La Red de Calor de Soria supera los 160 edificios conectados tras diez años de actividad, consolidando su modelo de biomasa y gestión local en la capital.
La Red de Calor de Soria ha superado la barrera de los 160 edificios conectados tras más de una década de funcionamiento en la capital. Esta infraestructura energética, basada en el uso de biomasa forestal, se consolida así como una alternativa a los combustibles fósiles para el suministro de calefacción y agua caliente sanitaria tanto en comunidades de vecinos como en edificios públicos y privados.
El sistema, que utiliza recursos del entorno para generar energía térmica, ha evolucionado significativamente desde su puesta en marcha. Según informan desde la entidad gestora, el proyecto nació con el objetivo de "sustituir sistemas contaminantes por una solución centralizada y renovable". Tras diez años de actividad, la red ha ido incorporando mejoras técnicas y digitales para optimizar su rendimiento, adaptándose a las necesidades específicas de los inmuebles adheridos.
La gestión de una infraestructura de esta magnitud, que incluye generación centralizada, kilómetros de tubería soterrada y subestaciones en cada edificio, conlleva una elevada complejidad técnica. Desde la organización reconocen que, durante este periodo, "han surgido incidencias puntuales y situaciones imprevistas inherentes a cualquier sistema energético de estas características". No obstante, destacan que la experiencia acumulada ha permitido "reforzar los protocolos de actuación y la capacidad de respuesta ante cualquier anomalía", trabajando en coordinación con empresas locales de mantenimiento.
Uno de los pilares del proyecto es su carácter de energía de proximidad. La biomasa utilizada procede de los montes de la provincia, lo que favorece la gestión forestal sostenible y reduce la dependencia energética del exterior. Además, la empresa subraya el impacto económico en el territorio, ya que la actividad genera empleo local y tributa en Soria, cerrando el círculo de los beneficios económicos y sociales en la propia ciudad.
A pesar de las cifras alcanzadas, la Red de Calor de Soria aún no ha llegado al cien por cien de su capacidad potencial. La infraestructura mantiene margen de crecimiento para incorporar a nuevas comunidades de propietarios que deseen sumarse a este modelo energético. Según los responsables del servicio, cada nueva conexión "contribuye a reforzar la eficiencia global del sistema y a aumentar la independencia energética del municipio".