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RUTAS
Actualizado 07/07/2018 16:53:38

Para darse un paseo por la historia más antigua de nuestra civilización no es necesarios viajar a cientos de kilómetros fuera de Soria. El monte sagrado es algo más que uno de los lugares más representativos para todos los sorianos. Sus piedras esconden 350 figuras de arte rupestre. Un tesoro declarado Bien de interés cultural que se puede recorrer en un paseo de 1,5 km. Una oportunidad para escaparse de la ciudad y superar el periodo posfiestas

Acabadas ya las fiestas de San Juan, el verano ofrece a sorianos y visitantes la oportunidad de continuar disfrutando de uno de los espacios verdes más especiales de los que rodean la capital de la provincia. El monte sagrado, el monte Valonsadero, se convierte en cita obligada durante los meses estivales. Aquí uno puede, además de respirar uno de los mejores aires de España, también descubrir tesoros que los vecinos que poblaron estas tierras hace más de 4.000 años dejaron para disfrute y conocimiento de los tiempos futuros.

Las caprichosas formaciones rocosas que salpican este hermoso rincón son el lienzo en el que anónimos artistas del neolítico plasmaron escenas de su vida cotidiana y de su religiosidad.

Según los estudios realizados, las pinturas rupestres datan entre el año 3.000 y 2.000 a.C (Calcolítico- Edad de Bronce) y fueron realizadas por pueblos nómadas. Echándole un poco de imaginación se pueden admirar cuadrúpedos, aves, peces, armas, parejas humanas,... Multitud de motivos que se pintaban usando tierras con alto contenido en hierro y, de este modo, han llegado hasta nuestros días manteniendo su tono rojizo original.

En total, el monte Valonsadero recoge más de 530 figuras catalogadas y clasificadas que el visitante puede descubrir en 34 abrigos que cuentan con atriles interpretativos, que reflejan los contenidos de cada uno.

Actualmente hay señalizado un itinerario de fácil acceso con 11 estaciones que puede iniciarse en el panel de señalización general ubicado en el aparcamiento superior de Cañada Honda. Sus curiosos nombres hacen referencia al paraje en el que se encuentran, accidentes del terreno o a sus propias características. Estos son: Las Cobatillas, el Covachón del Puntal, la Lastra, el Mirador, Peña Somera, Peñón de la Visera, Covacha del Morro, Peñón del Majuelo (8) y los Peñascales I, II y III.
El valor de este conjunto condujo a su declaración como Bien de Interés Cultural en 1985, y hay que destacar que también se incluye en los Caminos de Arte Rupestre Prehistórico de Europa.

Puntos Clave

  • CAÑADA HONDA
    Poco más de 10 kilómetros separan el centro de Soria del punto inicial de este camino de vuelta al pasado, el aparcamiento de Cañada Honda. En coche, el trayecto supone la inversión de unos 13 minutos , pero si uno se siente con fuerzas y se anima a caminar debería prepararse. Hora y media larga hará prácticamente obligado el cargar con un almuerzo que obligará a disfrutar el día con más intensidad.

  • CARACTERÍSTICAS
    Aquellas personas pintaban con los dedos o con pequeños útiles de madera muy afilados. El color era siempre rojo porque la tierra era la base principal de las mezclas. El tamaño medio de las figuras oscila entre los 15 y los 20 cm. En algún caso se superponen, y en otros aprovechan los accidentes naturales del soporte para completar su trazado, buscando así cierta sensación de relieve.

  • BRUNO TIERNO, EL DESCUBRIDOR
    Las Pinturas Rupestres de Valonsadero fueron dadas a conocer por Teógenes Ortego en 1951, pero en realidad fueron descubiertas por Bruno Tierno unos años antes, y han sido muy estudiadas por J.A Gómez Barrera.
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