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Macrovivienda y macroeconomía

Macrovivienda y macroeconomía

OPINIóN
Actualizado 12/11/2011

Andamos inmersos en una buena crisis económica en España y fuera de ella. Las causas que se han aducido a lo largo de ya varios períodos son sobre todo de tipo financiero sumándose para empeorar las cosas las crisis cambiarias, de las que en Europa pensábamos que con el euro estábamos más protegidos, pero que no ha sido así. Estas crisis gestadas en los mercados financieros creando una tormenta que se internacionaliza muy rápidamente, dado que muchos activos cotizan en distintos mercados, se deben principalmente a la capilaridad de los mercados y a la capacidad operativa de la inversión institucional. Consecuencia de lo anterior son movimientos especulativos de capital a corto plazo que aceleran aún más la crisis, y penalizar dichos movimientos es cosa harto difícil porque tiene efectos secundarios sobre la economía que lo haga, aunque ahora con un escenario de uniones económicas puede ser más fácil, y de hecho se está haciendo de forma prudente. De esta crisis van a salir muchos estudios que ayudarán en un futuro a preverlas y frenarlas mejor, así que igual algo bueno dejamos a próximas generaciones. Pero con independencia de la etiología de esta situación, la recesión está ahí y ahora toca salir de ella. Sin embargo las crisis no se arreglan una vez que se suceden solucionando las causas originarias o iniciales, puesto que para cuando esto pueda suceder ya han creado otra serie de efectos o quebrantos que ya nada incluso tienen que ver con lo anterior, incluso psicológicos, así que las medidas que se tomen han de ser o estar no solo encaminadas a las primeras causas sino a una ya situación global nueva. En el caso concreto de España, la situación se ha agudizado más debido a varios factores como la productividad, la competitividad o el peso específico de algunos sectores en el PIB como la construcción. Por otra parte y ante tal paisaje económico, el Gobierno de la Nación sí que es cierto que ha reaccionado tarde y esto es un problema a añadir. Pero seamos prácticos y vayamos a como resolver este entuerto económico que nos acecha y nos consume.

Las medidas a tomar desde la óptica macro-económica vigente pasarán por; - política monetaria expansiva, - política fiscal , - política monetaria discrecional, - política fiscal discrecional, es decir la que utiliza deliberadamente el gasto público o los impuestos como herramienta de gestión de la demanda agregada.

De la relación anterior y debido a la pertenencia de España a la UE, las políticas monetarias habrá que descartarlas, pues éstas pertenecen al Banco Central Europeo y no es tan fácil, pues éste se supone que está al abrigo de la política y los políticos. Está también claro que en las recesiones una política fiscal expansiva con su consiguiente bajada de impuestos puede ayudar, empero en España tampoco se puede llevar a cabo de una forma generalizada porque existe un problema de déficit que incluso los socios europeos no van a tolerar, así el Gobierno lejos de ello lo que hizo, sin estar mal, pero también algo tarde fue subir el IVA, en aras de reducir el déficit esperando una mayor recaudación para sus arcas, recaudación extra por otro lado que no va a llegar a la inversión pública y se quedará en el gasto público corriente, lo cual no va a ayudar demasiado a salir de la recesión. Con lo anterior se puede decir que a España se la ha condenado a la austeridad y al desempleo para los próximos 3 ó 4 años.

