Exigen a la Junta y al Gobierno central soluciones inmediatas ante la pérdida de frecuencias de autobús. Los representantes reclaman además mejoras en las infraestructuras viarias y un plan de desarrollo para la demarcación de Pinares.
Soria Ya, Vía Burgalesa y Sentir Aranda han unido fuerzas este miércoles en Langa de Duero para visibilizar la precaria situación de la movilidad en la Ribera del Duero. Los representantes responsabilizan directamente al Gobierno de España y a la Junta de Castilla y León por la falta de control sobre las concesiones estatales y autonómicas.
El principal motivo de queja radica en los contratos caducados y prorrogados sin nueva licitación, lo que se traduce en una drástica reducción de servicios. Los portavoces critican que las administraciones hablen de 'movilidad sostenible' mientras los ciudadanos pierden opciones reales para desplazarse.
"Da igual que el autobús sea gratuito si no es útil", han señalado desde las agrupaciones, recordando que los horarios actuales impiden a los usuarios acudir a citas médicas, clases o reuniones laborales en condiciones razonables.
El deterioro del transporte público afecta a múltiples trayectos fundamentales para vertebrar el territorio. Las líneas de autobús presentan reducciones que, en algunos casos, superan la mitad de las expediciones estipuladas por contrato.
Más allá de la movilidad en autocar, Soria Ya y las agrupaciones vecinas exigen el cumplimiento de promesas históricas en materia de carreteras. Reclaman la finalización de la Autovía del Duero (A-11) y la construcción de una vía de alta capacidad que una las capitales soriana y burgalesa.
En el ámbito autonómico, urgen a acometer la mejora del firme de la carretera CL-117, un eje vital que conecta diversas localidades pinariegas y cuya remodelación quedó pendiente en la pasada legislatura.
Finalmente, solicitan un plan de desarrollo específico para la comarca de Pinares, un territorio que comparte economía y recursos entre ambas provincias. Este proyecto debe potenciar la industria forestal, la extracción de resina, el aprovechamiento de la biomasa y el turismo de naturaleza en enclaves como la Laguna Negra o Urbión.