A sus 42 años, acumula numerosos éxitos en los desiertos de Marruecos o de Arabia Saudí, entre otros. Burgense de nacimiento, empezó practicando otros deportes. Pero el ciclismo le terminó por cautivar hasta convertirle en una leyenda de esta modalidad. Pese a que no le obsesiona convertirse en el corredor con más pruebas de este tipo, el reto está ahí.
José Luis Gómez Miranda, más conocido como Selu, es -sin lugar a dudas- uno de los deportistas más resilientes de la provincia de Soria. A sus 42 años, el de El Burgo de Osma ha participado en 26 Titan Deserts, las pruebas de resistencia más duras del panorama ciclista internacional. A lo largo de seis etapas, que oscilan los 130 kilómetros, sus participantes tienen que hacer frente a contrastes térmicos de hasta 40 grados en desiertos como el del Sáhara en Marruecos, el de Arabia Saudí o el de Cuba. “He pasado de estar por el día a 48 grados en las dunas, a dos por la noche en zonas de montaña. No obstante, tras muchos entrenos, esas temperaturas no son un problema para mí”, dice.
El objetivo de estas pruebas, que se dividen en varias categorías, es que sus participantes pasen por cinco puntos obligatorios en cada una de las etapas. Dentro de ese reto, la pericia de los ciclistas es muy importante, “ya que si consigues acceder a ellos por un recorrido más corto, la organización te da un plus muy importante para la clasificación”.
Pese a no tener ningún lujo, ya que duermen en jaimas “en mitad de la nada”, estas citas enganchan a mucha gente. En el caso de Selu, su pasión por ellas es tal que compite en la disciplina ‘adventure’, modalidad en la que no disponen de asistencia mecánica ni de fisios -a parte de todo ello, también tienen que dormir en colchonetas-.
Pero, ¿cómo conoció de su existencia? Poco antes del 2010, primer año en el que se embarcó en esta aventura, el burgense descubrió la Titan Desert a través de un artículo de prensa escrita en la que era catalogada como “el Dakar de las bicis”. Fue entonces, “cuando me di cuenta de que debía ir a vivir esa experiencia”. Rodeado de incertidumbre, aterrizó en el continente africano dispuesto a vencer a todos sus miedos. Aunque las primeras etapas fueron complicadas, llegando a pensar que “me tenía que ir a casa, dado que estaba sufriendo mucho sobre la bici”, fue capaz de sobreponerse a los diferentes escollos que se pusieron en su camino para terminar en el puesto 137 de la general: “Fue un gran triunfo”.
Tras ese éxito, Selu ha ido sumando participaciones hasta convertirse en el tercer ciclista con más Titan Deserts de la historia, situándose a tan solo cuatro del que más ha completado. Sin obsesionarse con alcanzar ese primer puesto, solo piensa en “todo lo que he disfrutado como amateur, profesional y adventure”, y en tratar de ganar la próxima edición. A pesar de la dificultad de la misión, el de El Burgo de Osma quiere luchar por su sueño. Sin duda, su palmarés, con siete trofeos en la categoría adventure y tres victorias en profesional, modalidad en la que ha finalizado dos años en el segundo puesto y dos en el tercero, son motivos suficientes para confiar en sus posibilidades: “Los resultados están muy bien, pero lo que más me satisface es el haber terminado todas las ediciones”.
De cara a llegar en las mejores condiciones posibles a la cita que tendrá lugar la última semana del mes de abril, Selu intenta compaginar su trabajo con su pasión, aprovechando los fines de semana. Además de una preparación exhaustiva por los montes sorianos, este burgense lleva a cabo una ardua labor para encontrar patrocinadores que sufraguen todos los gastos de una prueba, que “cada año es más cara”. A la hora de referirse a todos ellos, solo tienen palabras de agradecimiento, “ya que han estado conmigo desde la primera edición y nunca me han dejado solo; sin ellos, sería imposible”.
De igual manera, agradece a sus familiares y amigos el apoyo mostrado durante todos estos años: “Mi entorno sabía que era una carrera importante, pero no era consciente de la envergadura que tenía”.
Precisamente, su familia fue el detonante de su afición por el ciclismo. Cuando tan solo era un niño, empezó a montar en bicicleta para seguir los pasos de sus hermanos. Independientemente de que comenzó practicando otros deportes como el atletismo o el duatlón, a los 17 años se decidió definitivamente por el ciclismo, en concreto, por el de montaña. Compaginando los estudios, el trabajo y los entrenamientos, empezó a competir en diferentes carreras: “Cuando tienes una pasión, no existen horarios”.
Aunque los nervios y los resultados no acompañaron en sus primeras competiciones, “la adrenalina que sentía me hizo seguir en este deporte”. Sin duda, esa decisión fue muy acertada. Tras numerosos años de carrera y una larga lista de éxitos a sus espaldas, Selu sigue compitiendo unos 30-40 días al año, además de ejercer de mánager en el equipo de la Diputación Provincial, ‘Soria Ni Te La Imaginas’. “Mi trabajo consiste en buscar corredores. Nuestro principal objetivo es dar a conocer nuestras rutas y nuestra tierra”, señala.