PROVINCIA
Actualizado 11/02/2026 15:12:38
Cosme Egea Lucas

Salduero ha recuperado la normalidad, pero no se confían demasiado y están pendientes a la evolución del cauce. En El Burgo de Osma conservan la tranquilidad ante una situación "controlada". En Garray comparten la calma, como la villa burgense.


Las incesantes lluvias de las últimas semanas, unidas a los deshielos que están provocando el aumento de las temperaturas, han hecho que los ríos de la provincia de Soria hayan abandonado sus cauces para invadir campos, bosques e incluso municipios. Los más afectados, son aquellos de la Confederación Hidrográfica del Duero, con el foco puesto en el río Duero y en algunos de sus aflentes. Su nivel ha hecho que la propia CHD haya activado avisos rojos y amarillos en la provincia. Soria Noticias se ha puesto en contacto con aquellos pueblos que se han visto más afectados por los desbordamientos de los diferentes ríos.

Cierta calma en El Burgo de Osma y Garray

Ambas localidades han visto como los cauces de sus respectivos ríos han crecido sobremanera. En El Burgo de Osma, su regidor, Antonio Pardo, ha señalado que "la situación está controlada, el río Ucero no está haciendo algo diferente a lo que hace cuando se dan estas circunstacias". Afortunadamente para la villa, "no se ha inundado el casco urbano y no están surgiendo problemas para la ciudadanía". Pardo ha dejado claro que "El Burgo está preparado para estas cosas, las zonas donde ha crecido el Ucero son inundables, ocupando parques y riberas, pero sin entrar al pueblo". El alcalde ha destacado que "la ribera baja limpia, si hubiera obstáculos estaríamos hablando de otra cosa", pero es muy consciente de que "se va a tener que hacer un gran trabajo de limpieza posterior, con todo lo que haya podido arrastrar el cauce". Más allá de lo impactantes que puedan resultar las imágenes, Pardo ha mandado un mensaje tranquilizador: "Hemos tenido el río un mentro y medio más alto de lo que va ahora. Estamos en condiciones de afrontar la situación cuando continúe llegando agua esta tarde".

Para Garray la situación es parecida, aunque con el Duero y el Tera como protagonistas. Ya llevan varios días en los que las crecidas de ambos ríos "se han desbordado en las zonas rústicas", tal y como ha infromado su alcaldesa, María José Jiménez. Son consciente de que "a lo largo de la tarde y por la noche nos va a llegar todo el agua que se ha soltado de la presa". El único punto realmente problemático en este momento es la carretera a Tardesillas: "El río se ha apoderado de la calzada y hemos tenido que cortarla". Aún así, la regidora está tranquila, ya que "no va a ser nada insoportable, en 2016 el río se creció mucho más que ahora, de momento es asumible". Además, el agua "no ha causado daños en el casco urbano, solo en algún camino". La alcaldesa ha aprovehcado para recordar que "en octubre el Ayuntamiento hizo obras para dragar el Tera, lo que hace que pueda llevar más agua y se eviten riesgos". Jiménez ha aprovechado la ocasión para dar las gracias a las personas que "llamaron ayer para preocuparse por la situación del Municipio, desde el consejero de Medioambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones; la delegada de la Junta en Soria, Yolanda de Gregorio; el presidente de la Junta, Alfonso Fernández-Mañueco; o el presidente de la Diputación Provincial de Soria, Benito Serrano. Pero eché en falta la llamada de María Jesús Lafuente, presidenta de la CHD, que, además, es soriana...".

Los más afectados, en Pinares

Las imágenes que se pudieron ver en Salduero de la jornada de ayer son impactantes. El municipio vio como el Duero se apoderó de sus clazadas, algo a lo que, desgraciadamente, "estamos acostumbrados", tal y como señala su alcalde, Guillermo Abad. Por suerte, "ayer, a mitad de la tarde, el tiempo nos dio una tregua y hemos recuperado la normalidad, con el río en su cauce". Esa aparente normalidad no hace que se hayan quedado con los brazos cruzados: "Ahora estamos realizando labores de limpieza y estamos a la expectativa de la evolución, el deshielo nos hace estar pendientes". Que esto se repita cada año, además de triste, es algo que les obliga a estar preparados: "En octubre quitamos el mobiliario urbano y las viviendas están preparadas para evitar que el agua entre en sus casas y toman acciones antes de que ocurra algo similar, afortunadamente no hemos sufrido grandes pérdidas materiales". La indiganción del edil es más que evidente, ya que ante una situación recurrente no se actúa para solventarlo. Ha indicado el principal foco del problema: "La Plaza del Ayuntamiento está en el punto más ancho del río, cuando tiene un cauce de 50 metros, pero según va bajando se estrecha de golpe a 15 metros. Se forma un efecto embudo y el agua invade el pueblo. Lo normal sería que se ensanche allí, para que el recorrido sea continuo, para que, en caso de inundaciones, se inunde el campo, no nuestras casas".

