Los italianos han mostrado todo su potencial ante un combinado soriano que ha dejado una gran imagen, siendo capaz incluso de ganar un set en un pabellón en el que se ha vivido un gran ambiente.
El Grupo Herce ha caído esta noche por 1-3 ante el Piacenza en el partido de ida de los octavos de final de la Copa CEV. Con un ambiente propio de una noche europea de este calibre en Los Pajaritos, los celestes han tuteado por momentos a uno de los mejores conjuntos de la liga italiana, la competición más poderosa del mundo. Ese derroche de esfuerzo local se ha traducido incluso en un set a favor de los sorianos.
El conjunto soriano ha empezado muy bien el partido, impulsado por los potentes saques de Viktor Lindberg y Juan Pablo Moreno. Obteniendo una renta inicial de cuatro puntos (6-2), los celestes ha mantenido una renta que iba entre los dos y los cuatro puntos durante gran parte del set. Con el 16-13, el técnico italiano se ha visto obligado a pedir tiempo muerto en busca de una reacción de los suyos.
Dicho y hecho, el Piacenza ha demostrado que es uno de los mejores equipos del panorama europeo dando caza en el marcador a los celestes con unos acciones de enorme nivel tanto en ataque como en defensa. A pesar de los parones de Toribio para tratar de frenar la remontada visitante, los transalpinos han acabado por llevarse la manga con un 20-25 en el electrónico.
El segundo set podría definirse como una calcomanía del primero. Después de un gran inicio de los locales, los italianos han obligado a Alberto Toribio a parar el choque al ponerse 12-13. A pesar de los esfuerzos de los celestes, que se han dejado todo en la pista, los visitantes han cerrado la manga a su favor por 20-25. Su poderío atlético al salto, la fuerza de sus saques y sus ataques feroces han puesto sobre la pista un voleibol de quilates del que no se suele ver en España.
Pese a todos los reveses, los sorianos no le ha perdido nunca la cara al choque. En el inicio del tercero, el pabellón se ha venido abajo tras unos espectaculares puntos y un Moreno muy fiable al saque que ha puesto a los suyos 6-2. El tiburón olía sangre. Ni el tiempo muerto ni la defensa rival han podido parar a un opuesto que ha ampliado la renta hasta el 8-2. Aunque el Piacenza ha subido la dureza de su defensa, los sorianos han sido capaces de mantener una renta importante en el ecuador del set (13-8). No obstante, los transalpinos no iban a vender su piel tan fácil ni si quiera en esta manga. Un nuevo arreón les ha colocado a tan solo un punto (16-15), obligando a Toribio a pedir tiempo muerto. Esa pausa ha dado aire a unos locales que han vuelto a poner la directa, distanciándose de nuevo por tres puntos con el 21-18. Con el viento a favor y con una afición volcada con la causa, el Grupo Herce se ha llevado la tercera manga por 25-23.
Después de verle las orejas al lobo, los transalpinos han metido la directa en el inicio del cuarto set. Tras un 3-7, Toribio ha parado el partido para intentar volver a meter a los suyos en el encuentro. Sin embargo, ha ocurrido todo lo contrario, marchándose por nueve puntos con el 3-12. Ahora, los sorianos estaban decididos a pelear hasta el final. Una buena racha les ha colocado a seis, situación que no ha tolerado el preparador visitante parando la manga. Ese tiempo ha sido definitivo para que los suyos se llevaran el cuarto set por 17-25 y el partido.
La próxima semana se decidirá la eliminatoria en unas tierras italianas en las que los sorianos tratarán de volver a demostrar que pueden competir contra los mejores de Europa.