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El poder adquisitivo del salario castellano-leonés cae un 2,3%, lo que equivale a 419 euros al año

El poder adquisitivo del salario castellano-leonés cae un 2,3%, lo que equivale a 419 euros al año

CASTILLA Y LEóN
Actualizado 28/08/2018 11:01

La puntuación de Castilla y León según el Monitor de Adecco es de 5,7 puntos, lo que supone una mejora del 5,9% interanual. Gracias a esta subida, se sitúa en la 8ª posición del ranking.

El Grupo Adecco, líder mundial en la gestión de recursos humanos, quiere saber cuál es el grado potencial de satisfacción de un ocupado medio en cada una de las comunidades autónomas españolas. Para ello, la compañía – junto con los investigadores de Barceló y Asociados - puso en marcha hace seis años el Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo que, semestralmente, profundiza en dicho grado de satisfacción, así como en las oportunidades laborales del mercado laboral.

Para la realización del informe, se toman en consideración cinco áreas fundamentales en el entorno laboral de las personas como son la remuneración, la seguridad laboral, las oportunidades de empleo y desarrollo profesional, la conciliación entre la vida personal y la profesional y la conflictividad laboral. En total, se analizan 16 sub-variables diferentes.

En esta entrega se hace balance de los resultados obtenidos durante el segundo trimestre de 2018, en base a la Encuesta de Población Activa (EPA), que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Monitor Adecco de Castilla y León: Análisis global

Castilla y León ha experimentado un incremento en su puntuación algo mayor que el de la media nacional, del 5,9% interanual, que le sitúa en los 5,7 puntos. Es la puntuación más alta para esta autonomía desde diciembre de 2008. Más importante, dicha subida ha permitido a la comunidad leonesa ganar tres posiciones respecto a hace un año, para quedar situada en 8º lugar.

Por primera vez, Navarra, que ocupó el segundo puesto en los últimos tres trimestres de 2017, se alza hasta la primera posición. Su puntuación es de 6,7 puntos, que ha alcanzado tras un incremento interanual del 6,8%. Cantabria, la primera clasificada en todo 2017, cae hasta la cuarta plaza a pesar de su avance interanual del 2%. Eso se explica por los incrementos interanuales en la puntuación de Baleares (+7,2%) y la Comunidad de Madrid (+9,1%), que les permiten pasar a ocupar, respectivamente, la segunda y tercera posición (en ambos casos, dos peldaños por encima de donde se situaban un año antes).

En cuanto a las autonomías con menores puntuaciones, Castilla-La Mancha cae a la última posición pese a su incremento interanual del 3,2%. Canarias, con un aumento del 10%, supera a la autonomía manchega, con lo que consigue abandonar la última posición. El incremento del 2,4% en su puntuación no ha evitado que la Región de Murcia pierda dos peldaños respecto al segundo trimestre de 2017, por lo que queda tercera por la cola.

Galicia (+15%), Canarias (el +10% ya mencionado) y Asturias (+12%), han experimentado los avances más significativos. Por el contrario, La Rioja (-4,3% interanual), la Comunidad Valenciana y País Vasco (-2,3% en ambos casos) son las únicas tres regiones que presentan un retroceso en su puntuación.

Remuneración

Castilla y León es una de las once comunidades en las que ha mejorado la puntuación (+23,8%). Eso le ha permitido ascender un peldaño, hasta el 10º lugar. Navarra, que hace un año estaba en el 5º puesto, pasa a encabezar el ranking. Lo contrario le ocurre a la Región de Murcia, que pierde dos escalones, cayendo hasta el último lugar.

Salario medio ordinario

Tras oscilar durante seis años (desde marzo de 2012) en un estrecho rango, entre 1.633 y 1.640 euros, en la primera mitad de 2018 se ha incrementado el salario medio del conjunto de España. En el trimestre analizado, ha alcanzado los 1.646 euros mensuales (+0,6% interanual, su tercer incremento interanual consecutivo), que es su máximo valor de la serie histórica.

Una docena de autonomías presentan incrementos en sus respectivos salarios medios. De ellas, seis (Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Galicia y Navarra) han alcanzado los máximos niveles salariales medios que registran sus estadísticas.

