La negociación del convenio colectivo de Renault continúa bloqueada tras una cuarta reunión sin avances. El sindicato CSIF denuncia la postura inmovilista de la empresa, que exige nuevos sacrificios a la plantilla sin presentar un plan industrial.
La negociación del nuevo convenio colectivo de Renault continúa en punto muerto. La cuarta reunión de la Comisión Negociadora, celebrada durante la mañana de este martes, ha concluido sin avances significativos, manteniendo las posturas entre la dirección de la empresa y la representación de los trabajadores muy distantes. El sindicato CSIF ha denunciado tras el encuentro la situación de bloqueo, acusando a la compañía de mantener una postura «inmovilista» y de endurecer sus exigencias hacia la plantilla.
Según ha informado la central sindical, la dirección de la empresa automovilística se ha «cerrado en banda» ante las propuestas de la plataforma social, calificándolas de «inasumibles». Desde CSIF lamentan que la reunión haya finalizado sin que la empresa haya planteado alternativas constructivas que permitan desbloquear la situación, limitándose a reiterar un argumentario centrado en la necesidad de mayor flexibilidad, contención de costes y medidas contra el absentismo laboral.
Exigencias de la empresa y rechazo sindical
La representación de los trabajadores considera que los planteamientos de la dirección se traducen, en la práctica, en «más jornada laboral, menos salario y un empeoramiento generalizado de las condiciones de trabajo». El sindicato independiente ha alertado sobre la intención de la empresa de eliminar garantías fundamentales y endurecer el régimen laboral. Entre las medidas criticadas se encuentra una propuesta de régimen disciplinario que CSIF califica de «desproporcionado», citando como ejemplo la posibilidad de sanciones de hasta 20 días de empleo y sueldo por una sola falta.
Asimismo, los representantes sindicales han mostrado su preocupación por los cambios anunciados en el régimen de personal, permisos y servicios sociales, advirtiendo que podrían suponer la paralización o eliminación de derechos históricos de los trabajadores. «El mensaje que traslada la dirección es más trabajo a cambio de menos retribución y menos derechos», han señalado desde el sindicato.
Falta de Plan Industrial
Uno de los puntos críticos que impide el avance de las negociaciones es la ausencia de información sobre el futuro de las plantas. La plataforma sindical ha exigido de forma unánime conocer el plan industrial para las factorías españolas y las inversiones previstas, considerándolo una condición «imprescindible» para poder avanzar hacia un acuerdo. Hasta la fecha, la dirección no ha presentado dicho documento.
CSIF ha cuestionado la credibilidad de la empresa al comparar la situación actual con la de hace tres décadas, llegando a mostrar el convenio colectivo de 1997 para evidenciar que se utilizan los mismos argumentos que hace 30 años. «Si la empresa reconoce crecimiento y solidez, ¿por qué exige nuevos sacrificios?», se preguntan desde la organización, añadiendo que existe una contradicción entre pedir esfuerzos a la plantilla y recortar el plan social.
A pesar del bloqueo, el sindicato ha reiterado su disposición a negociar un acuerdo «justo y digno» que recompense el compromiso de los trabajadores. Las partes han sido emplazadas a una nueva reunión el próximo 5 de marzo, fecha en la que la parte social espera un cambio de actitud por parte de la dirección de Renault.