En Vinuesa existe un profundo descontento nacido de la excesiva burocracia y los constantes impedimentos para que se lleven a cabo actuaciones que pueden mejorar la fluidez del agua. Su primer edil, Juan Ramón Soria, ha indicado que el Municipio está teniendo algunos problemas en diferentes puntos: "Los que más nos han afectado son el Remunicio y el Pradilla". Este segundo, ha hecho que la pista forestal que sube a la Laguna Negra se vea parcialmente inundada: "El río pasa por debajo de la carretera, con 3 tubos, y nos hemos encontrado con 100m de calzada inundados, por lo que hemos tenido que cortarlo. Lo lógico sería hacer un puente y quitar esos tubos, pero siempre nos encontramos con impedimentos". El otro río protagonista en Vinuesa es el Remunicio. En este, "se hizo una escollera artificial para el coto de pesca y el río se la está comiendo, ya que con las afluencias de agua, ese cauce secundario se ha convertido en el principal". Soria ha insistido que se debe poner una solución de inmediato, ya que "si no se arregla, el río saltará y el agua llegará al pueblo, que está a cien metros, y entrará en las casas, como lo hacía el Revinuesa". Con este mismo río, en la calle La Rampla, el agua lleva tal nivel que ha invadido la calzada "y se ha procedido a su corte". En ese puente, el mandatario ha indicado que propuso levantarlo "para evitar situaciones de este tipo", pero, "solo me pusieron pegas, me pidieron un estudio de afluencias que costaba 50.000€...". La reclamación del alcalde es evidente: "Tiene que existir colaboración entre administraciones, me da igual que sea la Junta o la CHD, se tienen que dejar los ríos en condiciones, se tienen que limpiar para evitar que se desborden". Y los más importante para él: "Y si hay algo que podamos hacer nosotros, que no nos pongan pegas e impedimentos. Si podemos limpiar el río, que nos permitan limpiarlo, que exista una sintonía total".

Este medio se ha puesto brevemente en contacto con el alcalde de Molinos de Duero, otro de los pueblos afectados por el temporal, que no ha podido responder a nuestras cuestiones al estar plenamente dedicado a resolver los problemas del pueblo.

Otro de los pueblos donde el Duero se ha crecido sobremanera es San Esteban de Gormaz, donde el agua ha abandonado su cauce para inundar la ribera y los prados y campos cercanos. Hemos intentado ponernos en contacto con Daniel García, alcalde del pueblo ribereño, que no ha podido atendernos por motivos de agenda y compromisos oficiales.

En Almazán siguen atentos y en Berlanga les preocupa el Escalote

En lo que a Almazán se refiere, la situación es "única, nunca habíamos visto algo así", tal y como ha indicado su alcalde, Jesús Cedazo. Lo que ha hecho que esta situación sea 'especial' son varios factores: "Las necesidades de desembalse son mayores que en los últimos años, tenemos una temperatura que está acelerando el deshielo y los montes y tierras están bajando agua al cauce del río". El regidor espera que el "caudal continúe subiendo a lo largo del día", pero hay cierta tranquilidad: "Por suerte, el Duero se abre mucho y no afecta a la población, solo al parque de la Arboleda y a huertos y campos, tiene que llegar a tres metros para saltar por encima del puente".

Por último, en Berlanga de Duero, su alcalde, Enrique Rubio, nos ha trasladado su preocupación por el río Escalote: "La limpieza del cauce no es la correcta y eso está provocando que salte a las fincas". La problemática surge en la zona de Hortezuela, precisamente por este río. Rubio también ha hecho referencia al puente de Andaluz, "que actualmente no tiene los ojos cubiertos, pero ha habido días en los que el agua ha rebasado la calzada". El primer edil no piensa quedarse con los brazos cruzados: "Estamos redactando una reclamación para que se limpien los cauces, evitar que se desborden los ríos, que vayan fluidos y de esa manera las fincas no se vean afectadas y no dejen de tener su labor, que es el cultivo".

Todos los alcaldes han aprovechado la situación para mandar un mensaje a la ciudadanía, pidiéndoles prudencia, especialmente estos días de carnaval y el Jueves Lardero, para que no tomen riesgos en las inmediaciones de los ríos. Esta mañana se ha celebrado un CECOPI con la Junta, la Subdelegación y los Ayuntamientos afectados para encontrar las vías en las que se puede abordar la situación, de forma muy generalizada.

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