Como cada año, decenas de propietarios de mascotas acudían hoy 17 de enero, con sus pequeños seres a la entrada de la iglesia de Santa Bárbara para recibir la bendición de San Antón, patrón de los animales. Una bendición que como bien ha significado el párroco, José Antonio Inés, "no es un bautizo", sino que se trata del "bien decir" de los protagonistas. También se ha referido, con cierta hilaridad y de modo afable, a que en ocasiones "se trata a personas como animales y a animales como a personas", y ha distinguido que el ser humano "puede ladrar como un perro, pero un perro es incapaz de hablar". Aún así, ha animado a cuidar de estos seres que acompañan el devenir doméstico cada día San Antonio Abad, nacido en Egipto en el siglo III, se retiró en soledad tras dejar atrás sus bienes para descubrir, a través de la naturaleza, la sabiduría y el amor divino.