El Ayuntamiento burgense llevará al pleno un paquete de ayudas para el sector industrial. La medida busca contrarrestar la incertidumbre económica y los recortes anunciados en Huf España.
El Ayuntamiento de El Burgo de Osma-Ciudad de Osma ha decidido dar un paso al frente ante la coyuntura económica actual y las recientes noticias sobre los planes de recorte en la plantilla de la factoría Huf España. La empresa cuenta con un gran arraigo en la localidad y procura centenares de empleos tanto en el municipio como en su demarcación. Para ello, el equipo de gobierno llevará al próximo pleno ordinario, previsto para el día 28 de este mes, la aprobación de un paquete de medidas por una cuantía de 500.000 euros para el apoyo al sector industrial y empresarial.
La iniciativa, que ya ha sido dictaminada favorablemente en la Comisión de Hacienda con el voto a favor del equipo de gobierno y la abstención del Partido Socialista, estará dirigida al mantenimiento y la creación de empleo, así como a la inversión en nuevos proyectos y a la innovación. Visto que la economía mundial lleva semanas advirtiendo de dificultades, el Consistorio pretende estar al lado de sus vecinos en un momento en el que la economía comarcal puede resentirse, recordando lo sucedido durante la pandemia del coronavirus.
Para financiar este ambicioso plan de refuerzo, las arcas municipales destinarán fondos procedentes del remanente de tesorería. Sobre este aspecto, el alcalde de la localidad, Antonio Pardo, ha recordado que este dinero “es de todos nuestros vecinos y a ellos debe dedicarse”, en los momentos de mayor necesidad, especialmente cuando cientos de trabajadores de la zona miran con preocupación su futuro laboral.
A estas medidas especiales de carácter industrial se suma la continuidad del bono comercio, que un año más inyectará 150.000 euros en el tejido local. Esta campaña, que alcanza en este 2026 su sexta oleada, se desarrollará con requisitos similares a las ediciones anteriores, manteniendo su doble objetivo: ayudar en los gastos del día a día de las familias y colaborar con el mantenimiento del comercio de proximidad, considerado imprescindible para el futuro de los pueblos.
Como se recordará, fue en el año 2022 cuando el Ayuntamiento burgense lanzó por primera vez esta campaña de bonos comerciales. En aquel entonces, la institución dedicó 300.000 euros al proyecto, una cantidad equivalente a la que se pensaba dejar de ingresar por una rebaja del 20 por ciento del Impuesto sobre Bienes Inmuebles que finalmente no se pudo llevar a cabo. Así las cosas, el municipio consolida una herramienta que ha demostrado su eficacia para dinamizar la economía a pie de calle.