Castilla y León es una de las regiones en las que el salario medio se ha incrementado. En el período analizado, el aumento interanual ha sido del 1,1%, que lo deja en 1.482 euros mensuales (17 euros más que hace un año). Es el mayor salario medio para esta autonomía desde marzo de 2013.

La Comunidad de Madrid se sitúa, por tercer trimestre consecutivo, en la primera posición, con un salario medio de 1.945 euros mensuales (+0,6% interanual). Le sigue País Vasco, que tras lograr un incremento del 0,3% eleva su remuneración media hasta los 1.941 euros/mes.

Navarra y Cataluña conservan el tercer y cuarto puesto, respectivamente. En ambos casos, con incrementos significativos: +1,7% en Navarra (hasta 1.785 euros mensuales) y +1,6% en Cataluña (alcanzando los 1.747 euros por mes). Por cuarto trimestre consecutivo hay una quinta autonomía que ha superado la media nacional: Asturias, ahora con una remuneración media de 1.672 euros/mes, después de crecer un 2,2% (el mayor a nivel autonómico).

En el otro extremo se mantienen Extremadura (1.333 euros mensuales, aunque ha experimentado una subida interanual del 0,9%), las Islas Canarias (1.427 euros/mes; +1,3%) y la Región de Murcia (1.431 euros/mes; -1,2%, que constituye el peor resultado entre todas las autonomías).

Así como hay seis comunidades cuyos salarios actuales son los más altos de la serie histórica, también hay otras siete autonomías en las que el nivel de la remuneración media se sitúa al menos un 2% por debajo de su respectivo máximo. De ese grupo, Extremadura es el caso más desfavorable (el actual salario de 1.333 euros mensuales es un 4,4% menor al máximo). En Andalucía (1.466 euros/mes), la Región de Murcia (1.431 euros) y Castilla-La Mancha (1.468 euros/mes), el salario medio del segundo trimestre resulta un 2,7% más bajo que sus respectivos máximos.

El poder de compra del salario

Cuando se descuenta la inflación de la evolución del salario medio, se obtiene la variación de su poder de compra. Después de caer en 2014, 2015 y 2016, los precios al consumo iniciaron un camino moderadamente ascendente desde el año pasado. Eso alteró por completo la evolución del poder de compra del salario. Si en el trienio 2014-2016 predominaron los aumentos, desde el año pasado el grueso de las comunidades autónomas ve como la capacidad adquisitiva de su salario medio es erosionada. En el trimestre analizado, en 15 regiones ha descendido esta variable.

Considerando las variaciones acumuladas en los últimos ocho trimestres (período que considera el Monitor Adecco para analizar las variaciones del poder adquisitivo del salario), puede verse que el salario medio del conjunto de España, que en junio de 2016 ganaba el 1,4% de su poder de compra, en la actualidad pierde un 2,3%.

Castilla y León es una de las doce regiones que hace un año mostraban un deterioro en el poder de compra del salario medio y ahora continúan sufriendo una caída en el mismo. En el caso concreto leonés, la pérdida del 0,7% de hace un año es ahora un retroceso del 2,3%. Dentro de esa docena de autonomías, las caídas más pronunciadas han tenido lugar en la Región de Murcia (retroceso del 4,7%), La Rioja (descenso del 4,1%) y Andalucía (pérdida del 3,8%).

En las restantes cinco autonomías hay tres situaciones diferentes. Una es la de Cantabria, Comunidad Valenciana y Canarias, que hace un año mostraban un aumento en el poder de compra de sus respectivos salarios medios y ahora exhiben una reducción. Los restantes dos casos son más positivos: Asturias (la única que hace un año mostraba una mejoría del poder de compra del salario medio y ahora continúa mostrando un ascenso, en este caso del 1%, que es el mejor resultado entre todas las autonomías) y Navarra (en junio del año pasado tenía un ligero retroceso del poder de compra, que ahora se ha convertido en un leve incremento del 0,1%).

Cuando las variaciones del poder de compra del salario medio que se han acumulado a lo largo de los últimos ocho trimestres se expresan en términos de euros en lugar de hacerlo en porcentajes, las diferencias se aprecian mejor.

