La empresa pública TRAGSA adjudica a EKIDO Ingeniería Global el suministro eléctrico del nuevo radar de la AEMET en Almazán por 60.446 euros. La infraestructura mejorará la detección de fenómenos adversos en la provincia.
La construcción del nuevo radar meteorológico de Fuentelcarro, en el término municipal de Almazán, continúa cumpliendo etapas administrativas y técnicas para su puesta en marcha. La Plataforma de Contratación del Sector Público ha hecho oficial la adjudicación del suministro de material para la instalación de baja tensión de esta infraestructura, un paso indispensable para garantizar el funcionamiento de los equipos.
El contrato ha sido adjudicado por la empresa pública TRAGSA a la mercantil EKIDO Ingeniería Global, S.L. por un importe final de 60.446 euros. Esta cifra supone una rebaja considerable respecto al presupuesto base de licitación, que se había fijado inicialmente en 92.639 euros. Al procedimiento abierto simplificado concurrieron un total de seis ofertas, siendo la mayoría de ellas presentadas por pequeñas y medianas empresas.
Según la documentación oficial, el acuerdo de adjudicación se cerró el pasado 10 de febrero y fue publicado ayer, 12 de febrero. El contrato tiene un plazo de ejecución de un mes y abarca el suministro de todo el material necesario para la red de baja tensión. Esta instalación es crítica, ya que alimentará los sistemas auxiliares y los equipos tecnológicos que permitirán la operativa diaria de la estación meteorológica.
Esta actuación se enmarca dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) del Gobierno de España, financiado con los fondos europeos Next Generation EU. El radar de Fuentelcarro es una de las apuestas clave de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en la comunidad, formando parte de un proyecto global que supera los tres millones de euros de inversión en la provincia de Soria.
La ubicación elegida en el entorno de Almazán no es casual. Responde a criterios técnicos precisos para cubrir zonas estratégicas como el Alto Duero y el corredor que abarca el Jalón, Jiloca, Calatayud y Molina de Aragón, mejorando sustancialmente la cobertura de datos meteorológicos en estas áreas.
El futuro radar operará en banda C con polarización dual. Esta tecnología representa un salto cualitativo respecto a sistemas anteriores, ya que permite una estimación mucho más precisa de la intensidad de la precipitación. Su capacidad para discriminar entre tipos de meteoros facilitará la identificación exacta de lluvia, nieve y granizo.
La puesta en marcha de esta infraestructura dotará a Soria de una herramienta de observación mucho más sólida. Los datos recabados serán fundamentales para la gestión de emergencias y protección civil, permitiendo una mayor anticipación en los avisos de fenómenos adversos y el seguimiento de tormentas. Asimismo, sectores clave para la economía provincial como la agricultura, la gestión de recursos hídricos y la planificación de carreteras se verán beneficiados por una información meteorológica más detallada y fiable.