La localidad ribereña mantiene viva la tradición con una jornada de convivencia que congrega a vecinas desde la adolescencia hasta la tercera edad. El programa festivo combina los actos litúrgicos y el folclore popular con el tradicional repique de campanas.
La celebración de Santa Águeda volvía a llenar de color y música las calles de Peñalba de San Esteban. Un total de 36 mujeres participaron en los actos programados, en una jornada, caracterizada este sábado por la unión intergeneracional, con asistentes cuyas edades oscilaron entre los 15 y los 93 años.
Las actividades comenzaron a las 13:00 horas, momento en el que las participantes, vestidas con sus trajes regionales, se congregaron en la plaza de la localidad. Siguiendo la costumbre, el grupo procedió al repique de campanas, una acción que dio paso a los primeros bailes de la mañana para combatir las bajas temperaturas propias de febrero, acompañados de un moscatel y pastas.
Tras la celebración de la eucaristía en honor de la santa, tuvo lugar uno de los momentos centrales de la festividad: el cambio de alcaldesa. Isabel, quien ha ostentado el cargo durante el último año, cedió el testigo a María José Domínguez.
El acto simbólico de traspaso de poderes se formalizó mediante la imposición de la banda y la capa, así como la entrega del bastón de mando a la nueva representante. Posteriormente, la comitiva realizó la tradicional procesión por las calles del pueblo.
La jornada festiva continuó con el vermú, amenizado en todo momento por la música de los dulzaineros. Las asistentes compartieron posteriormente una comida de hermandad.
La celebración se prolongó durante la tarde con bailes tradicionales en la plaza y, finalmente, en el salón municipal, donde las vecinas de la localidad perteneciente a San Esteban de Gormaz cerraron una jornada dedicada a la reivindicación de sus tradiciones locales.