La Comisión Territorial de Medio Ambiente valida la modificación de las normas subsidiarias que permite reordenar la manzana de la iglesia y las antiguas escuelas. El Ayuntamiento busca con este cambio aumentar los espacios destinados a equipamiento público e incluir nuevos usos como el compostaje comunitario.
El Boletín Oficial de Castilla y León refleja hoy el acuerdo adoptado por la Comisión Territorial de Medio Ambiente y Urbanismo que afecta a Los Villares de Soria y que aborda la recalificación de un ámbito urbano de más de 3.800 metros cuadrados donde se ubican edificios como la iglesia y las antiguas escuelas, permitiendo así una mejor distribución de los espacios públicos.
El cambio normativo, promovido por el Consistorio responde a la necesidad de ampliar las zonas destinadas a equipamiento público y solucionar situaciones heredadas del pasado. Entre las actuaciones más destacadas se encuentra la regularización de la báscula de la comunidad de regantes, un elemento que hasta ahora se encontraba integrado en zonas verdes y viarias, y que pasa a definirse formalmente como espacio de equipamiento. Tras la estimación de varias alegaciones vecinales, este espacio se ha ajustado a 64 metros cuadrados, reduciéndose respecto a la previsión inicial dado que el almacén municipal se reubicará en otro punto del pueblo.
La nueva ordenación trae consigo un incremento de las posibilidades constructivas para dotaciones públicas. La normativa aprobada eleva la edificabilidad y ocupación permitida para usos educativos, culturales y religiosos, que pasan de porcentajes del 50 y 75 por ciento a un 80 y 150 por ciento respectivamente. Además, el texto actualiza el catálogo de usos permitidos en el municipio, abriendo la puerta a nuevas tipologías de instalaciones como centros administrativos, espacios de ocio, logística, seguridad o alojamientos de integración, adaptándose así a las necesidades actuales de la población rural.
Uno de los aspectos novedosos de esta modificación es la actualización del concepto de espacio libre público para integrar la gestión de residuos sostenible. La normativa permite ahora la instalación de pequeñas construcciones como compostadoras comunitarias y casetas de compostaje en estas zonas, siempre que no superen los 16 metros cuadrados, equiparándolas a elementos tradicionales como los quioscos. Con estos ajustes, el municipio gana en superficie destinada tanto a zonas verdes como a equipamientos, mejorando el balance dotacional global al servicio de los vecinos.