La Junta de Castilla y León da luz verde tras aprobar una modificación ambiental no sustancial. La orden actualiza también la gestión de residuos de la factoría para adaptarla a la normativa vigente.
El Boletín Oficial de Castilla y León hace oficial esta mañana la nueva orden de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio por la que se modifica la autorización ambiental de la planta siderúrgica Rugui Melt. La resolución administrativa responde a la solicitud presentada por la empresa ubicada en Ólvega para adaptar sus procesos productivos a las necesidades actuales de fabricación y a la normativa vigente en materia de residuos.
La modificación, catalogada técnicamente como no sustancial número 7, permite a la factoría olvegueña ampliar significativamente sus márgenes de consumo de determinadas materias primas esenciales para el proceso de fundición. Según recoge el texto normativo, la solicitud se inició formalmente el pasado mes de junio de 2025 y ha contado con los informes favorables del Servicio de Prevención Ambiental y Cambio Climático, al considerar que los cambios no implican una mayor incidencia negativa sobre la seguridad o el entorno.
Entre las variaciones más destacadas que contempla la nueva autorización se encuentra el incremento en el consumo anual de argón líquido refrigerado, un gas noble fundamental para la inertización y protección del acero durante su fusión. La planta pasa de tener autorizado un consumo de 220.000 metros cúbicos normales a un nuevo límite de 300.000 metros cúbicos. De igual modo, se ha aprobado un aumento en el uso de carburo cálcico, que asciende desde las 123,5 toneladas anteriores hasta las 180 toneladas anuales reflejadas en el nuevo documento.
La orden ministerial también sirve para actualizar la gestión de residuos de la acería conforme a la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular. En este apartado, se especifica la generación estimada de polvo de acería, un residuo sólido del tratamiento de gases que contiene sustancias peligrosas, cifrándose en unas 2.000 toneladas al año. Este material, junto con otros derivados del proceso industrial, deberá ser gestionado siguiendo estrictos protocolos de seguridad y trazabilidad ambiental.
Las instalaciones de Rugui Melt en la Avenida de España de Ólvega mantienen su capacidad operativa descrita en la autorización, con una capacidad de tratamiento de chatarra de unas 208.333 toneladas. La planta cuenta con un parque de chatarra de 1.600 metros cuadrados excavado a cuatro metros de profundidad e impermeabilizado, diseñado para almacenar hasta 13.000 toneladas de materia prima antes de su paso por el horno de inducción, garantizando así la continuidad de una de las actividades industriales más relevantes de la comarca del Moncayo.
La orden con la autorización, en el documento adjunto bajo estas líneas.