El conjunto local participará con cuatro representantes en la XX edición del torneo. “Hemos optado por equipos de la zona norte que ya han venido en otras ocasiones para festejar esta fecha tan especial”, señala Juan Carlos Vera.
Ágreda se convertirá desde este jueves en el epicentro del balonmano nacional base. 650 jugadores de 35 equipos se desplazarán hasta la villa de ‘las tres culturas’ para participar en la XX edición de su torneo de Semana Santa. Con Ólvega y Tarazona como subsedes de la competición, los actos arrancarán el jueves a partir de las 18:00h. con una discomóvil al lado del polideportivo agredeño. “El objetivo es que la gente se vaya conociendo”, manifiesta el propulsor de esta iniciativa, Juan Carlos Vera.
Una hora y cuarto más tarde, se llevará a cabo el desfile de presentación por las calles del municipio del Moncayo hasta el Centro Cívico. Posteriormente, a eso de las 22:30h., tendrá lugar un concierto muy especial con el que se pondrá el broche de oro a esta jornada inaugural.
Ya el viernes y el sábado empezará la competición con partidos desde las 09:00h. hasta las 21:00h. Por último, el domingo se celebrarán las finales de manera ininterrumpida desde las 11:00h. hasta las 19:00h.
Los protagonistas de esta edición serán en su mayoría conjuntos de la zona norte del país de las categorías infantil, cadete y juvenil. Desde la organización, liderada por Juan Carlos Vera y Paula Cacho, se ha optado por invitar a combinados norteños con experiencia en esta prueba: “Queríamos que fueran los protagonistas”. Además, este año la novedad será la llegada de un juvenil femenino de Austria, un Fivers que aterrizará en Ágreda como la primera escuadra internacional en participar en este torneo.
Por su parte, la escuadra local tampoco faltará a la cita con cuatro representantes: los equipos infantiles masculino y femenino y los dos cadetes: “El objetivo para los primeros es el de disfrutar y aprender. En cuanto a los segundos, vamos a intentar llegar a las rondas finales. Pensamos que pueden luchar por las semifinales”.
Este torneo provoca todos los años que los diferentes establecimientos hoteleros de la zona cuelguen el cartel de “lleno”. En ese sentido, Vera ha confirmado que ha habido conjuntos que se han echado atrás, ya que “no han encontrado lugares cercanos para quedarse a dormir”. La fiebre por esta cita de la Semana Santa agredeña es tal que el polideportivo presenta un aspecto envidiable, con cientos de personas a todas las horas del día, disfrutando del balonmano y “apoyando a nuestros jugadores y jugadoras”.
Pero, ¿Cómo se mantiene esta pasión durante todos los años? El esfuerzo de sus dos organizadores y la implicación de jugadores y familiares es la clave para mantener este torneo, “pese a la irrupción de otros como el de Gandía que se pueden vender mejor que el nuestro”. No obstante, Vera apuesta por su club y por su entorno natural para conseguir que Ágreda siga siendo el epicentro del balonmano nacional formativo durante las vacaciones de Semana Santa.