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Noticias de Soria - SoriaNoticias.com
Aclaraciones sobre la detención de dos estudiantes en una concentración no autorizada

Aclaraciones sobre la detención de dos estudiantes en una concentración no autorizada

OPINIóN
Actualizado 13/05/2012

El Agente de la Policía Local del Excmo. Ayto de Soria con NIP 7080, considera oportuno hacer mención a los hechos ocurridos el día 10 de Mayo de 2012 frente a la Subdelegación del Gobierno en Soria y que a continuación relato.

En torno a las 12:35 horas y tras más de 4 horas de servicio a pie controlando la zona centro de nuestra capital, se recibe aviso por transmisiones sobre la ocurrencia de una manifestación no autorizada en la Calle Alfonso VIII, frente a la Subdelegación, motivo por el que me acerco a pie y valoro la situación.

A mi llegada a los pocos minutos, observo un grupo de unas 40 personas reunidas en el lugar, las cuales están creando molestias a la gente que transita por la acera con carritos y más concretamente a los conductores que circulan con sus vehículos por la calzada, ya que los paran, les tiran panfletos y ponen en peligro su propia integridad física con posibilidad de atropello.

Me acerco y me dirijo a los 8 o 10 jóvenes que se encontraban en mitad de la calzada, pidiéndoles por favor y muy educadamente que se pongan encima de la acera, que aunque la manifestación no está autorizada no tenemos problema en que reivindiquen sus inquietudes y saquen pancartas. Inmediatamente todos los jóvenes, entienden el hecho, y se suben a la acera para evitar el peligro que origina el denso tráfico de vehículos en el lugar.

Dos jóvenes de entre los mismos, ajenos a la situación de un policía uniformado pidiéndoles que abandonen la calzada, siguen con una actitud desafiante. Se vuelve a comentar el hecho y que suban a la acera, que no vamos a disolver la concentración, ni nada parecido. Hacen amagos de ir y luego vuelven, se ponen a liar cigarrillos y con un altavoz a fuerte volumen cerca de mi rostro.

Tras cuatro y cinco veces de pedir por favor que abandonen la calzada, empiezan con una actitud grosera y burlesca, con insultos e incitando a la multitud allí congregada contra el Agente actuante.

La situación se torna a tensa, motivo por el que pido refuerzos por transmisiones a otras patrullas, ya que los dos jóvenes hacen caso omiso al Agente de la Autoridad, desobedeciéndole continuadamente.

Empiezan nuevamente los insultos, con la masa agitada en torno al policía, con algún empujón, y ambiente cada vez más crispado. Se requiere a los jóvenes que se identifiquen, que van a ser denunciados por desobediencia e insultos. A lo cual se niegan rotundamente, con actitud desafiante e intentando amedrentar y acobardar entre la multitud a éste policía. En ese momento les invito a acompañarme a Comisaría a efectos de identificación, a lo que la contestación es rotundamente NO.

Valorando estos insultos, desobediencia, humillaciones, empujones, falta de respeto y amotinamiento de la masa hacia mi uniforme de Policía, cojo del brazo a uno de ellos para llevarlo a Comisaría, intentando éste zafarse con arañazos y zarandeos, pero no lograba soltarse. Ante ello, su compañero me pega dos fuertes manotazos, hasta que consigue que le suelte y se disuaden entre la multitud encorelizada.

Intento ir a por uno de los dos jóvenes, para identificarlo en Comisaría, y éste sigue vertiendo insultos y sale corriendo hacia Calle Nicolás Rabal. Así que emprendo una persecución a pie tras este individuo a las palabras de ALTO POLICÍA y DETENGASE, haciendo caso omiso. Después de 150 metros gira a Calle Duques de Soria para no pasar por delante de Comisaría de Policía Nacional, luego gira a Calle Medinaceli, y nuevamente volviendo la cabeza y observando que el Agente le estaba dando alcance, se introduce en la Calle Alfonso VIII para camuflarse y arroparse entre la multitud.

La situación empeora por la numerosa gente que me rodea, increpa, insulta y manosea para no coger a los individuos implicados, momento en que acude una patrulla de Policía Local, les indico las dos personas causantes de los hechos y una vez se les informa de los motivos de su detención, se les intenta meter en el coche patrulla.

