Los fondos Next Generation tienen un alto impacto relativo en el PIB de Castilla y León (1,24%), superando la media nacional. Sin embargo, un estudio critica la baja priorización de la Junta en I+D+i, destinando solo el 2,9% de sus recursos a este fin. Además, las empresas de la comunidad muestran dificultades para captar fondos de otras regiones.
Castilla y León se ha posicionado como una de las comunidades autónomas donde los fondos europeos Next Generation (NGEU) están teniendo un mayor impacto relativo en su economía. Según el cuarto informe de seguimiento Monitor NextGen, elaborado por la Fundación Cotec y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) y presentado este mes de febrero de 2026, la región destaca por la incidencia de estas ayudas en relación con su Producto Interior Bruto (PIB).
El documento, que actualiza los datos de ejecución hasta junio de 2025, revela que los fondos resueltos para I+D+i y digitalización en Castilla y León equivalen al 1,24 % del PIB regional. Este dato sitúa a la comunidad por encima de la media nacional y la coloca en el grupo de cabeza junto a la Comunidad de Madrid (1,66 %), la Región de Murcia (1,20 %) y Asturias (1,05 %).
A pesar del alto impacto económico relativo, el informe señala una baja priorización de las políticas de investigación y desarrollo por parte de la administración autonómica. Del total de fondos NGEU gestionados directamente por la Junta de Castilla y León y las entidades locales de la comunidad, apenas un 2,9 % se ha destinado a actuaciones de I+D+i.
La cifra contrasta significativamente con la estrategia de otros territorios. Comunidades como Extremadura (8,3 %), Canarias (7,8 %) o Murcia (7,7 %) lideran la apuesta por la ciencia y la innovación dentro de los fondos que gestionan sus respectivas administraciones. En el extremo opuesto, junto a Castilla y León, se encuentran Castilla-La Mancha (1,4 %) y Aragón (3,1 %), que han optado por orientar sus recursos hacia otras finalidades.
El análisis de Cotec e Ivie también evalúa la capacidad del tejido empresarial para captar financiación de convocatorias lanzadas desde otros territorios. En este indicador, las empresas de Castilla y León muestran una capacidad limitada: solo el 12 % de los fondos que captan provienen de licitaciones o ayudas de otras comunidades autónomas. Este porcentaje es bajo si se compara con el liderazgo de las entidades con sede en Madrid (70 %) o Asturias (48 %).
En cuanto a la transformación digital, el informe apunta a una ligera infrarepresentación de la comunidad. Castilla y León recibe el 3,6 % de los fondos nacionales destinados a digitalización, una cifra inferior a su aportación al Valor Añadido Bruto (VAB) digital de España, que es del 4,6 %.