Después de conseguir la mínima en el pasado Campeonato de Guipúzcoa de lanzamiento de peso, la Real Federación Española de Atletismo ha enviado un comunicado a la Subdirección General de Nacionalidades y Estado Civil para tratar de agilizar un proceso que lleva enquistado varios años. El tiempo corre en su contra, ya que tendría que ser español antes del Campeonato de España del próximo 7 de febrero.
Soria es una auténtica mina de atletas de máximo rendimiento. Las instalaciones del CAEP, el nivel de los entrenadores y la tradición de este deporte en la provincia hacen que la proliferación de deportistas de primer nivel sea abundante. Uno de los últimos casos es el de Fabrizio Scontrini. Argentino de nacimiento, pero soriano de corazón (llegó en diciembre de 2019 a la ciudad), no ha parado de crecer hasta optar a sus 19 años al Europeo que tendrá lugar en el mes de marzo en Nicosia (Chipre).
Tras tener que marcharse de Soria el pasado verano para poder estudiar Ingeniera de Telecomunicaciones en el País Vasco, se enroló en la Real Sociedad. En una de sus primeras competiciones con el conjunto donostiarra, se subió a lo más alto del pódium en el Campeonato de Guipúzcoa de lanzamiento de peso con una distancia de 17,10 metros, marca con la que también logró la mínima para el Europeo. “Al principio no sentí nada, porque pensaba que la mínima era de 17,50 metros. Cuando me dijeron que lo había conseguido me puse a dar saltos de emoción. Casi me echo a llorar”, sentencia.
Esa gran actuación, unida a otras muchas, despertó el interés de una Real Federación Española de Atletismo de cara a contar con él para el Europeo sub-23: “Hemos conseguido la mínima tres atletas y tan solo puede ir uno. El ganador del Campeonato de España del próximo 7 de febrero se hará con ella”.
No obstante, Scontrini no sabe si podrá acudir a ese campeonato, dado que todavía no tiene la nacionalización española. A pesar de todos sus esfuerzos para conseguirla, permanece a la espera de una decisión que le puede cambiar la vida. En esta ocasión, cuenta con el apoyo de la RFEA. El máximo organismo del atletismo nacional ha enviado una carta a la Subdirección General de Nacionalidades y Estado Civil para tratar de agilizar un proceso que lleva años enquistado.
“La cosa avanza muy lenta. Siempre hay que pensar de forma positiva, pero viendo las fechas en las que estamos es complicado. No obstante, no pierdo la esperanza”, manifiesta. En ese sentido, no duda en afirmar que el ir al Europeo “supondría cumplir con uno de mis mayores sueños”.
Tras sus primeros meses en Vitoria, el deportista soriano reconoce que acertó con la decisión de mudarse, “ya que esta oportunidad es la que mejor me venía para no ser una carga para mis padres”. Su adaptación al País Vasco está siendo muy buena al sentirse muy a gusto en un sitio “con gente buena y trabajadora”. Pese a ello, recalca que echa mucho de menos a una Soria que siempre será su casa: “Apenas tengo tiempo entre exámenes, entrenamientos y competiciones, pero intento venir cada dos meses. Es mucho menos de lo que me gustaría, pero es lo que hay”.
Dentro de esta nueva experiencia, Scontrini ha tenido la fortuna de reencontrarse con Serafín Pérez Mate, entrenador con el que compartió dos temporadas en Soria. Junto con su ayuda, el atleta soriano espera seguir mejorando para seguir alcanzando sus metas. En cambio, para ello también necesita una nacionalización española que lleva tiempo buscando y que le daría acceso a representar a un país que siente como suyo desde su llegada a Soria hace ya seis años.