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CAPITAL

Se confirma científicamente la identidad de la mujer aparecida en el interior de un turismo sumergido en el río Duero

Actualizado 18/10/2012

Aunque era la principal hipótesis con la que se trabajaba, la Policía Nacional ha identificado fehacientemente el cadáver de la mujer que apareció en el interior de un vehículo bajo las aguas del río Duero a su paso por Soria. Las pruebas realizadas por la Brigada Provincial de Policía Científica han permitido confirmar que se trata de la mujer de 52 años que estaba siendo buscada desde el pasado 4 de mayo, después de que dejara una nota de despedida en el buzón de se su domicilio.

El pasado 4 de octubre, una persona que estaba pescando en Duero informó a una patrulla de la Policía Local de que había un vehículo sumergido en la zona conocida como Sotoplaya al ver la antena que sobresalía de la superficie. Cuando los agentes llegaron al lugar y comprobaron que lo manifestado por esa persona era cierto, solicitaron la ayuda del cuerpo de bomberos de la capital y de unos operarios de la empresa Tragsa que estaban realizando labores de limpieza del cauce, para sacar el vehículo del interior del río.

Cuando el coche estaba próximo a la orilla se pudo ver que en el interior había un cuerpo de una persona, por lo que detuvieron la extracción del vehículo y dieron aviso al Cuerpo Nacional de Policía, que se encargó de las actuaciones.

En el coche y junto al cadáver aparecieron documentos a nombre de una mujer que era la titular de dicho vehículo. Se da la circunstancia de que el pasado 4 de mayo se presentó una denuncia en la Comandancia de la Guardia Civil de Soria en el que se daba cuenta de la desaparición de B.J.B.I. de 52 años de edad y vecina de Soria, junto con el vehículo de su propiedad.

El cadáver, que se encontraba como consecuencia de la descomposición, totalmente desfigurado e irreconocible fue trasladado al tanatorio para practicarle la pertinente autopsia.

Los agentes de Policía Científica, contaron, para la identificación de dicho cadáver, con la colaboración del médico odontólogo habitual de la persona desaparecida, en cuya consulta existía su ficha dental detallada que permitió una primera identificación por comparación dental.

Simultáneamente, los especialistas policiales trabajaron con los dedos del cadáver. A pesar de su avanzado estado de descomposición, debido al tiempo transcurrido y a la sumersión de éstos en el agua, consiguieron, mediante un proceso químico, la deshidratación de los mismos y la regeneración de su dibujo papilar.

De esta forma se consiguió la plena identificación del cuerpo encontrado en el río Duero, cuya identidad corresponde con la persona denunciada como desaparecida el pasado mes de mayo.

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