La protectora, que lleva más de 25 años salvando vidas en Soria, denuncia que el acuerdo para la permuta de terrenos sigue paralizado tras "un año de promesas". Han iniciado una recogida de firmas para exigir instalaciones dignas y seguridad para los animales.
El Refugio de animales Redención de Soria ha lanzado un grito de auxilio ante la precaria situación que atraviesan sus instalaciones. Con una trayectoria de más de 25 años cuidando a perros y gatos abandonados en la capital y la provincia, la asociación denuncia que su actual hogar "se cae a pedazos", convirtiéndose en un “lugar inseguro” tanto para los animales como para los voluntarios.
Su foco de indignación se centra en el Ayuntamiento de Soria, pues "hace más de un año se comprometió a realizar una permuta de terrenos para la construcción de un nuevo refugio". Sin embargo, la realidad hoy es el “silencio administrativo”, subrayan desde el refugio.
Mientras el acuerdo por el nuevo terreno sigue estancado, el día a día en el refugio se ha vuelto “insostenible”. Desde la protectora señalan que “las instalaciones se caen a pedazos, con humedades constantes y desagües que no funcionan”. Una situación que afecta directamente a los animales: “les provocan heridas y accidentes casi a diario”, denuncian.
Redención Soria recuerda que su labor es "esencial" para Soria, pero que actualmente se sostiene principalmente gracias al voluntariado, los socios y las donaciones. Aunque existen convenios con el Ayuntamiento y la Diputación de Soria, Redención advierte que estos “apenas cubren una parte mínima de los gastos reales” que supone mantener a los animales en condiciones mínimas de bienestar.
Ante la falta de respuestas, el Refugio Redención ha decidido pasar a la acción y solicita el apoyo de los sorianos a través de una recogida de firmas. El objetivo es claro: “presionar al Ayuntamiento para que cumpla su compromiso y pedir a la Diputación de Soria que se implique y colabore activamente en la solución”.
"Pedimos seguridad. Pedimos dignidad. Pedimos buenas condiciones", sentencian desde la protectora, haciendo un llamamiento a la empatía de la ciudadanía bajo el lema: “Ellos no pueden firmar. Tú sí”.