La asociación ecologista registra un informe ante la Junta de Castilla y León donde cuestiona el estudio ambiental del proyecto en Garray. El colectivo denuncia riesgos de inundación, fragmentación administrativa y afecciones a terrenos rústicos protegidos.
La Asociación Soriana para la Defensa y el Estudio de la Naturaleza (ASDEN-Ecologistas en Acción) ha registrado un informe de alegaciones ante la Consejería de Medio Ambiente. El documento responde al trámite de consultas sobre el alcance del Estudio Ambiental Estratégico para la segunda modificación del Parque Empresarial del Medio Ambiente (PEMA) ubicado en Garray.
El colectivo ecologista sostiene que las alternativas planteadas por la administración autonómica resultan irreales y suponen un freno para el desarrollo de otras áreas de la provincia. Además, el escrito advierte sobre diversas irregularidades técnicas y medioambientales en la planificación del recinto.
El informe critica la justificación del proyecto autonómico, que descarta crear nuevas áreas al considerar que el recinto garraiano ya dispone de servicios como la subestación eléctrica o la depuradora. Según el texto oficial de la alternativa dos, iniciar un polígono desde cero «supondría un coste público muy superior, una duplicación de infraestructuras y una pérdida de sinergias claras entre actividades y empresas».
Frente a este argumento, la agrupación recuerda que existen numerosos polígonos industriales en la provincia que ya cuentan con los servicios básicos a pie de parcela. Los ecologistas señalan el caso de Valcorba, así como las áreas de Ágreda, El Burgo de Osma o Arcos de Jalón, que aguardan inversiones y subvenciones similares a las destinadas al PEMA para facilitar la instalación de empresas.
Otro de los puntos destacados en las alegaciones hace referencia a la seguridad del terreno. La asociación subraya que las crecidas registradas el pasado mes de febrero evidenciaron que el sector del Soto de Garray es inundable, tal como marca la cartografía oficial. Por ello, solicitan aprovechar esta modificación para trasladar las infraestructuras proyectadas fuera de esta zona de riesgo.
A nivel de infraestructuras de transporte, el documento técnico advierte que el crecimiento del parque empresarial hacia el oeste imposibilitaría una futura ampliación de la pista del aeródromo de Garray.
En el ámbito puramente medioambiental, la expansión prevé urbanizar más de 32 hectáreas catalogadas como Suelo Rústico con Protección Natural. El colectivo califica esta medida como un ataque directo al principio de no regresión normativa, lamentando la propuesta de talar un pinar sano y consolidado para sustituirlo por árboles de porte mediano con menor viabilidad.
Finalmente, el escrito revela una presunta maniobra de fragmentación del proyecto. Según denuncian, mientras se tramita la expansión general, el Ayuntamiento de Garray gestiona de forma simultánea y sin trámite ambiental una autorización de uso excepcional para un nuevo depósito de agua promovido por Somacyl, destinado a dar servicio exclusivo a las nuevas instalaciones.