En el caso del salario medio nacional, la pérdida del 2,3% de su poder de compra equivale a que el asalariado medio tiene, al cabo de un año, 469 euros menos en su bolsillo de los que tenía hace dos años.

Comparando, entonces, el poder de compra del salario medio del segundo trimestre de 2016 con el del mismo trimestre de 2018, se encuentran solo dos autonomías con incrementos. El caso más favorable es el de Asturias (199 euros anuales de mejora). Le sigue Navarra (la ganancia del poder de compra respecto del de junio de 2016 equivale a 20 euros anuales).

En el extremo opuesto, siete regiones acumulan quebrantos en la capacidad de compra de sus respectivos salarios medios de más de 500 euros anuales. Dentro de este grupo, la pérdida más grave es la de la Región de Murcia (pérdida equivalente a 843 euros anuales). También integran este grupo La Rioja (el poder de compra del salario promedio se ha deteriorado en el equivalente anual de 770 euros), Andalucía (la erosión del poder de compra del salario medio equivale a 699 euros anuales), País Vasco (el asalariado medio dispone ahora de 683 euros anuales menos que dos años atrás), la Comunidad de Madrid (deterioro de 561 euros/año), Aragón (pérdida de 541 euros/año) y Castilla-La Mancha (quebranto equivalente a 510 euros anuales).

Las restantes ocho comunidades presentan, siempre entre junio de 2016 y el mismo mes del año en curso, deterioros en el poder adquisitivo de la remuneración media inferiores a 500 euros anuales. Entre ellas se encuentra Castilla y León, con una pérdida equivalente a 419 euros anuales. Galicia es la autonomía mejor situada de este grupo, con una pérdida de 80 euros anuales, seguida de Baleares, donde el deterioro en el poder de compra de su salario medio equivale a 85 euros/año. Los peores resultados del grupo corresponden a la Comunidad Valenciana, donde la remuneración media ha perdido el equivalente a 454 euros/año, y Extremadura (pérdida de 453 euros/año).

Los datos anteriores muestran que a lo largo de los últimos dos años se han acumulado diferencias en la variación del poder de compra del salario medio de las distintas autonomías de hasta 1.042 euros por año. En efecto, tal es el resultado de sumar el incremento observado en Asturias (199 euros/año) con la pérdida registrada en la Región de Murcia (843 euros/año). Por ejemplo, la capacidad de compra del salario medio leonés ha ganado 50 euros anuales en comparación con la media nacional, pero ha perdido 339 euros/año en relación con la de Galicia. Al mismo tiempo, el poder adquisitivo de la remuneración promedio castellanoleonesa ha perdido el equivalente a 19 euros/año en comparación con la de Cataluña, pero ha mejorado 35 euros respecto del salario medio valenciano y 142 euros/años respecto del de la Comunidad de Madrid.

Seguridad en el empleo

Este bloque del Monitor Adecco trata el concepto de seguridad en el empleo en un sentido amplio. Por eso, no solo comprende la siniestralidad, sino que también incluye otras variables, como la cobertura de la prestación por desempleo y la magnitud del paro de larga duración.

En este grupo de variables, 15 autonomías mejoran su puntuación. Entre ellas, Castilla y León, que, sin embargo, desciende desde la 6ª hasta la 8ª posición, aunque se mantiene por encima de la media nacional. La primera posición sigue ocupada por Baleares. Le siguen Extremadura, que mejora dos peldaños con relación a hace un año, y Cantabria, que cae un escalón. Las puntuaciones más bajas corresponden a País Vasco (última posición), Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid (tercera por la cola).

Las cuatro variables que conforman este bloque del Monitor Adecco han visto incrementar su puntuación. En particular, ese es el caso del paro de larga duración y del porcentaje de parados cubiertos por una prestación por desempleo.

Parados de larga duración

En el conjunto de España, desde marzo de 2015, todos los trimestres han mostrado, al mismo tiempo, una caída tanto del número de parados de larga duración (llevan 2 años o más buscando empleo) como del de corta duración (menos de dos años sin empleo). Hasta marzo de 2016, la mayor parte de parados que abandonaban esa situación llevaban menos de dos años en el paro, por lo que la proporción de los parados de larga duración continuaba en ascenso. Desde entonces (los últimos nueve trimestres) ocurre lo contrario: la mayor parte de las personas que logran salir del desempleo son parados de larga duración.

