Este notable aumento del gasto para empresas, mutuas y la Seguridad Social supera con creces el crecimiento en el número de bajas en la provincia, que alcanzaron las 12.204 en 2024.
El coste derivado del absentismo laboral en Soria se disparó hasta casi alcanzar los 59 millones de euros en 2024, lo que supone un incremento del 73 % respecto a los 29,5 millones registrados en 2018. Son los últimos datos provincializados de la Asociación de Mutuas de Accidente de Trabajo (AMAT).
Este notable aumento del gasto para empresas, mutuas y la Seguridad Social supera con creces el crecimiento en el número de bajas en la provincia, que alcanzaron las 12.204 en 2024, según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, un 65 % más que hace seis años.
El desequilibrio entre el aumento de los costes y el de los procesos revela una mayor intensidad económica por cada incapacidad temporal en una tendencia alcista nacional de la que Soria no es ajena.
Diversos economistas y expertos en relaciones laborales coinciden en que el aumento de las bajas laborales en España responde a factores estructurales y sanitarios, más que a un incremento del absentismo injustificado.
Entre las principales causas destacan el envejecimiento de la población activa, la mayor prevalencia de enfermedades crónicas y, de forma especialmente relevante tras la pandemia, el fuerte crecimiento de las bajas vinculadas a problemas de salud mental como la ansiedad, el estrés o la depresión. A ello se suma la saturación del sistema sanitario público, que retrasa diagnósticos, tratamientos y rehabilitaciones, prolongando la duración media de los procesos de incapacidad temporal.
Los análisis de los teóricos se producen en un contexto de falta de un gran acuerdo político sobre la reforma del sistema y con un Dialogo Social muy debilitado, pese a que todas las alertas advierten del impacto significativo en la productividad y en los costes empresariales y públicos del absentismo.
Mientras las organizaciones empresariales reclaman mejoras en la gestión de las bajas y un mayor papel de las mutuas para agilizar las altas, sindicatos y especialistas en salud laboral insisten en que la mayoría de las bajas están médicamente justificadas y reflejan deficiencias en prevención, condiciones de trabajo y cuidados de la salud.
El consenso técnico apunta, por su parte, a la necesidad de abordar el problema con políticas integrales que combinen prevención, refuerzo sanitario y una gestión más eficiente de la incapacidad temporal.
El fuerte aumento de las bajas laborales en Soria no se corresponde con la evolución del empleo. Entre 2018 y 2024, la población protegida por el sistema de mutuas creció un 4,34%, un ritmo muy inferior al registrado en Castilla y León (7,35%) y en España (11,21 %). Sin embargo, en ese mismo periodo, los procesos de baja iniciados en la provincia aumentaron un 32,06%.
Este dato confirma que el incremento del absentismo responde a una mayor incidencia real y no a un aumento del número de afiliados a la Seguridad Social. La tasa de crecimiento de las bajas en Soria es inferior a la media de Castilla y León (40,57%) y se sitúa por debajo de la media nacional (48,33%).
A pesar del notable incremento en el número de procesos, Soria presenta indicadores más favorables que su entorno en cuanto a la duración de las incapacidades. En 2024, la duración media de una baja por contingencia común en la provincia fue de 41,83 días, una cifra considerablemente inferior a los 52,41 días de media en Castilla y León, aunque ligeramente por encima de la media española (39,09 días).
Uno de los aspectos que más preocupan es el aumento del denominado absentismo crónico. El número de trabajadores en Soria que permanecieron de baja durante todo el año pasó de 1.826 personas en 2018 a 2.632 en 2024, lo que representa un crecimiento del 44,14 % en solo cinco años. Este porcentaje de crecimiento es similar al registrado a nivel nacional, lo que sitúa a la provincia dentro de la tendencia general de cronificación de ciertos procesos de baja.