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Noticias de Soria - SoriaNoticias.com
MYAS RC advierte de los riesgos en la sostenibilidad que puede ocasionar en sus terrenos la salida de Soria y la Mancomunidad de los 150 Pueblos

MYAS RC advierte de los riesgos en la sostenibilidad que puede ocasionar en sus terrenos la salida de Soria y la Mancomunidad de los 150 Pueblos

OPINIóN
Actualizado 28/09/2012

El equipo técnico del proyecto para la ?Regulación de la Recolección y Comercialización de los Recursos Micológicos en Castilla y León? (MYAS RC), desde la Fundación Cesefor como entidad gestora para la totalidad de los territorios regulados en la comunidad autónoma de Castilla y León, y como consecuencia de la decisión por parte del Ayuntamiento de Soria y la Mancomunidad de los 150 Pueblos de Soria de desligar del proyecto los territorios de su propiedad y dando respuesta a la controversia y erróneas interpretaciones que quedan de manifiesto en declaraciones y publicaciones en estas últimas fechas, estima conveniente concretar ciertas puntualizaciones para conocimiento público en general y especialmente de los residentes en la provincia de Soria, en la capital y en las localidades pertenecientes a la Mancomunidad. Puesto que a todos ellos esta decisión afecta de forma más directa e inmediata, manifestamos las siguientes precisiones:

La filosofía del programa MYAS desde su concepción en el año 2001, mantenida en los sucesivos proyectos concebidos sobre regulación y especialmente en este último MYAS RC donde se ha hecho efectiva y llevado a la práctica sobre el propio terreno, ha sido siempre la de defender la absoluta libertad de adhesión al proyecto de regulación por todas las entidades propietarias de montes de utilidad pública. También el mismo grado de libertad para desligarse de esta regulación cuando alguna de estas entidades así quiera decidirlo. En este sentido, el equipo técnico recibe la decisión tomada por estas entidades con el más escrupuloso respeto. Es más, anima a estas entidades y pone a su disposición la experiencia de sus profesionales a llevar a la práctica esa regulación alternativa que parece estar muy meditada. Sin embargo, también debemos manifestar nuestra total discrepancia en el método y forma utilizados, puesto que ocasiona un vacío en el proceso regulativo e importantes gastos extraordinarios para el proyecto que de otra forma, hubieran podido evitarse. Las razones de fondo argumentadas son de escasa consistencia.

La experiencia de estos años ha dejado constancia de la dificultad de llevar a la práctica un programa sobre regulación micológica, teniendo en cuenta que la gestión de este sector contempla muchas acciones y contenidos que superan ampliamente el sistema de emisión de permisos y que deben ejecutarse también para afianzar su consolidación, pues en otro caso, el sistema tiene un alto riesgo de no funcionar. Tal es el caso de los avances en fiscalidad, inspección sanitaria y trazabilidad en los que se ha venido trabajando en distintas fases de consolidación del proyecto.

Desde un punto de vista estrictamente profesional en la confección, estructuración y materialización del proyecto han intervenido las autoridades más reconocidas en la materia desde diversas perspectivas, investigación, medioambiente, comercial, mico-turística, sanitaria, etc. nacionales y extranjeras y todas ellas siguen muy de cerca y a la vez felicitan unánimemente los progresos y resultados obtenidos. Sorprende y no pensamos que sea imposible, que con solo un año de experiencia en regulación existan ya personas en la corporación soriana capaces y preparadas para llevarlo a cabo.

El año pasado la superficie regulada en la comunidad por este sistema alcanzó las 335.000 hectáreas, este año se acercará a las 400.000 y al finalizar el proyecto la previsión se sitúa muy cerca de las 600.000. Con esta cifra se supera ampliamente el 85% de la superficie de Montes de Utilidad Pública productiva en el territorio de Castilla y León. En Soria la superficie regulada la temporada pasada era de 128.836 hectáreas. Este año, después de la incorporación de tres localidades y descontando las 20.189 hectáreas de Ayuntamiento de Soria y Mancomunidad, la superficie regulada será de 111.697 hectáreas. Es necesario aclarar que no se apartan del proyecto Soria y 150 Pueblos, sino que se desligan del proyecto 20.189 hectáreas co-propiedad de Ayuntamiento de Soria y la denominada ?Mancomunidad de los 150 pueblos de la Tierra de Soria?. Evidentemente, la regulación sigue vigente con todas las consecuencias en esta superficie de 111.697 hectáreas que permanecen.