Ahora se cuentan 1,3 millones de parados de larga duración en toda España, el número más reducido desde septiembre de 2011 y que resulta prácticamente la mitad que el máximo de más de 2,4 millones alcanzado en marzo de 2014. Un 36,3% de los parados está en esa situación desde hace al menos dos años. Es una proporción 4,7 puntos porcentuales inferior a la de un año antes.

Aunque con una mayor volatilidad en los datos, esa misma tendencia se verifica en Castilla y León, donde hay 48.800 parados de larga duración, que es la cifra más baja desde junio de 2011 y menos de la mitad de la que se registraba en el final de 2014. Como proporción del total de personas sin empleo, los parados de larga duración son el 36,7% en la comunidad leonesa, lo que indica un descenso interanual de 2,2 puntos porcentuales. Pese a la mejoría, en otras comunidades el descenso en el paro de larga duración ha sido más importante: hace un año, había solo seis regiones con una proporción de parados de larga duración inferior a la castellanoleonesa; ahora hay nueve.

La proporción de parados de larga duración ha disminuido en todas las comunidades autónomas. Las Islas Baleares continúan siendo la comunidad con menor proporción de parados de larga duración, con un 18,6% (caída interanual de 3,5 puntos porcentuales). Le siguen la Región de Murcia, con un 30,8% (descenso de 7,6 p.p., que fue la mayor contracción a nivel autonómico), y Navarra (32%, con una caída de 7 décimas, la más moderada del conjunto de comunidades).

Asturias (41,8%, con un descenso interanual de 4,4 p.p.) y País Vasco (41,1%, con un recorte de 2,9 p.p.) son las regiones que exhiben los peores resultados en este terreno.

Prestación por desempleo

Si se tiene en cuenta que la prestación por desempleo tiene una duración máxima de dos años, es claro que la reducción del paro de larga duración está vinculada con el aumento de la proporción de parados que cobra dicha prestación. De hecho, esta variable atraviesa su tercer año en aumento en el conjunto nacional. En la actualidad, un 57,7% de los parados percibe una prestación en el total de España. Es la mayor proporción desde junio de 2012 y 5,5 puntos porcentuales más alta que un año atrás.

En Castilla y León, esta variable se está recuperando a un ritmo similar a la media nacional. Si en junio de 2015 estaba alcanzado por una prestación por desempleo el 47,5% de los parados leoneses, en la actualidad lo está el 57,5%. También en este caso el avance de Castilla y León ha sido menor que el de otras comunidades: hace un año había siete regiones con una mayor proporción de parados cubiertos por una prestación que la de Castilla y León, pero en la actualidad hay nueve.

Las únicas dos regiones que tienen más de un 70% de sus parados cubiertos, son Baleares (79,4%, el mejor resultado para cualquier autonomía en los últimos seis años, +4,9 p.p.) y Extremadura (74,5%; +8,6 p.p.).

En la situación opuesta, hay dos comunidades que son las únicas que tienen menos de la mitad de sus parados alcanzados por una prestación por desempleo: la Comunidad de Madrid (46,1%) y Castilla-La Mancha (49,9%).

Siniestralidad laboral

A nivel nacional, la tendencia ascendente de la siniestralidad laboral, que se inició a finales de 2013, cuando la economía comenzó a recuperarse de la crisis, parece estar haciendo una pausa. En los dos primeros trimestres de 2018 se ha mantenido prácticamente en los mismos niveles que un año antes. Concretamente, en el trimestre analizado, se han registrado 66,7 accidentes que han causado baja por cada 10.000 ocupados (+0,3% interanual) en toda España.

Esa estabilización a nivel nacional no tiene su reflejo en Castilla y León, donde la siniestralidad laboral continúa aumentando. En el segundo trimestre, se han registrado en la comunidad leonesa 62,5 accidentes laborales que han causado baja por cada 10.000 ocupados (+4,5% interanual, que es el tercer mayor incremento a nivel autonómico). Pese al aumento, Castilla y León es la cuarta comunidad con menor siniestralidad (aunque un año atrás era la tercera con siniestralidad más baja).

