El ambiente en Los Pajaritos ha terminado por explotar esta tarde tras el agónico empate a dos del C.D. Numancia frente a la S.D. Sarriana. Lo que comenzó como una jornada propicia para recortar distancias con los puestos de promoción de ascenso, se ha transformado en un clamor unánime de indignación por parte de los 1.698 espectadores que se han dado cita en el feudo rojillo. Los pitos, los abucheos y los gritos de "fuera, fuera" han resonado con fuerza en las gradas durante los compases finales del encuentro, evidenciando la profunda fractura existente entre la afición y el club. El descontento no se ha limitado únicamente al rendimiento de los jugadores sobre el césped, a quienes han despedido con sonoras pitadas tras no lograr imponerse a un rival que pelea por eludir el descenso, sino que la tensión ha escalado hasta el palco, con cánticos que han exigido de forma directa la dimisión de la directiva.