Las nuevas instalaciones son un espacio de "puertas abiertas" destinado a las personas más vulnerables, convirtiendo los valores del Año Santo 2025 en un servicio permanente de acogida, dignidad y escucha.
Aunque el Año Santo 2025 ya ha terminado, su legado más humano acaba de abrir sus puertas en pleno centro de la capital. Esta mañana se ha presentado el Centro Jubilar San Saturio, un espacio de día que nace como el "fruto social”: “no es un proyecto aislado, sino una respuesta directa a la creciente precariedad en la provincia", aseguraba esta mañana con firmeza el administrador diocesano, Gabriel Ángel Rodríguez Millán.
Con una inversión inicial de 75.735 euros, el proyecto surge bajo la premisa de que "la fe solo es creíble cuando cambia la vida de las personas". Lejos de ser un simple recuerdo, este espacio busca ofrecer una ayuda real y permanente para quienes peor lo pasan.
Para el Director de Cáritas, Ricardo Martínez, la creación de este recurso responde a una “realidad social preocupante, donde la precariedad laboral y la falta de vivienda digna son motores de exclusión”. Así lo ha hecho saber mostrando los últimos datos del informe FOESSA, donde se detalla que la mitad de los sorianos que viven de alquiler están en riesgo de pobreza, y más del 50% de la población activa convive con la precariedad.
Bajo un modelo de "baja exigencia", el centro se enfoca en atender a vecinos con problemas complejos: desde trabajadores con sueldos mínimos hasta personas que sufren soledad no deseada o falta de redes de apoyo. De esta manera, el espacio pretende priorizar la dignidad humana ofreciendo un “lugar seguro” donde los usuarios pueden cubrir necesidades básicas.
En sus 70 metros cuadrados, el usuario no solo encontrará duchas, lavandería y servicios de alimentación básica como desayunos o meriendas; encontrará, sobre todo, un lugar donde ser escuchado. Como ha señalado la Diócesis, "donde se tejen vínculos, la exclusión se vuelve reversible", y este centro aspira a ser ese telar donde reconstruir la autoestima y el sentido de pertenencia.
Para dar respuesta a estas necesidades, el centro mantendrá un horario de atención al público de lunes a viernes, abriendo sus puertas de 9:00 a 14:00 por las mañanas y de 16:00 a 19:00 por las tardes. Durante este tiempo, cualquier persona podrá entrar libremente para recibir apoyo o simplemente compartir un espacio de encuentro.