Las Islas Baleares, que continúan como la comunidad con mayor proporción de accidentes laborales, presentan un ligero descenso. Así, han registrado 89,3 accidentes por cada 10.000 personas ocupadas, con un retroceso interanual del 0,2%. Por detrás se sitúan Navarra (75,6; +8,1% interanual, el mayor incremento a nivel autonómico) y País Vasco (73,2; +1,1%).

En la situación opuesta, hay dos regiones con menos de 60 accidentes que han causado baja por cada 10.000 ocupados: Cantabria (54,2; tras un descenso de 3%) y la Comunidad Valenciana (57,9; +4,4%).

Oportunidades de Empleo y Desarrollo profesional

Los datos castellanoleoneses de este apartado del Monitor Adecco muestran un incremento similar al de la media nacional. Eso resulta suficiente para mantenerse en el 11º lugar. Extremadura permanece en el último puesto, escoltada por Andalucía y Canarias (tercera por la cola). Las Islas Baleares y Cataluña conservan las dos primeras posiciones, ahora seguidas de La Rioja.

La proporción de parados ha descendido en todas las autonomías simultáneamente por 15º trimestre consecutivo. Es algo que las estadísticas no registraron en, al menos, los últimos 50 años.

Tasa de desempleo

En el conjunto de España, el descenso interanual de la tasa de paro ha sido de 2,1 puntos porcentuales, hasta el 16,2%. Aunque elevada, es la más baja desde junio de 2009 e implica un descenso total de 9,9 puntos porcentuales desde el máximo del 26,1% alcanzado a finales de 2013.

En el caso castellano-leonés, la tasa de paro es del 13,2%, tras un recorte interanual de 1,4 p.p. Para esta comunidad, la actual tasa de paro es la más baja en nueve años.

Las tres regiones que presentan una tasa de paro más baja son Navarra (10,2%), País Vasco (10,8%) y Aragón (10,9%). En la situación opuesta, hay tres regiones en donde la proporción de parados es de más del doble que en las tres autonomías recién mencionadas: Extremadura (24,9%), Andalucía (24,4%) y Canarias (21,1%).

Hay un grupo de siete comunidades que, entre el máximo de 2013 y la actualidad, han reducido su tasa de paro en más de 10 puntos porcentuales. Canarias es la que logra la mayor reducción, de 12,6 p.p. Las otras autonomías con un logro similar son Andalucía, Aragón, Asturias, Cataluña, la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia.

La mejoría de la situación del mercado laboral también puede constatarse al observar que ahora hay once autonomías con una tasa de paro inferior al 15%. Hace tres años, en junio de 2015, solo Navarra estaba en esa situación. Además, por primera vez en nueve años, no hay ninguna comunidad autónoma con una tasa de paro superior al 25%.

Número de empresas

El número de ocupados en todo el país ha crecido sin interrupciones a lo largo de los últimos 17 trimestres. Eso ha sido posible porque, al mismo tiempo, el número de empresas también está en expansión. Es decir, hay más empleo porque hay más empresas para contratar personal. En el segundo trimestre del año se han registrado en España más de 1,3 millones de empresas, el mayor número desde diciembre de 2010 y un 9,2% más que a comienzos de 2013. En relación con la población, existen en la actualidad 28,5 firmas por cada mil habitantes, lo que implica un incremento interanual del 1,4%.

La recuperación del parque empresarial ha corrido de forma paralela en la autonomía leonesa, aunque con un ritmo persistentemente más pausado que la media nacional. Ahora se cuentan 69.800 empresas en esta comunidad. En relación con la población, Castilla y León cuenta con 28,5 firmas cada mil habitantes (+0,8% interanual), lo mismo que la media nacional y su mejor dato desde marzo de 2012.

Ya se encadenan 13 trimestres consecutivos en que el parque empresarial, en relación con la población, aumenta simultáneamente en todas las autonomías. Las Islas Baleares y La Rioja son las únicas comunidades con más de 33 empresas por cada mil personas. En el caso balear, se cuentan 36,1 compañías por cada millar de habitantes (+1,7% interanual), mientras que en La Rioja suman 34,4 (+2%). En tercer lugar, se sitúa Cataluña (31,6 empresas cada mil habitantes; +1,2%).