Si pudiésemos imaginar, salvando las distancias, que el país España fuera una empresa cualquiera, ahora mismo tendríamos una empresa por debajo de su producción potencial, endeudada tanto ella como sus accionistas con terceros y con unos activos irrealizables que tienen el problema incluso de quedar obsoletos (inmuebles) y que no los podemos hacer productivos por sí mismos ni convertirlos en capital ni garantías de capital para financiar el resto de las actividades. En verdad que el panorama así expresado es desolador, pero no perdamos la esperanza. Qué hacer entonces con todo este inmovilizado que no genera riqueza ?per se?. Aquí puede estar alguna clave que coadyuve a la recuperación española. Igual era bueno que el Estado comprase todas esas viviendas secas de rentabilidades o puestas en el mercado a la venta con la obligación al propietario de ahorrar una parte, invertir otra, gastar la restante y hacerse cargo de pagar los impuestos que se devenguen con la operación. El Estado gastaría mucho dinero pero ganaría en garantías, los bancos tendrían dinero venido del ahorro y de las inversiones, las empresas créditos y el sector servicios consumo. Así de fácil. De paso, también el Estado no tendría que gastarse en vivienda social pues podría dar ese destino a muchas de las que adquiera. Las incógnitas son hasta dónde comprar y a quien comprar y a qué precio. Es decir, cual sería la cifra adecuada de gasto y el perfil del vendedor, y como repercutiría tal medida en los precios de la vivienda, pues esta intervención estatal de buen seguro que afectaría al mercado inmobiliario, pero igual la mejor regulación de este mercado muy estratégico en estos momentos es estar en él, y el bien social o el interés nacional podrían justificar que coyunturalmente el Estado fuese un agente mas. El vendedor principal fundamental y originariamente debieran se ser familias de renta media-alta, pero bien hechos los estudios económicos, financieros y sociales el vendedor tipo podría ser perfectamente universal. Yo, pienso que esto en verdad se puede hacer respetando la legislación nacional y europea, no es una nacionalización o expropiación, pues el precio vendría de una negociación tasada con el vendedor y además bien reguladas las condiciones de entrada, permanencia y salida del Estado en este asunto, se evitarían los efectos no deseados de competencia, etc, que pudieran surgir. También se podrían articular otras fórmulas en la misma dirección como que el ICO u otras sociedades a nivel autonómico concediesen avales o préstamos con la sola garantía del inmueble del solicitante y todo esto de una forma rápida y eficaz, pero si el Estado en los próximos meses no ayuda a financiar la actividad privada directamente, para cuando lleguen los Bancos a poder estar en condiciones de hacerlo no sólo habrán caído en esta crisis los ineficientes sino mucho tejido industrial sano y competente.

La verdad es que entre la recesión inicial y sus nudos llevamos ya un par de años catastróficos, pues las turbulencias no terminan de aquietarse porque todavía los grandes inversores internacionales no han recompuesto sus carteras y porque las economías afectadas todavía no han arreglado sus problemas particulares. Esperemos que las medidas tanto de los gobiernos nacionales como de los organismos internacionales vayan dando sus frutos, siempre cuestionados y sometidos al ?azar moral?, expresión ésta que significa que si alguien mete la pata pero luego otros salen al paso a arreglar el asunto, seguirá habiendo imprudentes. Valga pues esta pequeña idea de intervencionismo inmobiliario en España para ayudar a la economía y a las familias españolas a superar esta situación tan dramática de inestabilidad y desempleo pero aprendamos que la vida económica no puede ser tan agresiva y veloz como hasta ahora. Así que y en resumen desde aquí le digo al próximo Gobierno de España, ?bienvenido a casa, que es la tuya?.

[email protected]

Andamos inmersos en una buena crisis económica en España y fuera de ella. Las causas que se han aducido a lo largo de ya varios períodos son sobre todo de tipo financiero sumándose para empeorar las cosas las crisis cambiarias, de las que en Europa pensábamos que con el euro estábamos más protegidos, pero que no ha sido así. Estas crisis gestadas en los mercados financieros creando una tormenta que se internacionaliza muy rápidamente, dado que muchos activos cotizan en distintos mercados, se deben principalmente a la capilaridad de los mercados y a la capacidad operativa de la inversión institucional. Consecuencia de lo anterior son movimientos especulativos de capital a corto plazo que aceleran aún más la crisis, y penalizar dichos movimientos es cosa harto difícil porque tiene efectos secundarios sobre la economía que lo haga, aunque ahora con un escenario de uniones económicas puede ser más fácil, y de hecho se está haciendo de forma prudente. De esta crisis van a salir muchos estudios que ayudarán en un futuro a preverlas y frenarlas mejor, así que igual algo bueno dejamos a próximas generaciones. Pero con independencia de la etiología de esta situación, la recesión está ahí y ahora toca salir de ella. Sin embargo las crisis no se arreglan una vez que se suceden solucionando las causas originarias o iniciales, puesto que para cuando esto pueda suceder ya han creado otra serie de efectos o quebrantos que ya nada incluso tienen que ver con lo anterior, incluso psicológicos, así que las medidas que se tomen han de ser o estar no solo encaminadas a las primeras causas sino a una ya situación global nueva. En el caso concreto de España, la situación se ha agudizado más debido a varios factores como la productividad, la competitividad o el peso específico de algunos sectores en el PIB como la construcción. Por otra parte y ante tal paisaje económico, el Gobierno de la Nación sí que es cierto que ha reaccionado tarde y esto es un problema a añadir. Pero seamos prácticos y vayamos a como resolver este entuerto económico que nos acecha y nos consume.

Las medidas a tomar desde la óptica macro-económica vigente pasarán por; - política monetaria expansiva, - política fiscal , - política monetaria discrecional, - política fiscal discrecional, es decir la que utiliza deliberadamente el gasto público o los impuestos como herramienta de gestión de la demanda agregada.

