El Numancia demostró ayer que está muy lejos del primer clasificado del grupo. Iván Martínez mantuvo al equipo con opciones de puntuar, pero la ineficacia ofensiva de los rojillos alejó cualquier opción de traerse algo positivo de tierras gallegas. Ahora solo queda atarse los machos y luchar por un play off que debe ser el objetivo realista de un conjunto muy lejos de sus aspiraciones iniciales.
Hacía tiempo que no sentía esta sensación con el Numancia. Por primera vez en años, percibí que el equipo era inferior al rival en numerosos aspectos del juego. Más allá del resultado, el Deportivo Fabril puso en liza sobre el tapete del Arsenio Iglesias un fútbol de mucha mayor intensidad y calidad. Lejos de ser la mejor plantilla del grupo, como se nos vendió este verano, el equipo soriano deberá sudar hasta la última gota para poder meterse en play off, una vez que se acabó la milonga del ascenso directo.
Pero, vamos a centrarnos en lo que ocurrió ayer. Después de que Ángel Rodríguez optará por repetir la alineación con la que venció hace ocho días a la U.D. Ourense, los numantinos saltaron al césped coruñés tratando de ejercer la misma presión alta. Sin embargo, esta apenas duro unos pocos minutos, ya que el rival que había enfrente era capaz de solventarla con pasmosa facilidad.
De esta manera, el guion del partido cambió por completo. Los de Manuel Pablo llevaron la iniciativa en todo momento, mientras que el Numancia, arropado atrás, esperaba su oportunidad a la contra. A lo largo de gran parte de la primera mitad, los de Rodríguez lograron su objetivo de mantener lejos de las inmediaciones de Iván Martínez a los jóvenes gallegos. Los coruñeses tenían el esférico, pero los rojillos no sufrían. No obstante, las dificultades de mirar hacia delante cada vez que tenían el balón eran más que palpables. El único acercamiento en estos compases de partido fue un gran pase filtrado de Juancho Vitoria que Dani García no supo aprovechar cuando lo tenía todo para inaugurar el luminoso.
Esa acción daría paso a la debacle. Dos errores seguidos de marca, dejando a futbolistas locales totalmente solos en el área soriana tiraron por tierra todo el trabajo defensivo realizado en los primeros 45 minutos. La banda derecha, ocupada por un Fermín que tenía amarilla desde el comienzo del choque, se convirtió en la autopista perfecta para los gallegos. Estos fallos se suman a una lista que no para de crecer en una campaña para el olvido. Pese a ellos, Pablo Álvarez pudo recortar distancias justo antes del descanso. Sin embargo, su mala decisión a la hora de finalizar jugada evitó el primero de los visitantes.
Tras el paso por vestuarios, el Fabril pudo hacer el tercero. En cambio, fue Álvarez el que metería de nuevo a los suyos en la lucha por los puntos tras un gol provocado por una buena subida por banda de Alain García. Lejos de igualarse el partido en términos futbolísticos, el Deportivo Fabril se hizo todavía más amo y señor, gozando de infinidad de ocasiones para terminar de sentenciar el enfrentamiento. Tan solo Iván Martínez, con varias paradas soberbias, evitó que el resultado fuera más abultado.
Por su parte, el conjunto numantino apenas puso en apuros a Hugo Ríos. El gol anulado a Dani García por fuera de juego y varios centros laterales que no llevaron mayor peligro fueron toda la producción ofensiva de una escuadra que echa mucho de menos su máximo goleador. De esta manera, este nuevo tropiezo, el enésimo de la temporada, acaba con cualquier opción utópica de pelear por un primer puesto que ya se aleja a 13 puntos. Una cifra que debe ser sonrojante para una entidad que vendió por activa y por pasiva el objetivo de ascender de forma directa a Primera RFEF. Muy muy muy lejos de esas aspiraciones, el Numancia va a tener que esforzarse a fondo para meterse en una zona de play off de la que ahora le alejan cuatro puntos. Quedan diez finales por delante y se puede conseguir. Ahora, esta campaña va a merecer una reflexión muy profunda una vez se llegue a su fin pase lo que pase.