El administrador diocesano de Osma-Soria, Gabriel-Ángel Rodríguez, ha remitido una carta a los fieles expresando su comunión con el Papa León ante las recientes críticas. El responsable eclesiástico hace un llamamiento a la serenidad, pide evitar la polarización y anima a sostener al pontífice a través de la oración.
El administrador diocesano de Osma-Soria, Gabriel-Ángel Rodríguez, ha dirigido una misiva a los fieles para mostrar su adhesión al Papa León XIV ante las recientes críticas vertidas contra el pontífice. El responsable eclesiástico hace un llamamiento a la serenidad y pide evitar la confrontación en un contexto social marcado por la polarización.
En su escrito, recuerda que la Iglesia “no vive de equilibrios políticos ni se sostiene en apoyos humanos”, sino que tiene su fundamento en Cristo. En este sentido, subraya que el ministerio del Papa es “signo visible de unidad y comunión para todos los fieles”, y que la adhesión a su persona no responde a afinidades circunstanciales, sino a una convicción de fe y a un sentido profundo de Iglesia.
Asimismo, señala que este tipo de situaciones no deben afrontarse desde la confrontación, sino desde el estilo propio del Evangelio: “la verdad vivida con caridad, el respeto incluso en la discrepancia y la firmeza sin estridencias”. Por ello, invita a los fieles a evitar entrar en polémicas estériles y a cuidar el modo en que participan en la vida pública, especialmente en un contexto social marcado por la polarización.
El Administrador diocesano destaca también que este momento puede ser una oportunidad para reforzar la comunión eclesial y revisar las propias actitudes, recordando que “no todo vale, tampoco para nosotros”, y que los cristianos estamos llamados a ofrecer un testimonio diferente.
Finalmente, hace una llamada expresa a la oración por el Santo Padre, como gesto concreto de cercanía y apoyo, siguiendo la tradición de la Iglesia en los momentos de dificultad. “La Iglesia ha hecho siempre así: no respondiendo primero con palabras, sino poniendo a sus pastores en manos de Dios”, afirma en la carta.