Varias personas interfieren de forma activa en nuestra labor policial, el resto de la gente sigue con voces e insultos, así como los propios implicados que no paran de hacer aspavientos y dar manotazos para impedir que los Agentes realizáramos una detención por un claro Atentado a la Autoridad. Hasta que finalmente conseguimos meterlos en el coche y llevarlos a Comisaría. Trayecto en el cual su actitud siguió siendo de amenazas e insultos a mis otros dos compañeros.

Por alusiones, hacer mención que no hace falta ser héroes caídos en la guerra o acabar tullidos en un hospital para que se produzca una resistencia o Atentado contra la Autoridad y cito textualmente lo que nuestro Ordenamiento Jurídico establece en el artículo 550:

?Son reos de atentado los que acometan a la autoridad, a sus agentes o funcionarios públicos, o empleen fuerza contra ellos, los intimiden gravemente o les hagan resistencia activa también grave, cuando se hallen ejecutando las funciones de sus cargos o con ocasión de ellas?.

Seguro que toda la "brutalidad" policial empleada, no hizo que ninguno de los presentes se fuera al médico con magulladuras. Ni seguro que tampoco nadie de los presentes tuvo que ser escoltado porque algunos descerebrados le siguieran a dependencias policiales para esperarlo cuando se va a casa a comer.

Quiero expresar mi profesionalidad en el trabajo realizado y que por suerte para la opinión pública hay cámaras de seguridad en este edificio, las cuales corroboran los hechos mencionados así como el trabajo desempeñado por la POLICIÁ LOCAL.

Los representantes del Sindicato Profesional de la Policía Municipal de Soria apoyan la actuación policial en cuanto que son derivadas de las competencias de tráfico y seguridad que tienen encomendadas. Agradeciendo al Alcalde y a la Concejala de Seguridad el buen hacer y su prudencia en la conjunción de la seguridad y de la libertad. Y lamentar que acciones no autorizadas y permitidas sean reventadas por individuos que debieran ser estigmatizados y no auspiciados por su propio grupo.

Finalmente reseñar la intención del SPPME de solicitar las imágenes grabadas por las cámaras de la Subdelegación de Gobierno y si es posible trasladarlas a la opinión pública. Así como aclarar cualquier circunstancia en aras a la transparencia de la actuación policial.

El Agente de la Policía Local del Excmo. Ayto de Soria con NIP 7080, considera oportuno hacer mención a los hechos ocurridos el día 10 de Mayo de 2012 frente a la Subdelegación del Gobierno en Soria y que a continuación relato.

En torno a las 12:35 horas y tras más de 4 horas de servicio a pie controlando la zona centro de nuestra capital, se recibe aviso por transmisiones sobre la ocurrencia de una manifestación no autorizada en la Calle Alfonso VIII, frente a la Subdelegación, motivo por el que me acerco a pie y valoro la situación.

A mi llegada a los pocos minutos, observo un grupo de unas 40 personas reunidas en el lugar, las cuales están creando molestias a la gente que transita por la acera con carritos y más concretamente a los conductores que circulan con sus vehículos por la calzada, ya que los paran, les tiran panfletos y ponen en peligro su propia integridad física con posibilidad de atropello.

Me acerco y me dirijo a los 8 o 10 jóvenes que se encontraban en mitad de la calzada, pidiéndoles por favor y muy educadamente que se pongan encima de la acera, que aunque la manifestación no está autorizada no tenemos problema en que reivindiquen sus inquietudes y saquen pancartas. Inmediatamente todos los jóvenes, entienden el hecho, y se suben a la acera para evitar el peligro que origina el denso tráfico de vehículos en el lugar.

Dos jóvenes de entre los mismos, ajenos a la situación de un policía uniformado pidiéndoles que abandonen la calzada, siguen con una actitud desafiante. Se vuelve a comentar el hecho y que suban a la acera, que no vamos a disolver la concentración, ni nada parecido. Hacen amagos de ir y luego vuelven, se ponen a liar cigarrillos y con un altavoz a fuerte volumen cerca de mi rostro.

Tras cuatro y cinco veces de pedir por favor que abandonen la calzada, empiezan con una actitud grosera y burlesca, con insultos e incitando a la multitud allí congregada contra el Agente actuante.

