El Ministerio de Transportes finaliza la humanización de 6 km de travesías en Soria con una inversión de 23,5 millones de euros. Las obras incluyen 5,3 km de carril bici, nuevas rotondas y la cesión de las vías al Ayuntamiento.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha finalizado las obras de integración urbana de 6 kilómetros de travesías en la ciudad de Soria, una actuación que ha conllevado una inversión total de 23,5 millones de euros. La conclusión de estos trabajos implica la cesión inmediata de estos tramos al Ayuntamiento de Soria, que pasa a ser el titular de las vías tras su transformación completa.
El proyecto, financiado con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), ha supuesto un cambio radical en la fisonomía de las antiguas carreteras nacionales N-234 y N-111 a su paso por la capital. El objetivo principal ha sido adecuar estas infraestructuras a la movilidad de peatones y ciclistas, mejorando la seguridad vial y reduciendo el impacto acústico y ambiental del tráfico rodado.
Las intervenciones se han centrado en puntos neurálgicos de la ciudad. En concreto, se ha actuado en la Avenida de Valladolid y la calle San Agustín (antigua N-234), así como en la Avenida Eduardo Saavedra y las carreteras de Madrid y Logroño (antigua N-111). Estas zonas cuentan ahora con una calzada reordenada y ampliada para el uso ciudadano.
Uno de los datos más relevantes de la intervención es la creación de 5,3 kilómetros de nuevo carril bici bidireccional, con un ancho de 2,5 metros, que conecta los tramos urbanos existentes para garantizar la continuidad del itinerario ciclista. Asimismo, se ha ampliado considerablemente el espacio para el viandante, sumando más de 47.000 metros cuadrados de superficie peatonal mediante el ensanchamiento de aceras.
La reordenación del tráfico ha incluido la construcción de seis nuevas glorietas. Entre ellas destaca la ejecutada en la zona de San Andrés, que ha sustituido al antiguo paso inferior existente, modificando sustancialmente la circulación en ese punto. También se han mejorado las paradas de autobús y se han reordenado las plazas de aparcamiento a lo largo de todo el trazado.
La humanización de las travesías ha ido acompañada de una importante dotación de equipamiento. Se han instalado 240 bancos y sillas, además de papeleras y otros elementos de mobiliario. El proyecto ha incluido la creación de 295 metros cuadrados de áreas infantiles y biosaludables, distribuidas a lo largo de las vías renovadas.
En el apartado medioambiental, se han acondicionado casi 17.000 metros cuadrados de zonas verdes. Esta actuación ha permitido la plantación de cerca de 2.000 árboles y más de 1.300 arbustos en travesías, medianas y glorietas. Según detallan desde el Ministerio, estas especies actúan como corredores ecológicos y ayudan a fijar CO2, además de aportar sombra estacional.
La seguridad y la eficiencia energética han sido otros de los ejes de la obra. Se ha renovado el alumbrado público con la instalación de 552 nuevas luminarias LED y sistemas de regulación programable, reforzando especialmente la iluminación en los pasos de peatones. Asimismo, se han colocado 144 nuevos semáforos y pavimento podotáctil para mejorar la accesibilidad.
Finalmente, los trabajos han incluido la rehabilitación del entorno del Puente de Piedra sobre el río Golmayo y del puente medieval de la N-234. Se ha procedido a la limpieza de la maleza, el rejuntado de sillares en mal estado y la reconstrucción de muros, adaptando estas infraestructuras históricas al nuevo entorno urbano renovado.