Los voluntarios de esta asociación piden colaboración a un Ayuntamiento de Soria que “nos prometió unas instalaciones nuevas”. Actualmente, da cobijo a 43 perros, la cifra más baja de los últimos años después de un 2025 muy positivo en el que las salidas superaron a las entradas.
Redención cumple este mes de enero 25 años, dos décadas y media de amor incondicional por los animales. Situado a orillas del río Duero, este refugio acoge en la actualidad a 43 perros que son cuidados con todo el cariño del mundo por los dos trabajadores y por los ocho voluntarios de la asociación. ¿Cómo empezó todo? Redención Blanco, mujer que da nombre a este proyecto, comenzó a acoger perros abandonados en los terrenos en los que hoy en día se encuentran las instalaciones de la protectora. Al ver que la cifra no paraba de crecer, varios sorianos decidieron apoyarla. El 3 de enero de 2001 se llevó acabo la asamblea constitutiva, mientras que el 29 de marzo se hizo oficial su puesta de largo.
Desde entonces, el esfuerzo de todos sus miembros ha hecho que cientos de perros que estaban abandonados tengan un hogar. No obstante, la asociación encabezada por María Luisa Marce sigue necesitando el apoyo de los sorianos para continuar con su labor. La presidenta recalca que necesitan voluntarios comprometidos para “dar de comer a los animales, cuidarles, darles las medicaciones y limpiar sus jaulas”.
Tres de los colaboradores más frecuentes de Redención son Marisa Núñez, Martín Hernández e Irene Almazán. “Lo único que quieren los perros es que les demos cariño. Nosotros estamos encantados de darles mimos y de pasar tiempo con ellos”, manifiestan. Uno de los momentos más gratificantes para ellos es cuando abren las jaulas en las que se encuentran los animales para limpiarlas: “Disfrutan mucho cuando salen de ellas y corren libres”. En ese sentido, animan a la gente a acercarse para echarles una mano las tardes que tengan libres, “ya que muchos días no nos da tiempo de abrir a todos”.
Además, está la figura de los paseantes. Son personas que bajan hasta las instalaciones de la protectora para sacar a pasear a los perros por las inmediaciones para que disfruten un día diferente. A ellos, también se suma el esfuerzo de dos trabajadoras que atienden a los canes por las mañanas de 09:00 a 14:00 horas.
Para poder atenderlos en las mejores condiciones posibles, Redención cuenta con subvenciones públicas del Ayuntamiento (15.000 euros) y de la Diputación (20.000 euros). Sin embargo, estas no son suficientes para abarcar unos gastos anuales que superan los 80.000 euros. Por ello, la directiva de la asociación creó la figura de los socios. Por tan solo diez euros mensuales puedes ayudar a estos animales. Por otro lado, el mercadillo navideño, la lotería y las donaciones individuales también son muy importantes.
El refugio da cobijo a 43 perros, el número más bajo de los últimos años después de un 2025 muy positivo en el que se han dado más salidas que entradas. Habitualmente, solía haber una media de 60 animales. Esperando que la tendencia se mantenga y aprovechando las fechas en las que nos encontramos, Marce hace un llamamiento a la sociedad para recordar que los perros “no son ningún regalo navideño; después llega el verano y los abandonan”.
A pesar de que hay de todas las edades, los cachorros suelen ser los primeros en ser adoptados. Ahora, también hay excepciones. Zeus, un perro de 13 años que llegó el pasado año a la protectora tras fallecer su dueño, encontró un hogar hace unos meses al hacerse viral: “Pasó de estar toda su vida en una casa, calentito, a estar encerrado y solo. Nos alegramos mucho cuando lo adoptaron”. Otras como Berta tienen peor suerte. Ocho años después de llegar al refugio, todavía espera una familia con la que pasar el resto de su vida (tiene nueve años). Aunque es “muy cariñosa”, no está teniendo suerte.
Generalmente, los perros grandes -la gran mayoría suelen ser mastines, podencos y razas de caza que ya no sirven a sus dueños para tal labor- suelen tener más dificultades para salir. Ante ese hándicap, Redención también tiene la opción de las casas de acogida, para que los dueños solo tengan que encargarse de alimentarlos: “Nos hacemos cargo de todos los gastos veterinarios que existen”.
Habitualmente, los perros llegan a través de la Guardia Civil, de la Policía o de particulares. En un futuro muy próximo, Diputación se encargará de llevar a los animales a las instalaciones. Al mismo tiempo, en casos excepcionales, los voluntarios también se desplazan para salvar la vida de estos canes. Sin ir muy lejos, este pasado mes de octubre, una de las integrantes de la asociación viajó hasta la Laguna Negra para rescatar a una perrita que “vivía en condiciones pésimas con numerosos tumores”. Con ese simple gesto, le salvó la vida, dándole una nueva oportunidad con una familia especializada en perros enfermos.
Al igual que ella, numerosos perros procedentes de Soria han viajado por toda la provincia y por lugares como Zaragoza, Valladolid, Burgos, Murcia o Valencia en busca de la vida que merecen: “Este verano llegaron a venir de Francia para llevarse un perro”.
Para que toda esta labor no se eche por la borda, la presidenta y los voluntarios de Redención piden al Ayuntamiento de Soria que cumpla con su palabra y “cree el nuevo refugio que nos dijeron”. A ese respecto, lamentan que las actuales instalaciones se encuentran en muy mal estado con verjas rotas en las que los perros se hacen daño, desagües completamente atascados, casas viejas y ratas que se comen las botas de los colaboradores de la asociación: “Está que se cae a pedazos”.
Por todo ello, invitan al alcalde a que se acerque “tan solo diez minutos y observe nuestra realidad para que vea que es necesario un refugio nuevo”.