Pese a los aranceles, las exportaciones rozaron los cinco millones de euros frente a unas importaciones que menguan hasta los 1,67 millones.
El comercio exterior de la provincia de Soria con Estados Unidos cerró el pasado 2025 con un refuerzo significativo de su saldo, en un contexto internacional condicionado por la volatilidad normativa y la incertidumbre en materia de aranceles entre Unión Europea y Washington.
De acuerdo con los datos disponibles hasta noviembre de 2025, facilitados por la Cámara de Comercio de Soria, la balanza comercial de Soria con el mercado estadounidense alcanzó los 3,175 millones de euros, frente a los 2,068 millones registrados en 2024. La mejora no solo consolida la tendencia positiva de los últimos ejercicios, sino que evidencia la capacidad de determinadas empresas sorianas para mantener competitividad pese al endurecimiento del entorno regulatorio.
Las exportaciones provinciales a Estados Unidos sumaron 4,846 millones de euros en 2025, impulsadas principalmente por el sector agroalimentario, la industria farmacéutica y los componentes de automoción. En paralelo, las importaciones desde el mercado norteamericano —centradas en tecnología y suministros industriales— descendieron hasta 1,671 millones de euros. El resultado es una tasa de cobertura del 290,06%, reflejo de una estructura comercial claramente excedentaria.
En términos interanuales, las ventas sorianas a Estados Unidos crecieron un 31% en valor y un 20% en número de operaciones, a pesar del incremento de los aranceles. Las compras, en cambio, retrocedieron un 17,4% en valor y un 2,4% en volumen de operaciones. El superávit, por tanto, no responde únicamente a una contracción de las importaciones, sino a un aumento efectivo de la capacidad exportadora.
No obstante, el mercado estadounidense, aunque relevante para determinadas actividades, no es el principal destino del comercio exterior soriano. El número de operaciones y el volumen económico siguen siendo superiores en varios socios europeos —Alemania, Italia, Francia, Portugal o Bélgica— y en terceros mercados como Reino Unido, Marruecos, Eslovaquia o México. Esta diversificación mitiga parcialmente la exposición global de la provincia a eventuales tensiones transatlánticas.
El buen comportamiento de 2025 se produce en un entorno jurídico particularmente inestable. Según el análisis difundido el 23 de febrero de 2026 por la Cámara de Comercio de España, el principal riesgo para la actividad exportadora no reside tanto en el nivel concreto del arancel —establecido en un 15% de referencia para la mayoría de productos europeos tras el acuerdo político alcanzado en agosto de 2025— como en la inseguridad normativa derivada de decisiones judiciales y cambios regulatorios sobrevenidos. La reciente anulación por el Tribunal Supremo estadounidense de la base legal que sustentaba determinados aranceles globales, seguida de la implantación de un arancel temporal del 15%, ha reintroducido incertidumbre en la planificación empresarial.
Desde la Cámara de Comercio se insiste en la necesidad de revisar contratos con distribuidores estadounidenses incorporando cláusulas de adaptación a cambios arancelarios, analizar la exposición por código arancelario, reforzar la planificación financiera ante escenarios de tensión y avanzar en la diversificación de destinos sin abandonar el posicionamiento logrado en Estados Unidos.
El presidente de la institución, Alberto Santamaría, subraya que el desempeño de 2025 "acredita la capacidad de adaptación y competitividad de las empresas sorianas en un entorno global exigente". Con vistas a 2026, el reto no será únicamente mantener el superávit, sino sostenerlo en un marco donde la previsibilidad regulatoria se ha convertido en un factor estratégico tan determinante como el propio nivel arancelario.