Agroseguro cierra el ejercicio situando a la provincia como la tercera con mayor volumen de indemnizaciones en la Comunidad. La inestabilidad meteorológica, protagonizada por constantes tormentas entre abril y julio, ha elevado la siniestralidad regional hasta los 89 millones.
Las cuentas del sector primario en la provincia reciben una inyección económica tras un ejercicio marcado por la adversidad climática, toda vez que Agroseguro ha confirmado el abono de 12,7 millones de euros en indemnizaciones a los agricultores y ganaderos sorianos correspondientes a los siniestros registrados durante 2025. Esta cifra sitúa a Soria como la tercera provincia de la Comunidad con mayor volumen de compensaciones, únicamente superada por Valladolid y Burgos, en un año donde la inestabilidad atmosférica ha sido la tónica dominante en el campo castellanoleonés.
El balance regional arroja un incremento de la siniestralidad del 6 % respecto al año anterior, alcanzando los 89 millones de euros frente a los 84,2 millones de 2024. Según han explicado desde la entidad aseguradora, el origen de estos daños se encuentra en los constantes fenómenos tormentosos que azotaron la geografía autonómica, concentrándose especialmente en la franja temporal que abarca desde el 30 de abril hasta el 30 de julio. Durante este periodo, los episodios de pedrisco se sucedieron prácticamente a diario en algún punto de la Comunidad, afectando a una superficie total siniestrada que roza las 400.000 hectáreas.
Siendo que los cultivos herbáceos han sido los grandes damnificados de la campaña, las indemnizaciones en este sector a nivel regional se han disparado hasta los 47 millones de euros, una cantidad que supone casi el doble de lo abonado en el ejercicio precedente. La superficie afectada en este tipo de producciones ha superado las 360.000 hectáreas, evidenciando la virulencia con la que las tormentas han castigado el cereal. Por su parte, el viñedo ha registrado daños por valor de 8,8 millones de euros, principalmente debidos al pedrisco, una cifra inferior a la de 2024 al haberse comportado la climatología de forma más benévola en cuanto a heladas tardías se refiere.
En lo que respecta a la cabaña ganadera, los profesionales del sector en Castilla y León han registrado siniestros por valor de 29,2 millones de euros, lo que representa un aumento del 33 %. De este montante global, 9,8 millones corresponden al vacuno y 5,6 millones a explotaciones aviares, mientras que la línea destinada a compensar los gastos derivados de la retirada y destrucción de animales muertos ha alcanzado los 13,6 millones de euros. Estas cifras constatan los importantes efectos que los fenómenos meteorológicos y las incidencias sanitarias tienen sobre la rentabilidad de las explotaciones.
El año 2025 se cierra así con una siniestralidad a nivel nacional de 804 millones de euros, convirtiéndose en el segundo ejercicio con el importe más elevado de la historia, solo por detrás de la excepcional sequía sufrida en 2023. Desde Agroseguro han destacado que las cuantías abonadas en los últimos años son las más altas en los 45 años de historia del sistema, habida cuenta de que en el último lustro las indemnizaciones en Castilla y León han superado los 550 millones de euros, consolidando al seguro agrario como una herramienta fundamental para la estabilidad del sector.