Soria continúa mostrando un comportamiento más favorable que el conjunto de Castilla y León y la media nacional en los principales indicadores de bajas laborales. Sin embargo, la evolución reciente introduce un matiz relevante: la duración de las bajas ha aumentado en el último año, una tendencia que, aunque generalizada, también alcanza a la provincia.
La duración media de las bajas en Soria por contingencias comunes ha pasado de los 41,83 días en 2024 a los 43,79 en 2025. Es un incremento de un 5% que iguala a la provincia en la tendencia al alza que se registra en España en este tipo de procesos.
En el conjunto de Castilla y León, la duración escala de 52,41 a 57,5 días, un crecimiento más acusado (de un 9,71%) que sitúa a la Comunidad por encima de la media nacional, donde la duración de estos procesos por contingencias comunes sube un 7,19% y su duración media se sitúa en los 41,9 días, aunque se mantiene por debajo de los registros de la provincia soriana.
Los datos de 2025, publicados por la Seguridad Social aunque aún provisionales, actualizan el debate sobre el coste de estos procesos en las empresas sorianas y españolas. Desde la pandemia, organismos públicos, empresas, sindicatos y mutuas intentan buscar un freno a una tendencia creciente que está provocada por distintas causas, según los expertos.
El último dato provincializado publicado, correspondiente a 2024, situaba en 59 los millones que el absentismo laboral cuesta en la provincia de Soria. Los últimos datos, con mayor prevalencia aún, dispararían esta cifra.
En términos de incidencia media mensual, la provincia registra 25,8 casos por cada mil trabajadores protegidos, ligeramente por encima de la media de Castilla y León (24,93), pero aún alejada de los niveles nacionales, que superan los 30 casos por mil. La prevalencia, por su parte, se sitúa en 41,11 procesos por cada mil trabajadores, claramente por debajo de los 52,58 de la comunidad autónoma o los 51,52 trabajadores en España.
En diciembre del pasado año, Soria contabilizó 12.994 procesos finalizados y 1.748 en vigor, cifras modestas en comparación con otras provincias, pero sumamente significativa en relación con una masa laboral que ronda los 42.000 trabajadores protegidos.
Soria mantiene, en términos comparados, una posición más favorable, con menor presión sobre el sistema y tiempos de resolución más contenidos. Sin embargo, la tendencia al alza en la duración sugiere que la provincia no es ajena a los factores que están tensionando estos procesos a nivel general.
Desde el envejecimiento de la población trabajadora hasta la mayor complejidad de las patologías, pasando por las listas de espera en la sanidad pública o los cambios culturales, como la desmotivación que se les imputa a os más jóvenes, las causas son múltiples, según los expertos, que siguen sin ponerse de acuerdo sobre las medidas que podrían frenar este estigma para el tejido productivo.