Berlanga de Duero saca a la luz una excepcional copa romana del siglo II procedente del Muro de Adriano. La pieza, que perteneció a un militar celtíbero, se expondrá en el Museo Numantino tras su restauración.
La localidad soriana de Berlanga de Duero ha sido el escenario del descubrimiento de una excepcional copa de bronce y esmalte del siglo II. La pieza, que será expuesta en el Museo Numantino, perteneció a un militar celtíbero y es una de las cinco únicas en el mundo decoradas con motivos de la frontera británica.
El hallazgo fortuito de esta singular pieza arqueológica en la provincia ha revelado una conexión directa entre la antigua Celtiberia y la frontera más septentrional del Imperio romano. Un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Museo Arqueológico Nacional ha publicado este jueves en la revista científica Britannia el estudio detallado de la denominada 'copa de Berlanga'.
Se trata de un cuenco hemisférico fabricado en una aleación de bronce con zinc y plomo, datado entre los años 124 y 150 d.C. La pieza destaca por su decoración esmaltada en tonos rojo, verde, turquesa y azul, que representa un friso jalonado con torretas simulando el Muro de Adriano, la fortificación que separaba la provincia romana de Britannia de los territorios del norte.
Tras su descubrimiento, la copa está siendo sometida a un minucioso proceso de restauración. Una vez finalizados estos trabajos, la pieza se expondrá de forma permanente en el Museo Numantino de la capital soriana, convirtiéndose en el único ejemplar de estas características que podrá visitarse en España.
A nivel mundial, solo se conocen otros cuatro vasos esmaltados vinculados a esta construcción defensiva británica. Sin embargo, la investigadora del Museo Arqueológico Nacional, Susana de Luis Mariño, destaca que el ejemplar soriano es el único que conserva inscripciones de los campamentos militares orientales: Cilurnum, Onno, Vindobala y Condercum.
La disposición de estos nombres sugiere una lectura de oeste a este, ofreciendo una perspectiva del muro visto desde dentro. Los análisis de fluorescencia de rayos X e isótopos, dirigidos por el investigador Ignacio Montero Ruiz, confirman que el metal procede de minas romanas del norte de Britania, concretamente de las zonas de Gales o Durham.
Los expertos coinciden en interpretar este objeto de prestigio como un recuerdo o condecoración militar. Jesús García Sánchez, investigador del Instituto de Arqueología de Mérida, explica que la copa habría viajado a la península ibérica junto a su dueño, un antiguo soldado de la Cohors I Celtiberorum que regresaba a su lugar de origen tras prestar servicio en la frontera británica.
Para profundizar en el estudio epigráfico y decorativo, el equipo ha empleado tecnologías avanzadas que incluyen la creación de un gemelo digital en 3D. Esta técnica ha permitido reconstruir virtualmente la pieza, que apareció fragmentada y deformada, aunque conservando entre el 80 y el 90 % de su estructura original.
El hallazgo de la copa ha impulsado nuevas investigaciones sobre el terreno. Las prospecciones arqueológicas realizadas en el paraje conocido como La Cerrada del Arroyo, situado a escasos 100 metros del núcleo urbano de Berlanga de Duero, han sacado a la luz los restos de un pequeño grupo de edificios.
Estos vestigios corresponden a una villa romana que se mantuvo activa entre los siglos I y IV d.C. Los trabajos de exploración, que han combinado el uso de radar de penetración terrestre y fotografías aéreas históricas, cuentan con la financiación de la Diputación de Soria y el Ayuntamiento de la localidad, y continuarán desarrollándose a lo largo de este año 2026.