Es imprescindible que los ciudadanos de Soria capital y domiciliados en los pueblos de la Mancomunidad que no aportan privadamente a la regulación o no poseen territorios productivos, sean conscientes de la situación en la que quedan después de esta decisión. Todos ellos pueden recolectar setas en los montes que se han desligado de forma libre y sin ninguna limitación, sin embargo, también puede hacerlo en el mismo modo y forma cualquier ciudadano local, provincial, nacional o extranjero es decir, que la recolección en estos montes podrá efectuarse de forma universal sin limitaciones. Por el contrario, estos mismos ciudadanos seguirán necesitando el permiso para recolectar en los territorios limítrofes que permanecen regulados, así como también pierden la posibilidad de efectuar la recolección recreativa en la totalidad de los territorios regulados dentro de la comunidad autónoma.

La situación resulta difícil de explicar y a todas luces pintoresca. Por ejemplo, un vecino de Abejar podrá recolectar con su permiso local de tres euros: en su propio pueblo, en Pinar Grande o en cualquier territorio regulado en ocho provincias de Castilla León y además tiene su monte protegido. Por otro lado, un vecino de Soria o de Valdegeña se ahorrará los tres euros, pero solo podrá recoger setas en los territorios desligados propiedad del Ayuntamiento y Mancomunidad, ya que en cuanto sobrepase los límites de estos montes deberá obtener un permiso que en el mejor de los casos le costara 40 euros (para un recreativo de temporada) o 5 euros (para dos días, y que le servirá solo en las dos modalidades para una unidad de gestión). Si deseara recolectar en otra zona regulada de la Comunidad, deberá comprar el permiso correspondiente en el territorio al que desea acudir. Además su monte está libre, no está protegido.

No debemos pasar por alto el riesgo medioambiental que conlleva la decisión en vísperas del comienzo de una campaña. Ayuntamiento y Mancomunidad deben conocer de cerca el riesgo de una masificación incontrolada en el seno de los montes (recordar la macro-acampada en las riberas del pantano del año pasado y sus consecuencias).

Sin ánimo de exagerar, el peligro de una invasión masiva de recolectores en un monte emblemático de gran productividad es real. No olvidemos la precaria situación económica en la que se encuentran multitud de ciudadanos y que todos padecemos en estos tiempos. En este amplio colectivo, muchos potenciales recolectores estarán tentados y pondrán los medios a su alcance para hacer el agosto utilizando métodos que sin duda llegarán a sorprendernos. El efecto de inercia pendular que ocasiona el paso del control a la liberalización no puede ignorarse. Evidentemente, esta decisión debería haberse tomado en todo caso, con mayor tranquilidad y utilizando el sentido común, después de la campaña de otoño. El riesgo de problema medioambiental grave es muy elevado.

Al equipo técnico del proyecto le consta que la corporación soriana ha recibido comunicaciones de diversas instancias con autoridad y experiencia en la materia, siempre en el sentido de reconsiderar la decisión tomada, de valorar y estudiar posibles soluciones a las demandas de estos propietarios naturalmente comprensibles. Nos consta, que aunque todas ellas muy fundamentadas, en todo caso motivadas por la prudencia y afianzadas en el sentido común que nunca debe perderse, han sido ignoradas o desestimadas. La decisión sigue firme y parece irrevocable y no cabe otra posición que aceptarla, muy a nuestro pesar.

Manifestar con la mayor rotundidad que el primer objetivo del proyecto siempre ha consistido en establecer un sistema respetuoso con el medio ambiente y que garantice la sostenibilidad de los recursos micológicos dejando siempre en segundo lugar las expectativas económicas y la capacidad de generar recursos en el medio rural. En estos momentos estos recursos son difíciles de prever y solamente a lo largo de los próximos años podrán estimarse y conocerse con más precisión. Salvo excepciones muy puntuales la inmensa mayoría de las entidades adheridas al proyecto así lo han entendido.

La población, especialmente la soriana y castellano y leonesa, debe conocer que otro de los objetivos esenciales contemplados en el proyecto MYAS RC consiste en sentar las bases que han de servir en un futuro inmediato de soporte para el establecimiento de un sistema operativo, estable y transparente en la comercialización, sanidad y fiscalidad. La finalidad es conseguir que el sector pueda evolucionar y crecer de forma estable y permanente. La marca de garantía ?Setas de Castilla y León?, creada en el seno del proyecto, novedosa y sin precedentes conocidos, ya es una realidad.