Solo en tres regiones se cuentan menos de 28 compañías por cada millar de personas. El parque empresarial más reducido se encuentra en Asturias, con 27,3 firmas por millar de personas (+1,2%). Los otros dos son los de País Vasco (27,5; +0,6%) y Navarra (27,6; +1,2%).

Subocupación horaria

La recuperación de la economía continúa contribuyendo al descenso de la subocupación horaria. Es decir, a la reducción del número de personas que trabajan menos tiempo que la jornada completa, quieren y están disponibles para trabajar más horas, pero no encuentran donde hacerlo. En 2013, ese colectivo llegó a incluir en toda España a más de 2,6 millones de personas. En el trimestre bajo análisis, estaban en esa situación 1,8 millones de personas, el número más bajo desde marzo de 2009. Como proporción del total de ocupados, la subocupación horaria alcanza al 9,7% en el conjunto de España, lo que supone un descenso interanual de 8 décimas.

La proporción de ocupados en situación de subocupación horaria se ha reducido en todas las autonomías excepto en Cataluña, donde los últimos cinco trimestres muestran un paulatino incremento.

En Castilla y León, el descenso interanual ha sido de 1,3 p.p., por lo que la subocupación horaria se ha reducido hasta el 10,1% del total de ocupados. Para esta autonomía es el mejor resultado desde marzo de 2010.

La Comunidad Valenciana (12,3%; reducción interanual de 1,7 puntos porcentuales), Andalucía (11,8%; caída de 7 décimas) y la Región de Murcia (11,6%; disminución de 2 p.p.), son las únicas regiones en donde esta variable supera el 11%.

En la situación opuesta, Baleares es la única autonomía con menos de un 5% de ocupados en situación de subocupación horaria: un 4,1% (caída interanual de 7 décimas). Pese al incremento antes señalado, Cataluña es la segunda región con menor proporción de subocupación horaria, con un 6,1% (2 décimas más que un año antes). Galicia (7,8%; -1,1 p.p.) y La Rioja (7,9%; -2,3 p.p.) completan el cuarteto de comunidades en las que esta variable es inferior al 8%.

Conciliación entre la vida personal y la profesional

En el apartado de Conciliación, Castilla y León es una de las doce autonomías en las que ha aumentado la puntuación. Al hacerlo de forma más marcada que la media nacional, ha sido capaz de subir una posición, hasta situarse en el 10º puesto. La Comunidad Valenciana conserva el primer lugar seguida ahora de Aragón. Por su parte, Baleares permanece en la última posición, escoltadas, al igual que hace un año, por Cataluña.

Un aspecto favorable de este bloque de variables lo ofrece el aumento de la proporción de ocupados que cursan estudios. También ha tenido una aportación positiva por la favorable evolución del colectivo de personas que trabajan al menos ocasionalmente desde su hogar.

Ocupados que cursan estudios

En el caso de los ocupados que cursan estudios, estos equivalen en España al 11,1% del total, 4 décimas más que hace un año. Ese incremento prolonga la recuperación de esta variable que, tras descender desde finales de 2013 hasta finales de 2016, acumula ahora cinco trimestres consecutivos con incrementos interanuales. El actual 11,1% es el mejor resultado desde septiembre de 2014.

En la comunidad leonesa este colectivo también ha aumentado su importancia relativa. Los ocupados que estudian y trabajan a la vez equivalen al 9,8% de personas con empleo en la comunidad, 2 décimas más que un año antes. Con todo, se trata de un incremento inferior al de la media nacional, que mantiene a Castilla y León como la quinta autonomía con menor proporción de ocupados que estudian.

Doce comunidades presentan una expansión en la importancia de este grupo de ocupados. La Región de Murcia, con un incremento de 1,1 p.p., alcanza el 13,5% de ocupados que estudian, el dato más alto a nivel autonómico. Por detrás, se sitúan Aragón (13%; +0,2 p.p.) y Navarra (12,8%; +0,2 p.p.).

