El cielo de Soria se ha convertido en el escenario de una de las maniobras más exigentes del Ejército de España. En plena ejecución del ejercicio, la Subdelegación de Defensa ha explicado sobre el terreno una operación de alto riesgo en la que 120 paracaidistas ponen a prueba su preparación en una misión que, ejecutada con precisión, puede garantizar el éxito total, pero que deja sin margen al error bajo la amenaza de una derrota absoluta.
La Subdelegación de Defensa en Soria ha explicado durante el desarrollo de las maniobras militares que se han llevado a cabo esta mañana en la provincia los detalles de un ejercicio de máxima exigencia en el que han participado 120 efectivos de la 12ª Compañía del Regimiento de Infantería ‘Zaragoza’, con base en Javalí Nuevo (Murcia). La operación forma parte de una MEP (Misión Especial Paracaidista) de la Brigada Paracaidista, uno de los adiestramientos más complejos del Ejército de Tierra.
Según ha señalado Defensa sobre el terreno, el ejercicio reproduce un escenario de combate real en un territorio controlado por fuerzas enemigas. La misión plantea la inserción de las tropas mediante salto paracaidista en las inmediaciones de Buitrago, desde donde las unidades deben reagruparse y avanzar en columnas hacia el oeste, cruzando infraestructuras clave y obstáculos naturales hasta alcanzar el objetivo final: el aeródromo de Garray, un punto de alto valor estratégico dentro del supuesto operativo. La maniobra culmina con un ataque coordinado sobre la instalación, diseñado para poner a prueba la capacidad de planificación, la resistencia física y la toma de decisiones bajo presión. Desde Defensa se subraya que este tipo de operaciones se sitúan en una fina línea entre el éxito absoluto y el fracaso total: una ejecución precisa puede garantizar el dominio del objetivo, mientras que cualquier error en la coordinación o en los tiempos puede desembocar en una derrota completa.
Durante el desarrollo de las maniobras, la Subdelegación ha remarcado que los ejercicios están concebidos para acercarse al máximo a la realidad del combate. El objetivo es que, en caso de una intervención real, las unidades paracaidistas hayan interiorizado los procedimientos y reaccionen con rapidez y eficacia ante situaciones extremas.
En este sentido, se ha insistido en que el aumento de este tipo de ejercicios responde a la adaptación del Ejército a nuevas amenazas y escenarios cambiantes, sin que exista una alerta concreta o un conflicto inminente que motive su realización inmediata.
Defensa ha explicado que Soria se ha consolidado como un enclave clave para el adiestramiento militar por sus condiciones singulares. La provincia dispone de un espacio aéreo especialmente limpio para operaciones con aeronaves y drones, así como de una gran variedad de terrenos, bosque, montaña y amplias zonas despobladas, que permiten simular escenarios complejos con un impacto mínimo sobre la población civil.
La baja densidad de habitantes y la amplitud del territorio ofrecen un margen de maniobra difícil de encontrar en otras zonas del país. Por ello, a lo largo del año se desarrollan en la provincia varias maniobras de entidad, con una media de cuatro o cinco ejercicios de gran envergadura, en los que participan unidades procedentes de distintos puntos de España.
Durante las maniobras, la Subdelegación de Defensa también ha señalado que la presencia recurrente de unidades militares en la provincia puede generar una activación económica puntual en zonas como San Leonardo y su entorno, donde se concentran parte de estos ejercicios. Más allá del impacto económico, estas operaciones refuerzan el papel de Soria como territorio estratégico para la preparación de las Fuerzas Armadas, un escenario donde se entrena, en condiciones extremas, la delgada frontera entre la victoria y la derrota en combate.