De la relación anterior y debido a la pertenencia de España a la UE, las políticas monetarias habrá que descartarlas, pues éstas pertenecen al Banco Central Europeo y no es tan fácil, pues éste se supone que está al abrigo de la política y los políticos. Está también claro que en las recesiones una política fiscal expansiva con su consiguiente bajada de impuestos puede ayudar, empero en España tampoco se puede llevar a cabo de una forma generalizada porque existe un problema de déficit que incluso los socios europeos no van a tolerar, así el Gobierno lejos de ello lo que hizo, sin estar mal, pero también algo tarde fue subir el IVA, en aras de reducir el déficit esperando una mayor recaudación para sus arcas, recaudación extra por otro lado que no va a llegar a la inversión pública y se quedará en el gasto público corriente, lo cual no va a ayudar demasiado a salir de la recesión. Con lo anterior se puede decir que a España se la ha condenado a la austeridad y al desempleo para los próximos 3 ó 4 años.

Si pudiésemos imaginar, salvando las distancias, que el país España fuera una empresa cualquiera, ahora mismo tendríamos una empresa por debajo de su producción potencial, endeudada tanto ella como sus accionistas con terceros y con unos activos irrealizables que tienen el problema incluso de quedar obsoletos (inmuebles) y que no los podemos hacer productivos por sí mismos ni convertirlos en capital ni garantías de capital para financiar el resto de las actividades. En verdad que el panorama así expresado es desolador, pero no perdamos la esperanza. Qué hacer entonces con todo este inmovilizado que no genera riqueza ?per se?. Aquí puede estar alguna clave que coadyuve a la recuperación española. Igual era bueno que el Estado comprase todas esas viviendas secas de rentabilidades o puestas en el mercado a la venta con la obligación al propietario de ahorrar una parte, invertir otra, gastar la restante y hacerse cargo de pagar los impuestos que se devenguen con la operación. El Estado gastaría mucho dinero pero ganaría en garantías, los bancos tendrían dinero venido del ahorro y de las inversiones, las empresas créditos y el sector servicios consumo. Así de fácil. De paso, también el Estado no tendría que gastarse en vivienda social pues podría dar ese destino a muchas de las que adquiera. Las incógnitas son hasta dónde comprar y a quien comprar y a qué precio. Es decir, cual sería la cifra adecuada de gasto y el perfil del vendedor, y como repercutiría tal medida en los precios de la vivienda, pues esta intervención estatal de buen seguro que afectaría al mercado inmobiliario, pero igual la mejor regulación de este mercado muy estratégico en estos momentos es estar en él, y el bien social o el interés nacional podrían justificar que coyunturalmente el Estado fuese un agente mas. El vendedor principal fundamental y originariamente debieran se ser familias de renta media-alta, pero bien hechos los estudios económicos, financieros y sociales el vendedor tipo podría ser perfectamente universal. Yo, pienso que esto en verdad se puede hacer respetando la legislación nacional y europea, no es una nacionalización o expropiación, pues el precio vendría de una negociación tasada con el vendedor y además bien reguladas las condiciones de entrada, permanencia y salida del Estado en este asunto, se evitarían los efectos no deseados de competencia, etc, que pudieran surgir. También se podrían articular otras fórmulas en la misma dirección como que el ICO u otras sociedades a nivel autonómico concediesen avales o préstamos con la sola garantía del inmueble del solicitante y todo esto de una forma rápida y eficaz, pero si el Estado en los próximos meses no ayuda a financiar la actividad privada directamente, para cuando lleguen los Bancos a poder estar en condiciones de hacerlo no sólo habrán caído en esta crisis los ineficientes sino mucho tejido industrial sano y competente.

La verdad es que entre la recesión inicial y sus nudos llevamos ya un par de años catastróficos, pues las turbulencias no terminan de aquietarse porque todavía los grandes inversores internacionales no han recompuesto sus carteras y porque las economías afectadas todavía no han arreglado sus problemas particulares. Esperemos que las medidas tanto de los gobiernos nacionales como de los organismos internacionales vayan dando sus frutos, siempre cuestionados y sometidos al ?azar moral?, expresión ésta que significa que si alguien mete la pata pero luego otros salen al paso a arreglar el asunto, seguirá habiendo imprudentes. Valga pues esta pequeña idea de intervencionismo inmobiliario en España para ayudar a la economía y a las familias españolas a superar esta situación tan dramática de inestabilidad y desempleo pero aprendamos que la vida económica no puede ser tan agresiva y veloz como hasta ahora. Así que y en resumen desde aquí le digo al próximo Gobierno de España, ?bienvenido a casa, que es la tuya?.

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