Baleares, que ya ocupaba la última posición, profundiza su situación, ahora con un 8,1%, después de recortar esta variable en 5 décimas. Por delante de Baleares se sitúan La Rioja (8,4%, con un descenso interanual de 1,8 p.p., que es el más profundo entre todas las autonomías) y Cataluña (9,6%, con un aumento de 8 décimas).

Teletrabajo

El número de personas que dicen trabajar al menos ocasionalmente desde su hogar muestra una clara tendencia ascendente desde 2006. Sin embargo, en el bienio 2014-2015, es decir, en la primera etapa de la recuperación económica, su número disminuyó. Esto llevó a pensar que el espacio ganado por el trabajo desde el hogar durante la crisis había sido más una medida de reducción de costes (si alguien trabaja desde su hogar, por ejemplo, no gasta electricidad ni teléfono en su oficina, al tiempo que se ahorra los gastos de transporte) que un síntoma de un cambio organizativo en las empresas. Tras ese bienio de reducciones, la cantidad de personas que trabajan desde su hogar volvió a crecer en 2016 y con más fuerza en 2017, lo que permitió llegar a la actualidad con la mayor penetración histórica de esta modalidad laboral.

Traducido lo anterior a cifras concretas, las 808.000 personas que trabajaban al menos ocasionalmente desde su hogar en 2005 en toda España, crecieron hasta llegar a 1,28 millones en 2013. Luego se produjo un descenso, hasta 1,15 millones en 2015, tras lo cual se retomó el crecimiento hasta el máximo de 1,43 millones en la actualidad. Eso equivale al 7,4% del total de ocupados en España, 5 décimas más que un año antes. Es decir que poco más de 1 de cada 14 ocupados teletrabaja. Aunque parece un porcentaje bajo, la tendencia es ascendente. De los casi 950.000 empleos creados en los últimos ocho trimestres, un 25% corresponde a teletrabajadores.

En Castilla y León, la proporción de ocupados que teletrabajan alcanza el 7,9%, 9 décimas por encima que hace un año y la cuarta más elevada a nivel autonómico (hace un año era la sexta). Eso equivale a 76.500 personas, unas 8.900 más que hace un año y el mayor número desde marzo de 2013.

Las tres regiones con mayor inserción del teletrabajo son la Comunidad de Madrid (9,7%; +1,5 p.p. interanual), Andalucía (8,4%; +0,8 p.p.) y la Comunidad Valenciana (8,1%; pese al descenso de una décima respecto del año pasado). Estas tres son, además, las únicas comunidades en las que los teletrabajadores son más del 8% del total de ocupados. Tanto para la Comunidad de Madrid como para Andalucía, sus actuales proporciones de teletrabajadores constituyen un máximo histórico.

En el extremo contrario, hay solo tres autonomías donde esta modalidad laboral alcanza a menos del 6% del total de ocupados. Son las Islas Baleares (5,1%, pese a su incremento interanual de 3 décimas), Cataluña (5,3%; +0,2 p.p.) y Navarra (5,8%; +0,3 p.p.).

Sin embargo, la situación de las distintas autonomías puede cambiar mucho. Teniendo en cuenta los empleos creados entre el segundo trimestre de 2016 y el mismo período de 2018, hay cuatro comunidades en las que al menos la mitad de los nuevos puestos de trabajo incluye algún grado de teletrabajo: la Comunidad de Madrid, La Rioja, Castilla y León y Baleares.

Más concretamente, en el caso castellanoleonés, el 51% de los empleos creados en los últimos ocho trimestres incluye algún grado de teletrabajo: 12.600 nuevos teletrabajadores frente a 12.200 contrataciones convencionales.

Aragón y la Región de Murcia son las únicas regiones en las que se ha reducido el número de teletrabajadores en los últimos ocho trimestres, por lo que todo el empleo creado no ha incluido ninguna forma de esa modalidad laboral.

Conflictividad laboral

Castilla y León presenta un ligero descenso en su puntuación, lo que le ha hecho perder una posición en relación al año pasado. Así, queda ubicada en quinto lugar. Extremadura se mantiene a la cabeza; le siguen Baleares y Castilla-La Mancha. Las dos comunidades con mayor conflictividad continúan siendo País Vasco y Asturias.

