El nuevo alcalde, que tomará posesión el lunes, apuesta por el continuismo en los proyectos y el modelo de ciudad y se muestra como un jugador de equipo que nunca ha dejado del todo de ser concejal. “No soy Carlos Martínez”, evidencia y señala que será la ciudadanía quien tenga que juzgar su trabajo y su perfil.
Este próximo lunes 27 Javier Antón se convertirá en alcalde de Soria. Lo hará, a los pocos minutos de tomar su acta de concejal y compatibilizando su nuevo puesto con el de Senador del Reino de España. Y lo hará con la difícil tarea de sustituir a Carlos Martínez Mínguez, el popular edil socialista que ha gobernado, mayoría tras mayoría, la ciudad durante casi 2 décadas.
En la mañana de hoy, Antón ha ofrecido sus primeras declaraciones a los medios desde que Soria Noticias adelantase en primicia el pasado mes de marzo que iba a ser él el nuevo alcalde de la ciudad. El que será el séptico alcalde de Soria de esta etapa democrática, se ha presentado con un discurso continuista, poniendo el valor el equipo de trabajo construido por su predecesor y con un cierto perfil bajo.
En su presentación a los medios, que se ha producido en un hotel de la capital pues aún no forma parte del Ayuntamiento, Antón también se ha defendido de las críticas que en las últimas semanas se han lanzado desde la oposición y un sector de la prensa. “Hay otros 50 senadores que son alcaldes”, explicaba, señalando que su cargo como parlamentario nacional abre nuevas opciones y puede ser beneficioso para la ciudad. También ha señalado que las renuncias son “un mero trámite administrativo” y que las críticas están “forzadas y tienen mucho de postureo”.
Antón ha compartido sus sensaciones que mezclan “ilusión” con “un poco de vértigo, no voy a engañar a nadie”. Señala que es una “gran responsabilidad” sustituir a una persona como Carlos Martínez, a quien ha definido como “un alcalde consolidado y con un liderazgo fuerte”.
El nuevo alcalde ha señalado que la intención es que “todo continúe igual” e indicado que ya ha tenido varias reuniones tanto a nivel político como técnico para conocer de primera mano el estado del ayuntamiento y de los proyectos. Además, ha informado de que las responsabilidades del departamento de festejos recaerán sobre la concejal Ana Alegre.
Sobre los retos, aun sin querer entrar en nuevos proyectos, ha indicado como los mayores la cesión del centro penitenciario, que se espera “en breve”, e impulsar ahí un proyecto de palacio de congresos para la ciudad o la implementación de las nuevas tarifas de agua y el nuevo modelo de cobra una vez en marcha la nueva depuradora.
Los socialistas han reiterado le idea de que Javier Antón no se ha ido nunca del Ayuntamiento de Soria pese a dejar de ser concejal porque seguía vinculado a los proyectos y ayudando a los compañeros que le sucedieron en áreas como deportes o servicios locales. También ha recordado su papel para proyectos como la apertura de la nueva cárcel, la nueva comisaría del Cuerpo Nacional de Policía o la consecución del Centro Nacional de Fotografía.
En este sentido han hablado de una decisión “de equipo y consensuada” y para demostrar que para nada es “improvisada” se apoyan en la presencia de Antón en órganos internos como el comité local del PSOE. También ha indicado que se ha buscado una transición “tranquila” y discreta que respetase los plazos y permitiera mantener el foco en Carlos Martínez, primero en su aventura electoral regional y luego en su despedida como alcalde tras 19 años. “Se lo merecía”.
Sobre si seguirá como senador, ha indicado que lo hará no solo porque “es compatible” sino porque supone una “oportunidad” para tener una “relación directa con el Gobierno de España” y poder impulsar proyectos. Además, ha señalado que, contándole a él, 50 de los 266 senadores son también alcaldes, demostrando que “muchas veces las políticas locales” dependen en su viabilidad de la implicación de otras instituciones. “A parte de ser compatible es beneficios para la ciudad”, aseguraba para zanjar el tema.
Sobre el proceso dentro del equipo de gobierno, asegura que no ha habido discrepancias y considera las informaciones y críticas sobre las renuncias “demasiado forzadas”. Él las define como “un mero trámite administrativo” y señala que en el PP deberían preocuparse por sus propias listas.
También ha señalado que Martínez es “imprescindible para esta ciudad” y que seguirá jugando “en una nueva posición” con mucho poder para empujar los proyectos y los intereses de Soria. Consideran los socialistas que desde su labor en las Cortes seguirá presionando a la Junta en asuntos como el Centro de Salud o la ampliación de la Audiencia.
“Cuento con un gran equipo, que lleva mucho tiempo trabajando por esta ciudad, con un proyecto claro de ciudad”, señalaba asegurando que se une a un “proyecto ya rodado”. Asegura que Carlos Martínez lleva dándole consejos “desde hace mucho tiempo” y que han compartido durante 24 años “objetivos, retos y equipo”. Sobre su perfil, bromea señalando “Yo no soy Carlos Martínez y eso todo el mundo lo puede comprobar”, asegurando que el se labrará su propia imagen algo que “juzgará la ciudadanía” dentro de 13 meses en las elecciones municipales.