OPINIóN
Actualizado 20/06/2023 23:20:58
Itziar Ortega

¿Le has dado la patada a un compañero de partido? ¿Le has metido en un marrón para quitártelo tú? Esta vez hablamos de cómo gestionar temas internos complicados en política y seguir siendo una persona guay.

"Esto es lo mejor para el partido, me duele que pienses que se trata de algo personal. Eres demasiado sensible". ¿Te suena esta situación? ¿La has vivido en tus propias carnes? Tranquilo, yo te lo digo. Has sido víctima de gaslighting. Empezadas las elecciones, un evento dramático y performático lleno de momentos de tomar decisiones feas y decir cosas difíciles, es importante recordar que los políticos también son personas y que no está bien darle la patada a un compañero de partido. Por eso, hoy nuestra protagonista es la responsabilidad afectiva, que ser mala persona ya no es trendy.

¿Qué puede convertirte en problematic? No voy a mentir, ser político te da todas las papeletas. El juego de tronos y el poder de decidir sobre la vida de muchos hacen muy, pero que muy fácil, que haya alguien a quien le caigas mal. Sin embargo, tampoco es cuestión de acabar cancelado por riñas internas. No te puede caer bien todo el mundo, pero trata de ponerte en su lugar y no hacer lo que no te gustaría que te hicieran a tí. Es algo muy básico, pero suele funcionar y es muy fácil sentarte con una persona a explicarle las cosas como dos profesionales. Además, todo se acaba sabiendo y no vas a quedar muy bien siendo el responsable público de que alguien se vaya llorando a casa porque le has dejado sin lista o porque le has tirado en paracaídas sobre un marrón que tú no querías solucionar.

No todo es blanco y negro y como en todo, está el que se queda en medio y se acaba yendo de rositas. En ese caso, la única manera de no pasar a formar parte del problema es no liarla más. ¿Puedes ayudar realmente a tu amigo? Si no lo tienes claro, no le des falsas esperanzas. No haces más que retrasar el golpe para sentirte mejor contigo mismo y evitar pensar que, quizás, podrías haber hecho más.

Por último, mi consejo para el beneficiario del drama (en el mal sentido), es no olvidar que siempre va a haber alguien dispuesto a liártela parda. Y cuesta, pero hay que superarlo. Al fin y al cabo, has entrado en tu Reputation Era y saldrás de ella siendo más fuerte. Eso sí, olvidar no es fácil y siempre hay algo que, al final, te lo recuerda.

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