El Ayuntamiento de aprueba de forma definitiva la normativa que limita el uso agrícola de residuos ganaderos. La medida establece zonas de exclusión y multas hasta 6.000 euros para proteger el agua potable.
El Ayuntamiento de Fuentecambrón ha sacado adelante una estricta normativa para regular el vertido de residuos agrícolas y ganaderos en su término. La medida busca atajar la contaminación por nitratos que afecta al agua potable del municipio y mitigar los malos olores.
Tras no registrarse alegaciones durante el periodo de exposición pública, el Boletín Oficial de la Provincia ha publicado la aprobación definitiva de la ordenanza que rige el uso agronómico de deyecciones ganaderas y lodos de depuradora. El consistorio toma esta decisión habida cuenta de que los acuíferos que abastecen a la población se encuentran contaminados por un exceso de nitratos, una situación que inhabilita el agua para el consumo humano y entraña riesgos para la salud.
Según ha explicado la corporación municipal en el texto normativo, la intensificación de las labores agropecuarias ha incrementado el volumen de residuos, repercutiendo negativamente en el medioambiente. Toda vez que estos fertilizantes orgánicos pueden filtrarse hacia las aguas subterráneas si no son absorbidos por las plantas, la nueva regulación pretende compatibilizar el peso económico del sector primario con la protección de los recursos naturales, frenando además el impacto odorífero en el casco urbano.
Para lograr este equilibrio, la normativa establece una zona de exclusión de mil metros alrededor del perímetro urbano donde queda terminantemente prohibido esparcir estos compuestos. Asimismo, se fijan distancias de seguridad de medio kilómetro respecto a pozos y manantiales de abastecimiento, y de cien metros en torno a los cauces fluviales. Los agricultores que operen en el resto del término municipal deberán enterrar los materiales en un plazo máximo de veinticuatro horas tras su aplicación, garantizando un reparto homogéneo que no supere los doscientos kilos de nitrógeno por hectárea al año.
Así las cosas, el calendario de vertidos también sufre importantes restricciones para salvaguardar la convivencia. Queda vetada la aplicación de estos abonos orgánicos durante los fines de semana, festivos, Semana Santa y Navidades, extendiéndose la prohibición a los meses de julio y agosto, salvo autorización excepcional. Igualmente, los vehículos que transporten estas cargas no podrán estacionar en el núcleo de población ni transitar por sus calles a menos que cuenten con sistemas de cierre hermético.
El régimen sancionador contemplado para quienes infrinjan estas disposiciones clasifica las faltas en leves, graves y muy graves, con multas que oscilan desde los setecientos cincuenta euros hasta los seis mil euros en los casos de mayor gravedad, como verter en montes, cauces o la red de saneamiento. De este modo, Fuentecambrón busca blindar su entorno y evitar convertirse en el depósito de residuos procedentes de explotaciones ubicadas en otros municipios.