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REPORTAJES
Actualizado 07/08/2019 13:35:13

Bajo el nombre de Vía Ferrata Cuerda La Graja, y con la forma de un camino de acero apto para todos los públicos, se presenta en Duruelo de la Sierra un proyecto que parte del turismo de aventura, con las vistas puestas en dinamizar toda una comarca. Soria Noticias se arma con arnés y mosquetón para descubrirla.

Duruelo de la Sierra ha dado el primer paso en firme dentro de lo que se conoce como Proyecto de Montaña de Urbión. La Vía Ferrata (proyecto adjudicado hace un año) ya es una realidad y llega con la difícil misión por delante de dinamizar económicamente toda una comarca.

Así lo considera el presidente de la Diputación provincial, Benito Serrano, que durante la inauguración de las instalaciones se mostró confiado en que “sea un revulsivo más para impulsar el turismo de Pinares, que viene a complementar la rica oferta medioambiental, cultural y gastronómica que tiene asentada toda la comarca pinariega”.

Del mismo modo lo siente el alcalde de Duruelo de la Sierra, Alberto Abad, que reconoció que en el municipio “se han depositado grandes esperanzas en el atractivo que puede suponer para toda la comarca este nuevo servicio”, y se muestra optimista respecto a la publicidad que se le pueda dar en grandes poblaciones para que sirva como “un complemento más a sectores tan relevantes como la hostelería y la gastronomía”. Misión más que complicada la que tiene por delante una infraestructura turística que ha supuesto una inversión de 140.400 euros.

‘CUERDA LA GRAJA’ DESDE DENTRO
El término vía ferrata resulta desconocido para quien no está iniciado en la práctica de la escalada pero se puede resumir de forma sencilla. Las vías ferratas unen lo mejor del senderismo, el alpinismo y la escalada sin tener que ser un experto montañero. Este deporte de aventuras permite acceder a montañas y acantilados y descubrirlos, o redescubrirlos, con una perspectiva que lo cambia todo.

Este el objetivo del camino, conocer y presentar al público de una forma totalmente nueva una de las imágenes más reproducidas de la provincia, la que forma todo es mar de pino albar combinado con formaciones rocosas mágicas que constituyen el entorno de Duruelo de la Sierra.

El acceso es cómodo ya que se puede ascender en coche por la carretera de las piscinas hasta Castoviejo, donde una confluencia de rocas da forma a uno de los parajes más impresionantes de Soria. El servicio, gestionado por el Ayuntamiento y concesionado a la empresa Aventura Urbión ofrece dos recorridos diferenciados en función de la experiencia de los visitantes, un recorrido de iniciación para los más pequeños y otro recorrido más exigente y con mayor dificultad para deportistas más profesionales. Si se opta por este último hay que continuar avanzando. Ya a pie, se toma el camino para descubrir otro de tantos rincones mágicos que alberga el término municipal, Cueva Serena, y se asciende, unos 5 minutos, hasta llegar al paraje de la Cuerda La Graja.

Una vez allí, uno se encuentra con el punto de partida de un camino de hierro que le permitirá avanzar guiándose con sus extremidades, un arnés y un par de mosquetones que servirán para dar seguridad en el recorrido. El trayecto, si se desea, no se realiza en solitario, Pedrete Carazo es el guía de las instalaciones. Su experiencia de años como técnico deportivo en barrancos y espeleología aporta un plus de seguridad.

Aún así, poco que temer, pues las instalaciones se presentan como unas “de las más seguras de Europa” al contar, además de con todas las certificaciones y homologaciones exigidas por la normativa, con “una línea de vida que no se abandona nunca”, explica Pedrete Carazo. La línea de vida, en un lenguaje para todos los públicos, significa que un mosquetón especial (imposible de manipular para el usuario) circula siempre por dentro del cable anclado a la pared de piedra.

Con todo preparado, arranca la aventura. En poco más de medio kilómetro, que va desde la media hora hasta las dos horas dependiendo de cada participante, se atraviesan cinco puentes colgantes o tibetanos, un puente de doble cable o nepalí, un poste de equilibrio y una pasarela colgante y a uno le da tiempo a mucho más de lo que pensaba. El guía explica que “este camino no sólo se trabaja la parte física. Se mejora la coordinación y, cuando uno se relaja, la fuerza deja de ser tan importante. Además, sirve para incrementar la autoestima y la confianza en uno mismo ya que muchas personas inexpertas descubren que pueden hacer más de lo que creían”. El trayecto acaba con una impresionante tirolina de 164 metros. La imagen desde el mirador impresiona, pero compensa descender entre pinos centenarios y pisar suelo firme después del esfuerzo.

‘LAS DEBILIDADES’
Se ha hablado de los puntos fuertes de la Cuerda La Graja pero no se pueden obviar las debilidades, o lo que algunos califican como tales. El nivel del trayecto oscila entre un K-2 y un K-4 (el nivel máximo de dificultad en vías ferratas es de un K-6). Este, el del esfuerzo por adaptarse a todos también supone que el cambio entre tramos sea “más lento” al mantener la línea de vida. Combinando los dos, se llega al hándicap de las instalaciones para los más experimentados. Ellos consideran que “se queda un poco floja para quien va en busca de la adrenalina que aporta el riesgo”, pero para Pedrete este punto se suple con las “espectaculares” vistas que “no las tienen en otros sitios”.

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