Si en las últimas horas ha recibido un correo electrónico con el asunto 'Aviso urgente de regularización de sanción pendiente' y el logotipo de la Dirección General de Tráfico (DGT), no se alarme ni pinche en ningún enlace: es una estafa.
Es una cuestión de lógica, pero el miedo a menudo impide verla: si usted nunca ha facilitado su correo electrónico a la Dirección General de Tráfico (DGT) para recibir notificaciones, es imposible que le reclamen una multa por esa vía. Este es el principal argumento con el que la Asociación Española de Consumidores quiere frenar la última oleada de phishing que está llegando a las bandejas de entrada de los sorianos.
El fraude al que se están viendo sometidos cientos de conductores se basa en la suplantación de identidad de la institución pública. A través de un correo electrónico con apariencia oficial y el asunto 'Aviso urgente de regularización de sanción pendiente', los estafadores exigen el pago de una supuesta multa que ha incrementado su valor por impago. El objetivo no es otro que obtener los datos bancarios de la víctima mediante un enlace malicioso.
Esta alerta se suma a otras que ya circulan en Soria. De hecho, los delitos cometidos a través de internet se han disparado en el último año, convirtiéndose en una de las principales amenazas para el patrimonio de los ciudadanos de la capital.
El mensaje fraudulento que suplanta la identidad de la DGT está diseñado para generar ansiedad y bloquear el sentido común del conductor. El texto asegura que una multa inicial de 100 euros ha subido a 250 euros debido a la falta de respuesta. Para aumentar la presión, amenazan con elevar la cuantía hasta los 500 euros si no se realiza el pago en un plazo máximo de 24 horas.
Además del dinero, los ciberdelincuentes utilizan otro elemento de coacción muy sensible para los conductores: la pérdida de puntos. El correo advierte de la retirada de tres puntos del permiso de conducir, un hecho que legalmente requiere la identificación previa del conductor, algo que no se ha producido en ningún momento.
Como gancho final, ofrecen un inverosímil "reembolso del 75 %" si se paga inmediatamente, una técnica comercial agresiva que la administración pública jamás utilizaría en un procedimiento sancionador.
Más allá de los errores de redacción o la extraña oferta de descuentos, existen razones procedimentales que confirman que se trata de una estafa. La DGT solo notifica sanciones a través de dos canales oficiales:
Por tanto, si un conductor particular no se ha registrado en la DEV, la DGT no tiene su correo electrónico para fines sancionadores y cualquier comunicación por esta vía es, automáticamente, un intento de fraude.
La sofisticación de estas estafas coincide con un repunte preocupante de la criminalidad digital en la capital. Según los datos del Ministerio del Interior referentes a los nueve primeros meses de 2025, la situación ha empeorado respecto al año anterior.
Las cifras muestran una clara tendencia al alza:
Ante la recepción de este tipo de correos, la recomendación de las autoridades es clara: no pulsar ningún enlace, marcar el mensaje como spam y eliminarlo directamente. En caso de duda sobre una posible sanción real, los conductores siempre pueden verificar el estado de sus multas a través de la aplicación oficial miDGT o en la sede electrónica del organismo.