La participación, la más alta de la Comunidad, aumenta con respecto a los paros de diciembre evidenciando el descontento que reina entre los facultativos.
Soria ha encabezado el seguimiento del paro convocado este martes en los centros sanitarios de la Junta de Castilla y León por los sindicatos médicos, en el marco de una convocatoria de ámbito nacional. Según los datos facilitados por la Gerencia Regional de Salud, la provincia ha alcanzado un 28,91 % de participación en el turno de mañana, con 61 facultativos en huelga, el porcentaje más alto de la Comunidad.
La participación ha sido superior en Atención Especializada, un 37,93% frente al 18,48% de Primaria.
En el Hospital Santa Bárbara se han cancelado 17 intervenciones quirúrgicas programadas para hoy (el 68%), 47 pruebas diagnósticas (el 46%) y 192 consultas externas (el 35%).
El paro ha supuesto la suspensión de 350 consultas de medicina familiar y pediatría durante el turno de mañana. En el conjunto de Castilla y León, la cifra asciende a 6.155 consultas canceladas en Atención Primaria.
La participación, hoy, supera la de diciembre, con un 27,7 % en Soria, por encima del 25,8 % registrado en el conjunto de Castilla y León.
Facultativos de distintas especialidades se han concentrado esta mañana junto al Hospital Santa Bárbara de Soria para visibilizar su malestar.
El conflicto tiene su origen en el proyecto de Estatuto Marco impulsado por el Ministerio de Sanidad, que ha motivado la convocatoria de paros del 16 al 20 de febrero y, posteriormente, una semana de huelga al mes en marzo, abril, mayo y junio si no se alcanza un acuerdo. Los convocantes sostienen que el nuevo texto es “profundamente injusto” con los facultativos y advierten de sus posibles efectos sobre la calidad asistencial.
Entre los principales puntos de fricción figura la clasificación profesional. El borrador sitúa en la misma categoría a titulaciones con exigencias formativas diferentes. Pero el itinerario médico requiere al menos 11 años —seis de grado, la superación del MIR y cuatro o cinco de especialidad— frente a los cuatro años de otros grados universitarios.
Las condiciones laborales constituyen otro eje de la protesta. Según los convocantes, a la jornada ordinaria de 35 horas se suma una “jornada complementaria” de guardias que puede elevar la dedicación semanal a 60, 70 u 80 horas. Denuncian que estas horas, obligatorias hasta los 55 años, superan ampliamente el límite anual de 80 horas extraordinarias fijado para otros colectivos al alcanzar, según sus cálculos, más de 1.000 horas al año, con una retribución inferior a la hora ordinaria y sin descanso compensatorio.
En un contexto de listas de espera elevadas y agendas de atención primaria con citas cada seis minutos, el alcance real de la huelga dependerá del grado de seguimiento. No obstante, tanto la administración autonómica como los convocantes coinciden en que la afectación recaerá fundamentalmente en la actividad programada, con el consiguiente retraso en consultas, pruebas e intervenciones no urgentes si el conflicto no se reconduce en las próximas semanas.
En caso de no llegar a acuerdo, los convocantes secundarán también una semana de huelga al mes en marzo, abril, mayo y junio.