La administración regional financia con cerca de 300.000 euros la consolidación de la parroquia de La Asunción y el recinto de los Santos Mártires. Las actuaciones cuentan con prescripciones técnicas muy rigurosas de protección y para mantener su estado original.
La Comisión Territorial de Patrimonio Cultural, presidida esta mañana por la delegada territorial, Yolanda de Gregorio, ha autorizado la rehabilitación de la iglesia de La Asunción de Nuestra Señora en Deza y de la ermita de Los Santos Mártires en Garray. Ambas actuaciones están subvencionadas por la Junta de Castilla y León en el marco del Convenio firmado entre la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte y el Obispado de Osma-Soria en materia de patrimonio cultural.
En la actuación en Deza, cuya subvención asciende a 193.740 euros, el proyecto propone una serie de actuaciones en el templo encaminadas a tratar los problemas de conservación, en referencia a las soleras, la cubierta, las bóvedas y la barbacana. Además, se realizará el adecentamiento de los rejuntados al exterior eliminando morteros cementosos y realizando rejuntado rehundido de mortero de cal entonado con la piedra existente.
La autorización de la Comisión al proyecto presenta las siguientes prescripciones técnicas: se procurará reutilizar el mismo material del solado y si no es posible se tendrá especial cuidado con la elección de un material para adecuarlo a la forma, cromatismo y características del existente, realizando las convenientes juntas constructivas; se respetará el cromatismo de las bóvedas al interior una vez cosidas las grietas; teniendo en cuenta las patologías que sufre la iglesia y que solo se va a actuar de forma puntual, se colocaran sensores de movimiento estructural en las bóvedas junto a la fachada y fisurómetros en el muro y en el contrafuerte noreste este hacia donde se produce la mayor deformación; se propone estudiar la continuación del drenaje junto al muro este de la iglesia para evitar la humedad por capilaridad en este muro; y se recuerda que teniendo en cuenta que se trata de una zona susceptible de albergar restos arqueológicos, la realización de movimientos de tierra precisará de un seguimiento arqueológico para evaluar la presencia de restos bajo cota 0 o en otros puntos del edificio contemplados en la actuación propuesta.
En cuanto a la rehabilitación a llevar a cabo en Garray, cuya subvención asciende a 86.400 euros, el proyecto define exclusivamente actuaciones a llevar a cabo en la cubierta de teja de la nave del edificio. En la cubierta de piedra del ábside, objeto de otra autorización, únicamente se realizará limpieza de las superficies y rejuntado de todas las juntas con pérdida de mortero original.
La intervención consistirá en el desmontaje completo de la cubrición, con recuperación de piezas, el tablero de madera de cubiertas, así como los pares de cubierta.
La obra conlleva la revisión de todo el muro perimetral de apoyo de cubierta, especialmente los aleros de teja y de sillería, reponiendo los que estén deteriorados. Para la reparación de la cubierta se colocarán elementos nuevos estructurales allí donde sea necesario, respetando la sección.
Toda la madera deberá contar con un tratamiento fungicida y lasurado, en el mismo tono que el existente. Sobre ellos se colocarán placas de fibrocemento sin amianto, y sobre estas se colocará teja cerámica nueva tipo terreal o similar colocada a cobija atornillada a placa y con espuma de poliuretano, así como la teja árabe recuperada sobre esta, con espuma de poliuretano y anclajes de acero inoxidable.
Por último, los encuentros con parámetros verticales se realizarán con lámina de plomo insertado y sellado a muro con sellador específico.
La Comisión ha autorizado la intervención con las siguientes prescripciones técnicas: se reutilizarán los materiales originales que se encuentren en buen estado de conservación (tanto la teja como la madera estructural); el tono y la sección de la madera que sea necesario sustituir será igual a la existente; en caso de actuar sobre la cornisa se reproducirá con la misma forma del existente y se hará en los tramos en los que sea estrictamente necesario; y no quedarán vistas al exterior la espuma de poliuretano o la placa de fibrocemento sobre la que se colocarán las tejas.