Los de Oriol Castellarnau se impusieron al Benidorm en un final de infarto. Con empate a 22 en el luminoso y con el tiempo cumplido, Miguel Campos anotó un gol de falta directa que desató la locura en el San Andrés.
El Balonmano Soria está decidido a luchar hasta el final por conseguir la permanencia en División de Honor Plata. Tras una mala racha de resultados y varios cambios en la plantilla, los amarillos lograron una victoria, que vale su peso en oro, el pasado sábado al derrotar al Benidorm por 23-22.
Tras un encuentro muy igualado, con alternancias en el marcador, ambos equipos llegaron a los minutos finales muy igualados. Con 22-21 a favor de los amarillos, los alicantinos consiguieron igualar la contienda a falta de 16 segundos para el final. Ante esa situación, Oriol Castellarnau pidió tiempo muerto para organizar una última jugada que acabó en falta a favor de los sorianos.
Cuando todo parecía que el duelo iba a finalizar con empate, ya con el tiempo cumplido, Miguel Campos, con un brillante lanzamiento que superó a una barrera sobrepoblada, dio el triunfo a los amarillos, haciendo estallar de alegría al San Andrés.
Esta victoria, ante uno de los gallitos de la competición, ha permitido a los de Oriol Castellarnau abandonar la zona de descenso y el puesto de play out. No obstante, todo sigue muy igualado. Con 12 puntos, los sorianos están empatados con Base Oviedo y Zaragoza, mientras que ostentan cuatro y doce puntos más que Málaga y Alcobendas, respectivamente.
Por delante, también se encuentra un Colegio Cisne que tan solo dispone de tres unidades más que los amarillos. Pese a que está todo muy comprimido, este triunfo va mucho más allá. Esta victoria da alas a un conjunto que no había conseguido ganar a ninguno de los rivales de arriba en toda la campaña, a pesar de haberlo rozado en varias ocasiones.
Además, estos dos puntos deben dar confianza a un conjunto que ha experimentado cambios en su plantilla de cara a un tramo del curso muy importante para sus aspiraciones. Los dos próximos duelos serán antes dos de los conjuntos más potentes de la competición como OAR Coruña y Cajasol Sevilla (líder en solitario de la categoría).
Posteriormente, los amarillos encararán dos enfrentamientos ante rivales directos como lo son Zaragoza y Alcobendas. De lo que pase en estos choques, se decidirá gran parte del futuro de un Balonmano Soria que está luchando con uñas y dientes por amarrar una permanencia que sería histórica, ya que sería la primera vez que el club lo consigue en la segunda categoría del balonmano nacional.