La provincia de Soria afronta este miércoles una jornada de frío intenso con nieve a partir de los 700 metros. Las sensaciones térmicas podrían desplomarse hasta los -10 grados en zonas como Almazán debido al viento del oeste.
La vuelta a la normalidad tras la festividad de los Reyes Magos llega a la provincia de Soria acompañada de un escenario plenamente invernal. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha pronosticado para este miércoles, 7 de enero, una jornada marcada por el regreso de la nieve en cotas bajas y un ambiente gélido que se dejará sentir en toda la geografía provincial. Los termómetros, que apenas superarán los valores positivos en las horas centrales del día, convivirán con vientos de componente oeste que agudizarán la sensación de frío.
Según los datos facilitados por el organismo meteorológico, la cota de nieve se sitúa en torno a los 700 y 800 metros, lo que implica que las precipitaciones en forma de nieve podrían hacer acto de presencia en prácticamente cualquier punto de la meseta soriana. La inestabilidad será la tónica dominante, especialmente durante la primera mitad del día, con cielos que oscilarán entre muy nubosos y cubiertos, dando paso a brumas hacia el final de la jornada.
En la capital, los sorianos deberán abrigarse a conciencia. La previsión apunta a una temperatura mínima de -5 grados y una máxima que difícilmente alcanzará los 3 grados positivos. No obstante, el factor determinante será el viento del oeste, que soplará con una velocidad media de 25 kilómetros por hora y rachas que podrían alcanzar los 40 kilómetros por hora por la noche. Esta combinación provocará que la sensación térmica real en la ciudad descienda hasta los -7 grados a primera hora de la mañana, convirtiendo el tránsito por las calles en un desafío contra el frío.
La situación en la provincia presenta matices importantes según la comarca. En la Ribera del Duero, concretamente en El Burgo de Osma, la probabilidad de precipitación es notablemente alta, situándose en un 60 % para el conjunto del día. La localidad burgense amanecerá con cielos muy nubosos y posibilidad de nieve escasa. Aunque el termómetro marcará una mínima de -4 grados, la sensación térmica será aún más acusada que en la capital, pudiendo llegar a los -8 grados debido a la humedad relativa, que rozará el 100 % en algunos momentos.
Por su parte, Almazán registrará los valores más extremos en cuanto a percepción de frío se refiere. Si bien la probabilidad de precipitación es menor en la villa adnamantina (apenas un 15 %), las temperaturas mínimas descenderán hasta los -6 grados. Lo más llamativo, sin embargo, es la sensación térmica prevista por la AEMET, que podría desplomarse hasta los -10 grados. El viento de componente oeste, con rachas de hasta 35 kilómetros por hora a partir del mediodía, contribuirá a esta gélida jornada en la que las heladas serán generalizadas, siendo débiles o moderadas en la mayoría del territorio pero pudiendo cobrar mayor intensidad en las zonas altas.