Un caudal que no cesa. El Duero sigue discurriendo por Soria con una furia y unos niveles incansables tras las borrascas que se han venido cerniendo estos días en lo alto de la cuenca. El monumento de los Arcos de San Juan de Duero volvía a verse anegados al igual que paseos y pasarelas sobre el río. Con este panorama los accesos a las áreas que jalonan el cauce están cerradas.