La situación se torna a tensa, motivo por el que pido refuerzos por transmisiones a otras patrullas, ya que los dos jóvenes hacen caso omiso al Agente de la Autoridad, desobedeciéndole continuadamente.

Empiezan nuevamente los insultos, con la masa agitada en torno al policía, con algún empujón, y ambiente cada vez más crispado. Se requiere a los jóvenes que se identifiquen, que van a ser denunciados por desobediencia e insultos. A lo cual se niegan rotundamente, con actitud desafiante e intentando amedrentar y acobardar entre la multitud a éste policía. En ese momento les invito a acompañarme a Comisaría a efectos de identificación, a lo que la contestación es rotundamente NO.

Valorando estos insultos, desobediencia, humillaciones, empujones, falta de respeto y amotinamiento de la masa hacia mi uniforme de Policía, cojo del brazo a uno de ellos para llevarlo a Comisaría, intentando éste zafarse con arañazos y zarandeos, pero no lograba soltarse. Ante ello, su compañero me pega dos fuertes manotazos, hasta que consigue que le suelte y se disuaden entre la multitud encorelizada.

Intento ir a por uno de los dos jóvenes, para identificarlo en Comisaría, y éste sigue vertiendo insultos y sale corriendo hacia Calle Nicolás Rabal. Así que emprendo una persecución a pie tras este individuo a las palabras de ALTO POLICÍA y DETENGASE, haciendo caso omiso. Después de 150 metros gira a Calle Duques de Soria para no pasar por delante de Comisaría de Policía Nacional, luego gira a Calle Medinaceli, y nuevamente volviendo la cabeza y observando que el Agente le estaba dando alcance, se introduce en la Calle Alfonso VIII para camuflarse y arroparse entre la multitud.

La situación empeora por la numerosa gente que me rodea, increpa, insulta y manosea para no coger a los individuos implicados, momento en que acude una patrulla de Policía Local, les indico las dos personas causantes de los hechos y una vez se les informa de los motivos de su detención, se les intenta meter en el coche patrulla.

Varias personas interfieren de forma activa en nuestra labor policial, el resto de la gente sigue con voces e insultos, así como los propios implicados que no paran de hacer aspavientos y dar manotazos para impedir que los Agentes realizáramos una detención por un claro Atentado a la Autoridad. Hasta que finalmente conseguimos meterlos en el coche y llevarlos a Comisaría. Trayecto en el cual su actitud siguió siendo de amenazas e insultos a mis otros dos compañeros.

Por alusiones, hacer mención que no hace falta ser héroes caídos en la guerra o acabar tullidos en un hospital para que se produzca una resistencia o Atentado contra la Autoridad y cito textualmente lo que nuestro Ordenamiento Jurídico establece en el artículo 550:

?Son reos de atentado los que acometan a la autoridad, a sus agentes o funcionarios públicos, o empleen fuerza contra ellos, los intimiden gravemente o les hagan resistencia activa también grave, cuando se hallen ejecutando las funciones de sus cargos o con ocasión de ellas?.

Seguro que toda la "brutalidad" policial empleada, no hizo que ninguno de los presentes se fuera al médico con magulladuras. Ni seguro que tampoco nadie de los presentes tuvo que ser escoltado porque algunos descerebrados le siguieran a dependencias policiales para esperarlo cuando se va a casa a comer.

Quiero expresar mi profesionalidad en el trabajo realizado y que por suerte para la opinión pública hay cámaras de seguridad en este edificio, las cuales corroboran los hechos mencionados así como el trabajo desempeñado por la POLICIÁ LOCAL.

Los representantes del Sindicato Profesional de la Policía Municipal de Soria apoyan la actuación policial en cuanto que son derivadas de las competencias de tráfico y seguridad que tienen encomendadas. Agradeciendo al Alcalde y a la Concejala de Seguridad el buen hacer y su prudencia en la conjunción de la seguridad y de la libertad. Y lamentar que acciones no autorizadas y permitidas sean reventadas por individuos que debieran ser estigmatizados y no auspiciados por su propio grupo.

Finalmente reseñar la intención del SPPME de solicitar las imágenes grabadas por las cámaras de la Subdelegación de Gobierno y si es posible trasladarlas a la opinión pública. Así como aclarar cualquier circunstancia en aras a la transparencia de la actuación policial.

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