Soria en micología es una marca de alta calidad. Por ello y finalmente lo que resulta menos comprensible es que la actitud del Ayuntamiento capitalino no sea otra que la de apoyar, como uno de los principales beneficiarios, sin dudas ni vacilaciones y cooperar en términos positivos en la defensa y promoción de todos aquellos proyectos y programas que han contribuido y seguirán ayudando en el futuro al fortalecimiento y consolidación de esta marca.

El equipo técnico del proyecto para la ?Regulación de la Recolección y Comercialización de los Recursos Micológicos en Castilla y León? (MYAS RC), desde la Fundación Cesefor como entidad gestora para la totalidad de los territorios regulados en la comunidad autónoma de Castilla y León, y como consecuencia de la decisión por parte del Ayuntamiento de Soria y la Mancomunidad de los 150 Pueblos de Soria de desligar del proyecto los territorios de su propiedad y dando respuesta a la controversia y erróneas interpretaciones que quedan de manifiesto en declaraciones y publicaciones en estas últimas fechas, estima conveniente concretar ciertas puntualizaciones para conocimiento público en general y especialmente de los residentes en la provincia de Soria, en la capital y en las localidades pertenecientes a la Mancomunidad. Puesto que a todos ellos esta decisión afecta de forma más directa e inmediata, manifestamos las siguientes precisiones:

La filosofía del programa MYAS desde su concepción en el año 2001, mantenida en los sucesivos proyectos concebidos sobre regulación y especialmente en este último MYAS RC donde se ha hecho efectiva y llevado a la práctica sobre el propio terreno, ha sido siempre la de defender la absoluta libertad de adhesión al proyecto de regulación por todas las entidades propietarias de montes de utilidad pública. También el mismo grado de libertad para desligarse de esta regulación cuando alguna de estas entidades así quiera decidirlo. En este sentido, el equipo técnico recibe la decisión tomada por estas entidades con el más escrupuloso respeto. Es más, anima a estas entidades y pone a su disposición la experiencia de sus profesionales a llevar a la práctica esa regulación alternativa que parece estar muy meditada. Sin embargo, también debemos manifestar nuestra total discrepancia en el método y forma utilizados, puesto que ocasiona un vacío en el proceso regulativo e importantes gastos extraordinarios para el proyecto que de otra forma, hubieran podido evitarse. Las razones de fondo argumentadas son de escasa consistencia.

La experiencia de estos años ha dejado constancia de la dificultad de llevar a la práctica un programa sobre regulación micológica, teniendo en cuenta que la gestión de este sector contempla muchas acciones y contenidos que superan ampliamente el sistema de emisión de permisos y que deben ejecutarse también para afianzar su consolidación, pues en otro caso, el sistema tiene un alto riesgo de no funcionar. Tal es el caso de los avances en fiscalidad, inspección sanitaria y trazabilidad en los que se ha venido trabajando en distintas fases de consolidación del proyecto.

Desde un punto de vista estrictamente profesional en la confección, estructuración y materialización del proyecto han intervenido las autoridades más reconocidas en la materia desde diversas perspectivas, investigación, medioambiente, comercial, mico-turística, sanitaria, etc. nacionales y extranjeras y todas ellas siguen muy de cerca y a la vez felicitan unánimemente los progresos y resultados obtenidos. Sorprende y no pensamos que sea imposible, que con solo un año de experiencia en regulación existan ya personas en la corporación soriana capaces y preparadas para llevarlo a cabo.

El año pasado la superficie regulada en la comunidad por este sistema alcanzó las 335.000 hectáreas, este año se acercará a las 400.000 y al finalizar el proyecto la previsión se sitúa muy cerca de las 600.000. Con esta cifra se supera ampliamente el 85% de la superficie de Montes de Utilidad Pública productiva en el territorio de Castilla y León. En Soria la superficie regulada la temporada pasada era de 128.836 hectáreas. Este año, después de la incorporación de tres localidades y descontando las 20.189 hectáreas de Ayuntamiento de Soria y Mancomunidad, la superficie regulada será de 111.697 hectáreas. Es necesario aclarar que no se apartan del proyecto Soria y 150 Pueblos, sino que se desligan del proyecto 20.189 hectáreas co-propiedad de Ayuntamiento de Soria y la denominada ?Mancomunidad de los 150 pueblos de la Tierra de Soria?. Evidentemente, la regulación sigue vigente con todas las consecuencias en esta superficie de 111.697 hectáreas que permanecen.

