El portavoz del Gobierno autonómico, Carlos Fernández Carriedo, ha asegurado a Soria Noticias que la Junta activará todos los mecanismos propios para recuperar la actividad perdida por la huelga médica, pero advierte que, aunque se amplíe la actividad y se programen intervenciones adicionales, será difícil evitar el impacto sobre las listas de espera y la atención a los pacientes.
El portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, ha insistido hoy a preguntas de Soria Noticias en que la prioridad del Gobierno autonómico es evitar la huelga médica prevista para la próxima semana y ha apelado al Ejecutivo central para que cierre un acuerdo con los profesionales sanitarios que permita desconvocarla.
Carriedo ha recordado que la mejor solución pasa por el diálogo y por alcanzar un acuerdo previo que evite los paros. En este sentido, ha señalado que hubiera sido positivo que el Ministerio de Sanidad de España hubiera escuchado antes las reivindicaciones de los profesionales y hubiera buscado un punto de entendimiento con sus representantes, especialmente antes de la huelga que ya se produjo en febrero.
Desde entonces, ha añadido, "ha transcurrido aproximadamente un mes sin que se haya logrado ese acuerdo sobre el Estatuto Marco, cuya competencia corresponde al Gobierno central".
Los médicos de la provincia de Soria secundarán de nuevo la huelga nacional convocada ante la falta de avances en la negociación del nuevo Estatuto Marco y tras las polémicas declaraciones de la ministra de Sanidad, que acusó al colectivo de utilizar a los pacientes como "rehenes".
Desde el sindicato médico CESM consideran estas palabras un ataque injustificado y reclaman una rectificación pública, insistiendo en que los profesionales sostienen diariamente el funcionamiento del sistema sanitario.
El balance de la primera semana de huelga en febrero evidenció un impacto notable en Soria, con 3.207 consultas canceladas entre Atención Primaria y Especializada, 223 pruebas diagnósticas suspendidas y 67 intervenciones quirúrgicas aplazadas. De no llegar a un acuerdo, el próximo paro afectará las citas previstas del 16 al 20 de marzo, y podría continuar con movilizaciones posteriores en abril, mayo y junio.
Ante la previsión de nuevos paros, la Junta ya ha publicado los servicios mínimos, centrados en garantizar la atención urgente. Carriedo ha reconocido que la huelga tendrá un impacto significativo en la actividad ordinaria, especialmente en intervenciones quirúrgicas, consultas externas y pruebas diagnósticas, así como en parte de la atención primaria.
El consejero portavoz ha señalado que la Junta pondrá en marcha "todos los mecanismos disponibles" para recuperar la actividad perdida, incluyendo "ampliar la actividad fuera del horario habitual, programar intervenciones adicionales y, si fuera necesario, recurrir a mecanismos de concierto sanitario".
No obstante, ha reconocido que incluso con estas medidas "será difícil" compensar completamente el retraso en las listas de espera, ya que el aplazamiento de intervenciones, pruebas diagnósticas y tratamientos repercute directamente en los tiempos de atención a los pacientes.
El conflicto se originó con el borrador del nuevo Estatuto Marco, que regula las condiciones laborales de los profesionales del sistema público. Entre las demandas destacan el reconocimiento de la especificidad del trabajo médico, una regulación más justa de la jornada laboral y de las guardias, así como un marco que contemple la responsabilidad clínica, la formación continuada y las condiciones reales de trabajo. Según CESM, el Ministerio rompió unilateralmente las negociaciones en diciembre, y desde entonces no se ha retomado un diálogo efectivo.