El municipio registra un crecimiento del 6,35% respecto a 2022. La llegada de población extranjera, que ya supone el 17% del censo, factor determinante para compensar el saldo vegetativo negativo.
Fuentes municipales han indicado este jueves que El Burgo de Osma-Ciudad de Osma consolida su tendencia al alza y fija su padrón municipal en 5.342 vecinos al cierre de 2025. Las cifras oficiales que maneja el Ayuntamiento confirman la línea ascendente marcada en los últimos tiempos, arrojando un saldo positivo de 319 personas respecto a los 5.023 habitantes registrados en 2022. Este incremento se traduce en un crecimiento porcentual del 6,35% en este periodo, un dato que aleja al municipio de la barrera psicológica de los 5.000 habitantes bajo la cual llegó a descender en años anteriores tras un periodo de bajadas continuas.
El Consistorio burgense han valorado esta progresión como el resultado de una apuesta decidida por ofrecer garantías a la ciudadanía, tales como las ayudas a la natalidad y al estudio, así como la implicación en la generación de empleo. Según ha remarcado el alcalde, Antonio Pardo, el municipio ofrece un conjunto de servicios de primera línea que conforman un pueblo en el que "merece la pena vivir". Esta reactivación demográfica ha generado, asimismo, una notable demanda de vivienda en un periodo de tiempo relativamente corto, propiciando la construcción nuevas promociones e incluso se proyecte ya una de vivienda social para dar respuesta a las necesidades habitacionales de las nuevas familias.
El análisis pormenorizado de la estadística poblacional revela el peso específico que la población llegada de fuera de España tiene en este crecimiento. De los 5.342 vecinos actuales, 910 son inmigrantes, lo que representa aproximadamente el 17,03% del total, una cifra que se ha ido incrementando en los últimos años. En cuanto a las procedencias, gran parte de los nuevos burgenses llegan desde Bulgaria, aunque el crisol de nacionalidades incluye también a ciudadanos colombianos, rumanos, venezolanos, marroquíes y peruanos, entre otros orígenes. A la vista de estos datos, resulta fundamental lograr una plena integración de estos ciudadanos para que se unifiquen con la población local.
La aportación de los vecinos de otros países se revela como un activo fundamental para el pueblo, toda vez que el saldo vegetativo natural sigue presentando dificultades. En El Burgo de Osma se han registrado 135 nacimientos en los últimos cuatro años, una cifra que continúa siendo muy inferior a la de las defunciones. De este modo, la llegada de nuevos pobladores compensa el declive natural y permite mantener el dinamismo de la localidad, que reúne un conjunto de servicios y posibilidades valorados positivamente incluso por las nuevas tecnologías de análisis de datos.
Curiosamente, y a falta de estudios oficiales convencionales, en el Ayuntamiento aluden a que la inteligencia artificial sitúa a la localidad como la de mayor índice de bienestar de Soria tras analizar indicadores reales como la renta, los servicios, el empleo, el entorno natural y la estabilidad demográfica. Como resultado de este análisis tecnológico, El Burgo es calificado como el "municipio con mayor bienestar estable de toda la provincia por su equilibro entre calidad de vida, servicios accesibles y entorno tranquilo", una definición que parece coincidir con la realidad demográfica que reflejan los últimos datos del padrón.