Es imprescindible que los ciudadanos de Soria capital y domiciliados en los pueblos de la Mancomunidad que no aportan privadamente a la regulación o no poseen territorios productivos, sean conscientes de la situación en la que quedan después de esta decisión. Todos ellos pueden recolectar setas en los montes que se han desligado de forma libre y sin ninguna limitación, sin embargo, también puede hacerlo en el mismo modo y forma cualquier ciudadano local, provincial, nacional o extranjero es decir, que la recolección en estos montes podrá efectuarse de forma universal sin limitaciones. Por el contrario, estos mismos ciudadanos seguirán necesitando el permiso para recolectar en los territorios limítrofes que permanecen regulados, así como también pierden la posibilidad de efectuar la recolección recreativa en la totalidad de los territorios regulados dentro de la comunidad autónoma.

La situación resulta difícil de explicar y a todas luces pintoresca. Por ejemplo, un vecino de Abejar podrá recolectar con su permiso local de tres euros: en su propio pueblo, en Pinar Grande o en cualquier territorio regulado en ocho provincias de Castilla León y además tiene su monte protegido. Por otro lado, un vecino de Soria o de Valdegeña se ahorrará los tres euros, pero solo podrá recoger setas en los territorios desligados propiedad del Ayuntamiento y Mancomunidad, ya que en cuanto sobrepase los límites de estos montes deberá obtener un permiso que en el mejor de los casos le costara 40 euros (para un recreativo de temporada) o 5 euros (para dos días, y que le servirá solo en las dos modalidades para una unidad de gestión). Si deseara recolectar en otra zona regulada de la Comunidad, deberá comprar el permiso correspondiente en el territorio al que desea acudir. Además su monte está libre, no está protegido.

No debemos pasar por alto el riesgo medioambiental que conlleva la decisión en vísperas del comienzo de una campaña. Ayuntamiento y Mancomunidad deben conocer de cerca el riesgo de una masificación incontrolada en el seno de los montes (recordar la macro-acampada en las riberas del pantano del año pasado y sus consecuencias).

Sin ánimo de exagerar, el peligro de una invasión masiva de recolectores en un monte emblemático de gran productividad es real. No olvidemos la precaria situación económica en la que se encuentran multitud de ciudadanos y que todos padecemos en estos tiempos. En este amplio colectivo, muchos potenciales recolectores estarán tentados y pondrán los medios a su alcance para hacer el agosto utilizando métodos que sin duda llegarán a sorprendernos. El efecto de inercia pendular que ocasiona el paso del control a la liberalización no puede ignorarse. Evidentemente, esta decisión debería haberse tomado en todo caso, con mayor tranquilidad y utilizando el sentido común, después de la campaña de otoño. El riesgo de problema medioambiental grave es muy elevado.

Al equipo técnico del proyecto le consta que la corporación soriana ha recibido comunicaciones de diversas instancias con autoridad y experiencia en la materia, siempre en el sentido de reconsiderar la decisión tomada, de valorar y estudiar posibles soluciones a las demandas de estos propietarios naturalmente comprensibles. Nos consta, que aunque todas ellas muy fundamentadas, en todo caso motivadas por la prudencia y afianzadas en el sentido común que nunca debe perderse, han sido ignoradas o desestimadas. La decisión sigue firme y parece irrevocable y no cabe otra posición que aceptarla, muy a nuestro pesar.

Manifestar con la mayor rotundidad que el primer objetivo del proyecto siempre ha consistido en establecer un sistema respetuoso con el medio ambiente y que garantice la sostenibilidad de los recursos micológicos dejando siempre en segundo lugar las expectativas económicas y la capacidad de generar recursos en el medio rural. En estos momentos estos recursos son difíciles de prever y solamente a lo largo de los próximos años podrán estimarse y conocerse con más precisión. Salvo excepciones muy puntuales la inmensa mayoría de las entidades adheridas al proyecto así lo han entendido.

La población, especialmente la soriana y castellano y leonesa, debe conocer que otro de los objetivos esenciales contemplados en el proyecto MYAS RC consiste en sentar las bases que han de servir en un futuro inmediato de soporte para el establecimiento de un sistema operativo, estable y transparente en la comercialización, sanidad y fiscalidad. La finalidad es conseguir que el sector pueda evolucionar y crecer de forma estable y permanente. La marca de garantía ?Setas de Castilla y León?, creada en el seno del proyecto, novedosa y sin precedentes conocidos, ya es una realidad.

Soria en micología es una marca de alta calidad. Por ello y finalmente lo que resulta menos comprensible es que la actitud del Ayuntamiento capitalino no sea otra que la de apoyar, como uno de los principales beneficiarios, sin dudas ni vacilaciones y cooperar en términos positivos en la defensa y promoción de todos aquellos proyectos y programas que han contribuido y seguirán ayudando en el futuro al fortalecimiento y consolidación de esta marca.

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