El departamento autonómico de Medio Ambiente crea un modelo estadístico capaz de diferenciar las zonas de descanso y las rutas exploratorias de las especies. Esta innovación científica resulta fundamental para proteger la riqueza natural de la región.
Un estudio científico impulsado por la Junta de Castilla y León presenta un novedoso marco metodológico para analizar con mayor precisión los patrones de movimiento de la fauna a partir de datos de seguimiento GPS. Esta investigación, la primera en utilizar datos del Plan de Captura y Radiomarcaje de Oso Pardo de Castilla y León, supone un avance significativo en las técnicas de seguimiento de esta y otras especies. El plan desarrollado por la Junta desde el año 2021 ha permitido hasta la fecha la instalación de emisores GPS en 24 osos adultos, con 8 ejemplares recapturados, alcanzando más de 150.000 posiciones GPS registradas. Este proyecto, además de servir de herramienta fundamental para la aplicación del protocolo de intervención con osos por personal especializado de la Junta, está permitiendo la generación de conocimiento científico para su aplicación en la gestión de la especie.
El estudio, publicado en la prestigiosa revista internacional 'Landscape Ecology', ha sido desarrollado en colaboración con el Centro para la Conservación de la Biodiversidad y el Desarrollo Sostenible (CBDS) de la Universidad Politécnica de Madrid y el departamento de Matemáticas y Estadística de la Universidad de Exeter.
Este trabajo ha dado como resultado una innovadora herramienta estadística que permite una distinción más precisa entre áreas de residencia, zonas de uso intensivo o de descanso, y desplazamientos no residentes, ya sean exploratorios o de dispersión. Gracias a ello, se consigue una mejora significativa en la estimación del área de campeo y en la evaluación de los factores que influyen en el movimiento de la especie.
Hallazgos sobre la ecología del oso pardo cantábrico
Aplicado a los datos GPS de oso pardo en Castilla y León, el nuevo modelo ha proporcionado valiosos hallazgos sobre la ecología del movimiento de esta población:
Importancia y aplicaciones futuras
Este marco metodológico, fruto de la colaboración científica y la apuesta de la Junta de Castilla y León por la monitorización de su biodiversidad, abre nuevas vías para la investigación en ecología del movimiento. Su flexibilidad permite investigar cómo factores ambientales, temporales o individuales moldean el comportamiento animal a distintas escalas de movimiento.
La técnica no sólo es aplicable al oso pardo, sino que constituye una herramienta poderosa para el estudio y conservación de numerosas especies, mejorando nuestra comprensión de cómo los animales utilizan el paisaje, seleccionan hábitat y responden a cambios ambientales. Este avance refuerza el compromiso de la Junta de Castilla y León con la aplicación de la ciencia más vanguardista para la gestión y conservación efectiva de la fauna silvestre.
Además de esta publicación científica, la Junta tiene en marcha nuevas investigaciones relacionadas con la coexistencia del oso con las actividades humanas a partir de la telemetría, así como estudios relativos a la cobertura forestal y cómo influyen en el comportamiento del oso bajo estrés térmico, que próximamente verán la luz en revistas científicas.