Adif licita las obras de remodelación de la estación de tren de Soria con un presupuesto de 5 millones de euros, impuestos incluidos. El proyecto fue presentado en noviembre de 2022.
La entidad pública empresarial Adif ha licitado las obras para la ejecución del proyecto de la remodelación de la estación de Soria, una ejecución anunciada en noviembre de 2022 por María Luisa Domínguez, presidenta de Adif, que aseguró entonces que comenzaría en 2024.
El anuncio, publicado en la Plataforma de Contratación del Sector Público, marca el inicio del proceso administrativo para adjudicar una intervención clave en la infraestructura ferroviaria de la capital que fue presentada como un "nuevo espacio" para la ciudad.
El contrato cuenta con un presupuesto base de licitación de 5.081.078,15 euros con impuestos. La actuación no cuenta con financiación de fondos de la Unión Europea.
Las empresas interesadas en acometer estos trabajos disponen de plazo hasta el próximo 10 de abril de 2026 para presentar sus ofertas de forma electrónica y la apertura de las ofertas económicas se llevará a cabo el 7 de mayo de 2026. El plazo de ejecución se ha fijado en 14 meses, por lo que hasta finales de 2027 o principios de 2028 no estaría finalizado el proyecto.
El proyecto prevé la adecuación y el acondicionamiento de los accesos a la estación, del aparcamiento y de la urbanización exterior. Esa parte de la actuación busca ordenar mejor la llegada de personas usuarias y vehículos, facilitar los recorridos y ofrecer una imagen renovada del conjunto, según la información facilitada por la Subdelegación de Soria.
En el edificio principal, la propuesta se apoya en tres grandes líneas de trabajo. La primera se centra en la recuperación de la memoria arquitectónica del proyecto original firmado por Gutiérrez Soto. Para ello, ADIF plantea eliminar revestimientos que hoy ocultan la piedra, recuperar las terrazas originales, ejecutar una nueva cubierta semejante a la primitiva, restaurar los arcos de medio punto de la planta baja, abrir huecos en la fachada superior para darles una proporción más vertical, renovar las carpinterías y rehabilitar las marquesinas para devolverles su imagen inicial.
La segunda línea de actuación se dirige a la reorganización de los espacios interiores y a la ampliación del vestíbulo. El proyecto sitúa el acceso principal en las tres tramos o crujías centrales del edificio para favorecer la comunicación directa hacia los andenes a través de los huecos originales del eje de simetría. A partir de esa nueva disposición, el resto de dependencias se redistribuirá en los extremos del inmueble.
Ese nuevo esquema interior permitirá disponer de un vestíbulo más amplio y diáfano, mejorar la relación entre las distintas zonas de la estación y ordenar los servicios de forma más clara para el viajero. El extremo oeste albergará la cafetería, el despacho de atención al cliente y la venta de billetes. La cafetería tendrá funcionamiento independiente respecto del resto de la estación y abrirá hacia una zona lateral que contará además con un espacio exterior de terraza.
La actuación, apuntan desde Subdelegación de Gobierno, incluirá también un nuevo núcleo de aseos, que integrará aseos para hombres, para mujeres y un aseo adaptado para personas con movilidad reducida. En la zona este se ubicará el núcleo de comunicación vertical, dotado de acceso independiente desde el exterior.
La tercera línea de trabajo afectará a la planta primera, que cambiará su uso y pasará a destinarse a alojamiento tipo hostel. El proyecto contempla un núcleo de comunicación accesible, formado por escalera y ascensor, y una nueva distribución interior que habilitará nueve habitaciones, aseos, duchas, vestuarios y áreas comunes de descanso, tanto en el interior como en las terrazas recuperadas en los extremos del edificio.
Luis Gutiérrez Soto (Madrid, 1900-1977) el autor del edificio de El Cañuelo, fue uno de los arquitectos españoles más prolíficos e influyentes del siglo XX. Firmó más de 400 proyectos, la mayoría en Madrid, y dejó una huella muy visible en el paisaje urbano de la capital. Su obra recorrió etapas y lenguajes muy distintos, desde el racionalismo hasta la arquitectura monumental de posguerra, lo que explica su relevancia dentro de la arquitectura española contemporánea