Número de huelgas

El número de huelgas interrumpe la senda ascendente de 2017 con un descenso en cada uno de los dos primeros trimestres del año en curso. En el trimestre que nos ocupa se han registrado en el conjunto de España, 12,3 conflictos por cada 100.000 empresas (caída interanual del 10%). Es una cifra inferior a la de los años anteriores a la crisis, excepto 2005, y es prácticamente la mitad del número de conflictos que se registraron en 2013, cuando se contaban más de 20 por cada 100.000 empresas.

Entre las distintas autonomías, hay ocho en dónde el número de conflictos se ha reducido y nueve en las que ha sucedido lo contrario.

Castilla y León es una de las comunidades en las que ha aumentado el número de huelgas: una subida interanual del 31,1%, la mayor entre todas las autonomías, que la sitúa en 7,6 conflictos por cada 100.000 empresas. De todos modos, es la tercera comunidad con menor proporción de conflictos, aunque un año atrás era la segunda.

Castilla-La Mancha, con 6,8 huelgas por cada 100.000 firmas, pese a su incremento interanual del 23,4%, es la comunidad que muestra un número más bajo de huelgas. Le sigue Andalucía (7,1 huelgas; caída interanual del 30%, la más profunda del conjunto de autonomías). Estas dos y Castilla y León son las únicas autonomías con menos de 8 huelgas por cada 100.000 empresas.

Aunque también se encuentran entre las comunidades en las que el número de huelgas ha descendido, País Vasco (74,7 huelgas por cada 100.000 empresas; -0,9% interanual) y Navarra (45,5 huelgas; -0,8%) permanecen como las dos regiones con mayor número de conflictos. La tercera es Asturias, con 37,2 huelgas, siempre por cada 100.000 empresas (+6,9%).

Participantes en huelgas

La evolución del número de trabajadores participantes en huelgas ha sido muy dispar en las diferentes autonomías. En el conjunto de España, han crecido un 117% interanual, hasta llegar a los 62,5 huelguistas por cada 10.000 ocupados. Los tres últimos trimestres (el cuarto de 2017 y los dos primeros de 2018) son los de mayor cantidad de huelguistas desde 2013. En ese resultado han influido los datos de Cataluña, donde el número de huelguistas se ha multiplicado por 8: de 23,5 participantes en huelgas por cada 10.000 ocupados en el segundo trimestre de 2017 a 209,7 huelguistas en el mismo trimestre del año en curso (+792%). Es el segundo mayor registro del conjunto de autonomías. Más que por un empeoramiento de la situación laboral, se trata del impacto de huelgas convocadas a finales del año pasado a raíz del conflicto político en esa autonomía.

Por delante de Cataluña se sitúa País Vasco, con 231,9 participantes en conflictos por cada 10.000 ocupados (+155%). La tercera comunidad con mayor cantidad de participantes en huelgas es Galicia (61,7 huelguistas; +9,9% interanual).

En el caso castellano-leonés también ha habido un fuerte aumento en la participación en huelgas, que ha crecido un 297% interanual (el segundo mayor aumento a nivel autonómico). El atenuante es que hace un año la participación en huelgas en Castilla y León era muy baja (apenas 3,6 huelguistas por cada 10.000 ocupados); al ser la base de comparación muy baja, el incremento se magnifica. De hecho, pese al incremento mencionado, la proporción de participantes en huelgas en la autonomía leonesa es una cuarta parte que la media nacional.

Las tres comunidades con menor participación en huelgas son Extremadura (apenas 1 huelguista por cada 10.000 ocupados, con un recorte interanual del 82,2%), Cantabria (2,7 participantes; -87,3%) y Andalucía (4,6 huelguistas; -66,4%).

Tras el referéndum del 1 de octubre, se convocaron diversas manifestaciones de protesta que elevaron el número de huelguistas hasta los 810 por cada 10.000 ocupados en el cuarto trimestre de 2017. Aunque en los dos primeros trimestres de 2018 su número se normalizó, dado que en este informe trabajamos con los promedios móviles de 4 trimestres, ese dato anormal continúa impactando en las cifras presentadas. Téngase en cuenta que esos datos no incluyen la huelga general convocada en Cataluña para el día 3 de octubre pasado.

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