El Sindicato de Enfermería presenta siete exigencias clave a los partidos de cara a las elecciones del 15M, priorizando el abono total de la paga extra recortada desde 2010. También reclaman aumentar la ratio de enfermeras, que en la Comunidad es de 6 por cada 1.000 habitantes frente a las 9 que marca Europa.
El Sindicato de Enfermería (SATSE) ha lanzado una batería de reivindicaciones dirigida al futuro Gobierno autonómico que surja de las urnas el próximo 15 de marzo. En un contexto marcado por la precampaña electoral, la organización sindical ha puesto sobre la mesa siete propuestas irrenunciables para mejorar la sanidad en Castilla y León, situando como prioridad económica absoluta que la Junta asuma el abono de la totalidad de la paga extra, una retribución que los empleados públicos ven reducida desde el año 2010.
Desde la organización sindical argumentan que, dado que otras comunidades autónomas ya han adoptado medidas para compensar esta pérdida de poder adquisitivo con fondos regionales, es el momento de que Castilla y León siga el mismo camino. Esta exigencia económica encabeza un listado de necesidades que busca, fundamentalmente, la estabilidad laboral y la mejora de la calidad asistencial.
Uno de los puntos más críticos señalados por SATSE es la insuficiencia de las plantillas actuales. Los datos aportados por el sindicato revelan una brecha significativa respecto a los estándares comunitarios: mientras la Unión Europea marca una ratio de 9 enfermeras por cada 1.000 habitantes, en Castilla y León la cifra se sitúa en poco más de 6 profesionales.
Para corregir este desequilibrio, el sindicato exige una dotación adecuada de enfermeras y fisioterapeutas tanto en Atención Primaria como en Especializada, siempre mediante contratos estables. Además, reclaman la presencia de al menos un fisioterapeuta en cada centro de salud para garantizar una atención integral.
La gestión administrativa es otro de los focos de conflicto. SATSE denuncia el bloqueo que sufren cientos de profesionales debido a la ineficiencia en la baremación de méritos. Según detallan, en Sacyl existen actualmente tres promociones de Enfermería y Fisioterapia que no han podido inscribirse o baremarse, situación que se repite con dos promociones de especialistas en áreas críticas como Salud Mental, Pediatría o Geriatría.
Para solucionar este «cuello de botella», proponen la creación de un departamento específico de baremación dentro de la Gerencia Regional de Salud. El objetivo es agilizar los trámites y cumplir con la normativa de realizar un corte anual. La situación es igualmente preocupante en Servicios Sociales, donde las bolsas se agotan «casi de manera inmediata», lo que obliga a adaptar la normativa a las necesidades reales de contratación.
Entre las siete propuestas trasladadas a los partidos políticos, destaca la implantación real de la figura de la enfermera escolar en cada centro educativo, una demanda histórica compartida con el sindicato docente ANPE y asociaciones de pacientes. SATSE defiende que su labor no debe limitarse a la asistencia sanitaria, sino que es clave para desarrollar programas de educación para la salud desde la infancia.
En el ámbito puramente laboral, el sindicato exige actualizar la tabla de ponderación de la jornada del turno rotatorio, que lleva más de 20 años sin cambios. Solicitan una reducción de jornada para quienes realizan turnos de noche, reconociendo así la penosidad y los riesgos psicosociales asociados a estos puestos.
Finalmente, SATSE ha puesto el foco en la situación de los enfermeros internos residentes (EIR), denunciando que sus retribuciones actuales no alcanzan ni el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). A pesar de que todos los grupos políticos de las Cortes apoyaron una subida salarial para este colectivo en mayo de 2025, la medida aún no se ha materializado.
Estas reivindicaciones forman parte del programa con el que SATSE concurre también a sus propias elecciones sindicales, que se celebrarán el próximo 5 de marzo en las provincias de Soria, Burgos, Salamanca y Zamora.